Diario Sur

Primeros derribos para la regularización de chiringuitos en Marbella

Malika Chaouki, propietaria del chiringuito que lleva su nombre, asiste a la demolición.
Malika Chaouki, propietaria del chiringuito que lleva su nombre, asiste a la demolición. / Josele-Lanza -
  • El restaurante Malika ha sido el primero en demoler sus actuales instalaciones para volver a construir según las estipulaciones que fueron incluidas en la nueva concesión

Hace casi dos años que el Ayuntamiento de Marbella otorgó nuevas concesiones a una veintena de chiringuitos del término municipal con idea de otorgarles una seguridad jurídica de la que durante años habían carecido. El proceso de regularización contemplaba la adaptación al nuevo reglamento de Costas, lo que obligaba a los adjudicatarios a presentar un proyecto de obras que en algunos casos conllevaban la demolición total de las actuales instalaciones y la construcción de unas nuevas siguiendo la normativa que establece, entre otras estipulaciones, que exista una distancia de 200 metros lineales entre establecimientos. La tramitación de los permisos se ha demorado hasta ahora, al menos para el primero de estos restaurantes que ayer dejaron de existir sobre la arena de la playa de la avenida de La Fontanilla. «Teníamos licencia de obra desde hace tiempo, pero estaba condicionada a la demolición previa. No ha sido fácil hacerla, llevamos trabajando en esto desde febrero y se nos echó la temporada de verano encima, así que es ahora cuando empieza la nueva etapa para el Malika», explicaba a SURMalika Chaouki, propietaria del establecimiento, mientras presenciaba los trabajos de demolición. Las nuevas instalaciones deberán levantarse a 200 metros de donde estaban las actuales, en dirección a Puerto Banús.

El concejal de Vía Pública e Industria, Javier Porcuna, explicó que esta actuación «se enmarca dentro del procedimiento normal en un concurso público de esta tipología y tras obtener, por parte de la propiedad, los permisos requeridos de diferentes administraciones». No son pocos: el proyecto de ejecución con el visto bueno de la Junta de Andalucía y Costas; el acta de replanteo de los técnicos regionales; y las licencias de instalación provisional de Industria y de demolición y obras por parte de Urbanismo. «Este chiringuito ya dispone de todas las autorizaciones y han comenzado a demoler el establecimiento actual como paso previo a la construcción de un nuevo local a 200 metros, según ha determinado la propia Junta», indicó Porcuna.

Las actuaciones de demolición y construcción posterior corren a cargo de la propiedad. En el caso del Malika, serán los nuevos dueños quienes lo asuman, tras el traspaso formalizado por los actuales propietarios que ponen fin a dos décadas de actividad a pie de playa.