Diario Sur

Casares solicita la renovación del comedor escolar a través de su empresa municipal

  • En 2014 la Junta licitó este servicio para ponerlo en manos privadas, pero las protestas de los padres paralizaron la gestión

Durante el verano de 2014, la Junta de Andalucía sacó a licitación la gestión del comedor escolar del colegio Blas Infante, en Casares. Las protestas de los padres del municipio, que pedían que el servicio siguiera ofreciéndolo el Ayuntamiento como hasta entonces, y la ausencia de empresas que pujaran por él, provocó que el Consistorio, a través de su empresa municipal (Gosermu), siguiera al mando de esta cocina. Tras dos años de servicio, el Consistorio solicitó la renovación de esta concesión.

Con esta solicitud, tramitada por la Concejalía de Educación en la Agencia Pública Andaluza de Educación, Gosermu podrá continuar gestionando el comedor escolar durante dos años más, lo que garantizaría que el servicio continuara realizándose con las mismas condiciones de calidad y con el mismo personal que hasta ahora habían trabajado en sus cocinas.

La adjudicación del convenio a la empresa municipal por parte de la Junta de Andalucía en enero de 2015 suponía la culminación de un largo proceso de tramitación después de que se lograra paralizar la encomienda del servicio a una empresa privada. Una de las principales preocupaciones por las que se pedía la paralización a través de protestas de los padres y del propio Consistorio era la posibilidad de la implantación de una línea fría de catering en el comedor.

En la petición para la concesión de esta prórroga, se ampliaría la concesión de este servicio durante otros dos años en las mismas condiciones expuestas en el convenio inicial y por la misma cuantía de 73.576 euros -que se elevaría a 80.934,14 euros con el IVA- en cada uno de esos años de ejecución.