Diario Sur

Un grupo de Dubái y otro de Miami, en la carrera para quedarse con La Bajadilla

Cartel en el puerto de La Bajadilla que compromete el inicio de las obras para julio de 2014.
Cartel en el puerto de La Bajadilla que compromete el inicio de las obras para julio de 2014. / Josele-Lanza -
  • La sociedad árabe Damac, que cotiza en la bolsa de Londres, y la corporación hispanoamericana Melbros pugnan por hacerse con la concesión del puerto marbellí

El proyecto para la ampliación del puerto de La Bajadilla, en Marbella, que podría convertirse en uno de los más grandes y modernos del Mediterráneo, busca contra reloj un desenlace a su tortuosa historia reciente, marcada por los continuos incumplimientos del jeque Al Thani, que todavía es el concesionario oficial de este recinto a través de la sociedad Nas Marbella. Tanto es así que en los próximos días se esperan movimientos trascendentales que pueden decidir el futuro del recinto. Un grupo inversor de Dubái y otro de Miami toman ya posiciones para sumarse a la carrera por la adjudicación del puerto.

Con la concesión en manos de la citada sociedad –propiedad al 97 por ciento de una empresa de Al-Thani y en el tres por ciento restante, del Ayuntamiento de Marbella– el gobierno municipal apuesta por una ampliación de capital que permita la entrada a nuevos inversores que asuman la tarea que el jeque ha eludido hasta ahora: encargar la redacción del proyecto constructivo de la ampliación y poner en marcha las máquinas.

Tras perder toda esperanza en que Al-Thani cumpliera con sus compromisos –las obras aún no se han iniciado y el proyecto acumula cuatro años de retraso– el Ayuntamiento se decantó por la opción de conseguir nuevos inversores y para ello lleva más de un año manteniendo contactos con el máximo sigilo con grupos interesados en el proyecto. Sin embargo, el tiempo se agota. Al finalizar esta semana se dará un nuevo paso en el proceso iniciado por la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA) para dar por liquidada la concesión debido a los continuos incumplimientos de Al-Thani. El día 5 vence el plazo para que el expediente abierto en septiembre por la APPA para resolver el contrato y liquidar la concesión se remita al Consejo Consultivo de Andalucía. Antes de fin de año se espera recibir el dictamen de ese organismo y la concesión pasará a ser historia. Sólo quedará la posibilidad de un eventual recurso ante la Consejería de Fomento para que el proyecto siga vivo.

En este contexto, han surgido movimientos empresariales a gran escala por parte de potenciales inversores interesados en hacerse con los derechos para la construcción y explotación de la futura marina, tal y como ha venido informando este periódico. De los cuatro aspirantes que acudieron al Ayuntamiento y y llegaron a presentar avales han quedado dos. Uno de ellos es el grupo Damac, considerado una de las mayores inmobiliarias del Golfo Pérsico, con sede en Londres (donde cotiza en bolsa) y Dubái. El otro es la corporación Melbros, con oficinas en Barcelona y Miami. En este caso, en realidad se trata de una sociedad instrumental, creada este mismo año, pero que tendría detrás a un magnate de origen sudamericano cuya identidad no ha sido revelada. En ambos casos, en la información corporativa disponible se cita expresamente el desarrollo y explotación de puertos deportivos como una de sus líneas estratégicas.

¿Inversores chinos?

Aunque en algunos ámbitos se ha especulado con el posible interés del gigante chino Wanda por el proyecto, desde el equipo de gobierno municipal niegan que este fuera el objetivo de los representantes de la multinacional que han mantenido contactos institucionales en Marbella y su área de influencia.

Pese a que los dos grupos citados han dado muestras de solvencia e interés, el escollo sigue residiendo en el jeque, que con el 97 por ciento de la sociedad concesionaria en su poder se ha venido negando sistemáticamente a permitir la entrada de nuevos inversores y al mismo tiempo no ha dado ningún paso que permita deducir que sigue interesado en un proyecto que levantó en su día una gran expectativa no sólo en Marbella sino en toda la Costa del Sol. El proyecto preveía una inversión de 84 millones sólo en la marina, pero las cifras se disparaban hasta los 400 millones para la construcción de un nuevo espacio comercial y hotelero.

Por ello, el equipo de gobierno municipal, que había mantenido una estrategia de discreción para intentar no obstaculizar las posibles negociaciones, cambió el tono el pasado septiembre, cuando el alcalde, José Bernal, declaró al ser consultado sobre el expediente abierto por la APPAque «al jeque Al-Thani le quedan un par de meses para seguir riéndose de este pueblo». Los dos meses están a punto de cumplirse.

Si no hay ampliación de capital o traspaso de acciones pacífico y la concesión finalmente se resuelve, el Ayuntamiento mantiene la esperanza de que la Junta vuelva a sacar la ampliación a concurso y los grupos que han mostrado su interés durante este proceso presenten ofertas.