Diario Sur

Comercios de la calle Huerta Chica deciden cerrar temporalmente al bajar las ventas por las obras

Cartel colgado en un comercio de ropa y complementos infantiles.
Cartel colgado en un comercio de ropa y complementos infantiles. / J-LANZA
  • El Ayuntamiento acordó con el sector la fecha para los trabajos de mejora de la red de saneamiento para evitar que la actuación, que concluirá en febrero, afecte a la temporada alta

'Cerrado por obras', 'Nos trasladamos', 'Liquidación'. Son algunos de los carteles que en los últimos días cuelgan de los escaparates de un buen puñado de comercios de la calle Huerta Chica. La presencia de unas obras que han obligado al cierre completo de la vía para vehículos y que dificulta el acceso al peatón, unido al inicio de la temporada baja de turistas, ha llevado a muchos de estos negocios a echar el cierre, y algunos aprovechan el último tirón del puente para liquidar la mercancían en 'stock' antes de cerrar la persiana durante una temporada. Los más afectados son los ubicados en la acera izquierda (dirección mercado), donde las obras han obligado estos días a cerrar el acceso peatonal a la altura del cruce con calle Peral. «Nos dijeron que se haría la obra por tramos y que mi zona estaría libre hasta el 23 de noviembre, por eso me fui a París a comprar mercancía que ahora tengo que liquidar por debajo de costo porque no tengo más remedio que cerrar», explica la responsable de la boutique 'Chic Moda y complementos'. Tras siete años de actividad, en unos días cerrará sus puertas, asegura, hasta que terminen los trabajos. Insiste, al exponer su queja, en que desde que colocaron la valla que delimita la zona de actuación de los obreros -y que ha dejado un espacio estrecho por el que es complicado transitar- «aquí no entra nadie».

En un comercio cercano dedicado a la confección infantil andan igualmente liquidando para cesar la actividad durante los próximos cuatro meses. «No me queda otra», indican en Cayetana Baby. «Solución no hay. La obra estaba prevista y hay que hacerla, pero no esperábamos que nos afectara tanto. Nosotros vendemos un género muy delicado y no podemos mantener las puertas abiertas con esta obra justo delante», indica.

En otros casos, hace días que se ha colocado el cartel de cerrado. Algunos, reabrirán a final de noviembre, aunque la mayoría estará pendiente de poder reabrir conforme la calle se vaya despejando. En la tienda de souvenir situada justo enfrente del aparcamiento de La Pesquera, un cartel informa del cierre y remite a los posibles clientes a otro local situado en la calle San Juan de dios. Algunos, como los responsables de la Joyería Vela, han optado por abrir tan solo unas horas al día, aunque solo «para darle una vuelta a la tienda, porque vender, nada», asegura su responsable. También los hay que confían en aguantar el tirón. «Estábamos avisados de que se iba a hacer la obra, aunque de momento nosotros nos mantedremos abiertos», aseguran desde Cuisine Paradiso. «De todas formas, es cierto que en aquella parte (se refiere a la acera de enfrente, donde menos espacio ha quedado para transitar) están más afectados porque apenas pasa nadie».

Según ha podido saber este periódico, en los casos de locales arrendados, los comerciantes han llegado a pedir a los propietarios una rebaja en el alquiler de estos meses en los que se ven abocados al cierre.

«Se han hecho distintas reuniones con los comerciantes del centro para darles a conocer el plan de obras del Ayuntamiento», explica el concejal responsable de Comercio y Pymes, Manuel Morales, quien corrobora el acuerdo alcanzado entre las partes para hacer coincidir los trabajos con la temporada baja de turistas. «Se estudió el calendario y se acordó comenzar en octubre para que estén terminadas antes de Semana Santa, primera cita importante con el turismo que tiene la ciudad», indica.

«Hay que hacerlas»

Si en algo coinciden los responsables municipales con los comerciantes es que las obras «hay que hacerlas y mejor en esta época del año que en otra», indican, si bien reconocen que la actuación alcanza tal envergadura que ha obligado a dejar casi totalmente cerrada la calle.

Con una inversión de 990.000 euros y un plazo de ejecución de cinco meses, las obras persiguen la mejora y renovación de la red de saneamiento en la calle Huerta Chica, en el tramo comprendido entre Ricardo Soriano y Peral. Se incluyen en el contrato de gestión indirecta del servicio municipal de alcantarillado que en la actualidad presta la empresa Hidralia al Ayuntamiento. De hecho, el presupuesto corresponde al millón de euros del canon que tiene comprometido Hidralia en obras con el Consistorio. Los trabajos consisten básicamente en la ejecución de una nueva sección de embovedado, para sustituir la bóveda actual del colector urbano conocido como 'Río Huelo' que se encuentra colapsado en diversos puntos de su recorrido por Huerta Chica.

Para llevar a cabo esta actuación, dada la estrechez de la calle, ha sido necesario y previo a los trabajos de excavación de la nueva sección, la ejecución de una doble pantalla de micropilotes que garantice la estabilidad de la excavación y la cimentación de las viviendas colindantes.