Diario Sur

Así fue el accidente en el que murieron los cuatro ocupantes de una planeadora en Estepona

Agentes de la Guardia Civil y de los servicios funerarios trasladan los restos mortales de uno de los cuatro fallecidos de ayer.
Agentes de la Guardia Civil y de los servicios funerarios trasladan los restos mortales de uno de los cuatro fallecidos de ayer. / Efe
  • La patrullera de Vigilancia Aduanera paró los motores ante la "brusca maniobra" de la semirrígida, pero no pudo evitar la colisión

El helicóptero de la Agencia Tributaria divisó a primera hora de la tarde dos planeadoras juntas, en pleno alijo, en el límite entre las costas de Cádiz y Málaga. Desde el aire, los funcionarios vieron que una iba cargada de fardos de hachís y la otra ocultaba la mercancía bajo una lona.

El piloto avisó inmediatamente a la patrullera del Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) con base en el puerto de la capital malagueña y el helicóptero abandonó el lugar para dirigirse a otro objetivo. Las coordenadas: 12 millas al sur de Estepona y al este de Punta Europa. La embarcación de la Agencia Tributaria llegó al punto exacto a las 16.30 horas de ayer. Y, efectivamente, había una planeadora. Pero no era ninguna de las dos que minutos antes había avistado el helicóptero.

La semirrígida, de 12 metros de eslora y provista de tres potentes motores, emprendió la huida al percatarse de la presencia de la patrullera. Según fuentes de la AEAT, sus tripulantes no hicieron caso a las advertencias acústicas y luminosas de los funcionarios, que se aproximaron a una distancia de entre 500 y 1.000 metros y emprendieron la persecución.

La investigación, que dirige un juzgado de Algeciras, apunta a que la planeadora realizó un "giro brusco" para tratar de dar esquinazo a la embarcación del SVA. Los funcionarios, al ver la maniobra, apagaron inmediatamente los motores y trataron de virar para apartarse de la trayectoria, "pero no pudieron evitar la colisión", según las mismas fuentes.

Tras el accidente, los cuatro tripulantes de la planeadora quedaron tumbados en la popa. Cuando los agentes del SVA fueron a asistirlos, sólo pudieron certificar sus muertes, al parecer, a causa del fortísimo impacto entre las embarcaciones.

En la semirrígida no se encontró droga, pero sí varios bidones de gasolina, ropa impermeable, comida y bebida. En la Agencia Tributaria están convencidos de que la planeadora cumplía funciones de logística para las otras dos embarcaciones o simplemente era un señuelo para atraer la atención de la patrullera y evitar que interceptara el alijo, extremos que tendrá que aclarar la investigación abierta por el juzgado.

Por el momento, no ha trascendido la edad ni la identidad de las cuatro víctimas.