Diario Sur

Barbacoas, ahora bajo cita previa en Marbella

Una familia prepara las viandas durante la jornada de campo.
Una familia prepara las viandas durante la jornada de campo. / Josele-Lanza -
  • El Ayuntamiento establece la obligación de solicitar los espacios de preparación de la comida en los parques públicos con un día de antelación

Si está pensando aprovechar la bajada de las temperaturas para disfrutar al aire libre y en familia de las primeras carnes a la brasa de la temporada, ahora que acaba de expirar la prohibición de la Junta de Andalucía de encender fuego en las zonas de influencia forestal, le interesará saber que el Ayuntamiento de Marbella ha publicado normas de uso de las barbacoas instaladas en los parques públicos. A partir de este sábado, 22 de octubre, será necesario pedir cita previa para utilizar las parrillas existentes en los dos grandes pulmones verdes de Marbella, Vigil de Quiñones y Pinar de Nagüeles.

La medida persigue un triple objetivo: ordenar el uso de las barbacoas, evitar posibles altercados entre los ciudadanos que quieran utilizarlas y mantenerlas en buen estado ahora que acaban de ser reformadas con cargo a las arcas públicas, ya que se llevará un control de los solicitantes. La adecuación de las zonas de barbacoa (incluida la mejora de los caminos de acceso) ha supuesto una inversión de casi 50.000 euros este verano.

La necesidad de cita previa para el uso de estos espacios públicos se restringe a los fines de semana y días festivos. Los interesados tendrán que hacer las reservas el día anterior en horario de seis a ocho de la tarde en las casetas de vigilancia de ambos parques. En la actualidad existen 28 parrillas en Vigil de Quiñones y 52 en Nagüeles.

Sólo se autorizará una parrilla y fregadero por persona para la misma fecha, además durante la barbacoa será necesario llevar el documento de reserva, a fin de poder mostrarlo en caso de ser requerido por el vigilante o la Policía Local. Entre las nuevas normas que rigen el disfrute de estos espacios se establece asimismo la obligación de limpiar la zona utilizada de modo que quede en perfecto estado para el siguiente uso y la prohibición de cambiar de ubicación las mesas y bancos para comer. El Ayuntamiento tampoco quiere dejar hueco a la picaresca, por eso desde primera hora también ha prohibido la realización de parrilladas fuera del lugar habilitado para ello.