Diario Sur

Una docena de buceadores estudiaran la evolución de posidonias de Estepona

Un buceador estudia las posidonias de El Saladillo en el estudio del pasado año.
Un buceador estudia las posidonias de El Saladillo en el estudio del pasado año. / SUR
  • Estos voluntarios se sumergirán los días 5 y 6 para tomar medida de las dos praderas protegidas de esta ciudad y comparar datos con otros años

Hace apenas una década, en Estepona pocos conocían lo que eran las posidonias. A día de hoy, quizás pocos podrían explicar que son, pero la respuesta generalizada de las personas que pasean por el Paseo Marítimo es más o menos la misma: «Esas plantas que están en el mar y que están protegidas». Hasta dos praderas de posidonias en este municipio son consideradas por la Unión Europea como Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), y cada año, dentro de la campaña de voluntariado POSIMED se hacen estudios acuáticos de su estado.

En esta ocasión, las inmersiones acuáticas en Estepona se realizarán el 5 y el 6 de noviembre y contarán con 12 buceadores voluntarios, en una campaña organizada por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. «Esta es una de las mayores bolsas de voluntarios de Andalucía. En toda la comunidad hay 900 inscritos, de los cuales se elegirán a los 90 que se sumergirán por toda la costa», explicó uno de los coordinadores de la inmersión, Patricio Peñalver.

El trabajo de estos buceadores, que recibirán antes de la meterse en el agua una formación teórica, será realizar mediciones en las plantas protegidas ubicadas en El Saladillo y en la playa de La Rada, además de comprobar las variaciones que haya sufrido la pradera en el último año. «Pese a que los voluntarios vienen de cualquier parte de Andalucía, se valora mucho la proximidad. Queremos que venga gente de la zona, para que pueda conocer los elementos que tienen cerca», detalló el buceador, quien explicó que aún podían unirse a la iniciativa a través de la página de la web de la Consejería de Medio Ambiente o del programa Life Blue Natura.

Peñalver informó que una de las principales novedades de esta campaña para el 2016 era la realización de forma paralela de otro de los proyectos de Life Blue Natura. En este caso, técnicos expertos se sumergirán en busca de estas praderas para cuantificar la capacidad de fijación de carbono que queda atrapado en ellas. A esto se le conoce como carbono azul y su estudio se llevará a cabo en fechas posteriores a las inmersiones voluntarias, cuando el calendario esté más cercana la primavera.

Las dos fechas elegidas en Estepona, única ciudad de la provincia en donde se realizará el estudio, serán la séptima y la octava del programa, que comenzó el pasado 8 de octubre. Antes pasarán por dos ubicaciones en Aguadulce, Castell del Ferro, Calahonda, Carboneras y la Isleta del Moro. Después pasará por Almuñecar, Las Negras San Juan de los Terrenos y Villaricos.

Protección

Las dos praderas de Estepona están a la espera de que la Unión Europea acepte la petición del Ministerio de Medio Ambiente para ampliar sus zonas de conservación. La solicitud de este ente radicaría en aumentar en unas pequeñas manchas de pradera a profundidades no superiores a los cuatro metros en la parte de La Rada, y la inclusión del enclave natural denominado Placer de las Bóvedas en la zona de El Saladillo.

Si la Unión Europea aceptara esta extensión de la protección LIC, automáticamente el Ministerio aplicaría en estas nuevas zonas la denominación de Zona de Especial Conservación (ZEC), y entrarían el próximo año en el estudio de estos buceadores voluntarios.