Diario Sur

Un colectivo de taxistas se rebela ante el pliego para otorgar nuevas licencias

Taxistas en una de las paradas del casco urbano de Estepona. :: L.P.
Taxistas en una de las paradas del casco urbano de Estepona. :: L.P.
  • Una docena de conductores rechazan que tenga más peso en la baremación la oferta económica que los años de experiencia en el sector

El sector del taxi de Estepona llevaba diez años sin otorgar nuevas licencias. 2016 iba a ser el año elegido para que dos nuevos conductores pudieran tener su vehículo en propiedad, pero parte de este colectivo rechazó el pliego de condiciones que el Ayuntamiento sacó a licitación para otorgar dos nuevos permisos. El método de baremación puntúa sólo con un 30 por ciento la antigüedad del taxista en el oficio, mientras que el 70 por ciento se centra en una oferta económica que el participante elija.

«Llevamos trabajando con unas reglas del juego toda la vida, ganando antigüedad para poder optar en el futuro a esas licencias. Y a la hora de salir dos nuevas, nos la cambian de buenas a primeras», explica François Ramos, uno de los conductores con más experiencia del municipio y portavoz de la docena de profesionales que se pusieron en pie de guerra contra este pliego.

Hasta la fecha, las licencias se otorgaban según la antigüedad, y los únicos gastos que se requerían eran los de la gestión del propio permiso. Una de las principales quejas no es sólo el tener que aportar una cantidad económica para pujar por la licencia, sino que, según explican desde el colectivo, no pueden atenerse a una cantidad para saber si la oferta está sobredimensionada o no. «A lo mejor yo pongo 2.000 euros y consigo la licencia, pero el que iba detrás de mí pone 800», apunta Ramos.

Otra de las quejas que apuntaron los afectados es que el dinero que se aportaba en el concurso se le restaba al del taxi que deberían adquirir, que en este caso, debe ser habilitado para discapacitados. «Al final afecta al servicio porque podemos invertir menos en el vehículo», puntualizó el conductor.

Juzgados

El concurso para presentar ofertas termina el miércoles, y muchos de los taxistas aún dudan si presentar cuantías económicamente bajas en señal de protesta o directamente no participar. Pero independientemente de la oferta, este colectivo decidió llevar al Ayuntamiento a los juzgados al creer que este pliego iba en contra de las ordenanzas, tanto nacionales, autonómicas y locales.

Gran parte de ellos firmaron un contencionso-administrativo en donde se pide que la opción principal de puntuación sea la experiencia profesional de los solicitantes de la plaza conforme a las ordenanzas municipales. Según el documento presentado ante los tribunales al que ha tenido acceso este periódico, los taxistas aluden a que la antigüedad «no está valorada preferentemente» y que a su vez se baremaba «otro criterio de adjudicación, consistiendo éste en uno económico, que no guarda relación con el propio objeto de las licencias a adjudicar».

En el último pleno, el alcalde, José María García Urbano, anunció que estas dos licencias serían para taxis adaptados de forma perpetua, por lo que no podrían revocar a vehículos normales en un futuro. Además, explicó que se estaban gestionando la salida a concurso de otras dos licencias iguales con las que se llegaría al cinco por ciento de la flota requerida por la normativa andaluza del taxi.