Diario Sur

El alcalde socialista Diego Jiménez.
El alcalde socialista Diego Jiménez. / L.P.

El alcalde de Manilva teme una moción de censura por la inestabilidad del pacto con IU

  • El socialista Diego Jiménez anuncia el inicio de una ronda de contactos con el resto de fuerzas políticas para intentar salvar la alcaldía

La vida política en el Ayuntamiento de Manilva siempre ha estado envuelta en idas y venidas. EL último pleno municipal mostró una diferencia de ideas entre el PSOE (partido del alcalde, Diego Jiménez) y su socio de gobierno, IU, en lo relativo a la bajada del tipo impositivo del IBI, una propuesta presentada por Compromiso Manilva. En ella, IU vio posible un acuerdo, ya que el PSOE iba a votar en contra. Esto solo fue la punta del iceberg, ya que ayer, en un comunicado por la televisión municipal, el regidor anunció que podría producirse una moción de censura en próximas fechas para arrebatarle la alcaldía. Jiménez, que compareció junto a los otros cuatro concejales del PSOE, explicó que a día de hoy «el proyecto que ha tenido el apoyo mayoritario de los vecinos no tiene la estabilidad suficiente, hasta el punto de que la moción de censura es algo más que una posibilidad». En una comparecencia de apenas un minuto, el regidor explicó que desde hoy inician una ronda de contactos con otros partidos políticos «para garantizar esa estabilidad que necesita el Gobierno».

Sin hacer mención a los problemas en los ha desembocado esta crisis de Gobierno, Jiménez afirmó que en política «no todo vale», y se siente legitimado a seguir al mando de la alcaldía al ser el grupo que más votos obtuvo en las pasadas municipales. «Tengo muy claro que prefiero irme a mi casa antes que renunciar a las ideas en las que creo», sentenció.

Esta no es la primera diferencia que evidencian el PSOE y el grupo de IU en el último año. Hace meses, los socios de gobierno de Jiménez presentaron una moción por registro de entrada en la que solicitaban la municipalización del servicio de aguas. Esta iniciativa no sentó bien en el PSOE, que creyó que se debía debatir internamente esos asuntos para llegar a un acuerdo mutuo. Finalmente y tras un diálogo entre ambas partes, se decidió retirar este asunto de la agenda política.

Lo que parecía el encauzamiento de la situación se rompió de manera definitiva la pasada semana con la propuesta de la bajada del tipo impositivo del IBI. Después de que los tres grupos de la oposición mostraran su apoyo a la propuesta de Compromiso, que pedía reducir este coeficiente del 0,7 al 0,6, el PSOE se negó por suponer una brecha demasiado grande en los ingresos del municipio. Entonces, el portavoz de IU, Antonio Barragán, tomó la palabra para anunciar que su grupo había debatido en asamblea y veían viable reducir el tipo hasta el 0,65 para que la bajada no fuera tan brusca.

Primeras señales

La intervención de Barragán fue recibida con sorpresa en el PSOE, que tras debatir el punto más tiempo, otorgó un receso a petición del propio Barragán. Tras este descanso de menos de diez minutos, se llevó a votación la moción de Compromiso con la modificación propuesta por IU, que salió favorable por unanimidad.

La situación que podría resultar de una futura moción de censura sería muy incierta. Actualmente el PSOE gobierna con cinco escaños en un pacto con IU que tiene cuatro. Por su parte, la oposición la lidera Compromiso Manilva con cinco escaños. Este partido está formado por los antiguos concejales de IU que gobernaban con Antonia Muñoz, y que tuvieron que dejar el partido por la implicación de la exregidora en el Caso Manilva. El resto de partidos en la mesa son el PP, con dos escaños, y la ASM, con uno. Para gobernar con mayoría absoluta se necesitaría nueve concejales.

La situación de Jiménez podría agravarse aún más con el transcurrir de la instrucción del 'caso Manilva'. El regidor está investigado en una de las piezas (al igual que tres concejales de Compromiso y el de la ASM) por aprobar dos de las facturas estudiadas y pese a que pidió a la jueza que le absolviera al considerar que su grado de implicación era menor que el resto, la magistrada lo ha rechazado en varias ocasiones. Si la instrucción acabara y se le abriera juicio oral, el PSOE podría obligarle a dejar su puesto como marcan sus estatutos.