Diario Sur

Marbella amortiza 33 millones de deuda municipal en un solo año y reduce los plazos de pago

El alcalde José Bernal y el concejal de Hacienda, Manuel Osorio, ayer.
El alcalde José Bernal y el concejal de Hacienda, Manuel Osorio, ayer. / Josele-Lanza -
  • Se liquida toda la deuda privada con los bancos y se aportan 14,9 millones a Hacienda y la Seguridad procedentes del remanente del presupuesto del año pasado

El Ayuntamiento de Marbella quita peso a la losa que oprime a las arcas municipales desde hace años debido a la deuda heredada de los desmanes de la 'era GIL'. De una tacada y en un solo año, el equipo de gobierno ha amortizado 33 millones de euros entre deuda privada y pública, una operación que tiene como resultado que se haya eliminado toda la deuda privada con los bancos, tal y como adelantaba SUR en su edición del pasado sábado; y al mismo tiempo se eliminen del montante que resta por pagar a Hacienda y la Seguridad Social, 14,9 millones. Ello ha permitido reducir en hasta tres años el calendario de pagos.

«Afrontamos la reducción de deuda más grande en la historia de este Ayuntamiento», destacaba ayer el alcalde de Marbella, José Bernal, antes de pasar a explicar, junto al concejal de Hacienda, Manuel Osorio, la amortización de deuda realizada por el Consistorio en los últimos días. «Esta amortización se convierte en un excelente ejemplo de la eficacia de la gestión económica que está llevando este equipo de gobierno y que tiene como finalidad mejorar los servicios públicos que prestamos a nuestros ciudadanos».

Como adelantaba este periódico, el equipo de gobierno ha liquidado los cerca de 19 millones de euros (18,8 millones en concreto) que adeudaba a los bancos, en total a 13 entidades financieras, una medida que libera al Consistorio del pago anual al que venía haciendo frente de 6 millones de euros en intereses, según concretó el responsable de Hacienda. «Les hemos destrozado las cuentas a los bancos, porque una liquidación de una cantidad como esa se nota, pero a nosotros nos las pone al día», bromeó el edil.

Ese pago anticipado permitirá levantar el Plan de Ajuste que pesa sobre las arcas municipales desde el año 2012 y que tenía congelada la capacidad del Ayuntamiento a la hora de, por ejemplo, contratar personal o reponer jubilaciones. No obstante, ese ahorro de seis millones no podrá tener su reflejo en nuevos gastos. La razón: el techo de gasto al que debe someterse por ley toda administración local.

La partida con la que se ha amortizado la deuda privada con los bancos procede del remanente de Tesorería del presupuesto de 2015, que fue de 46,5 millones de euros. De esa cantidad, concretó Osorio, 3,9 millones se han destinado al pago de facturas; 9,3 a inversiones sostenibles; y 18,8 a la liquidación de la deuda privada. «Nos quedaban 14 millones que al no tener consideración de deuda financiera, por ser con administraciones públicas, se nos hubiera quedado como liquidez en el banco, pero no nos vale para nada tener 14 millones a la vista», indicó. Por ello, se pidió autorización por escrito al Ministerio de Hacienda para poder destinar esa cantidad a la amortización de deuda con Hacienda y la Seguridad Social, más allá de lo establecido en los calendarios de pago vigentes. La respuesta positiva del departamento que dirige Cristóbal Montoro llegó la semana pasada.

Recorte, por detrás

De esta forma se han destinado 9,6 millones al pago a la Seguridad Social y 5,3 a Hacienda. Este descuento ha llevado aparejado una reducción del plazo de pagos. De tres años menos con Hacienda, y de dos con la Seguridad Social (pasando de 2050 a 2048).

En este punto, el alcalde José Bernal recordó el «acuerdo verbal al que llegamos el ministro Montoro y yo para que, una vez liquidada la deuda privada, la amortización de la pública se hiciera descontando los años inmediatamente posteriores al pago y no los años finales del calendario de pago, como ha ocurrido finalmente». Según Bernal, «ese cuerdo no se cumplió y el PP defendió en el Senado otra propuesta». De este modo, lamentó, «serán las generaciones de nuestros nietos quienes vean resarcido el daño a la ciudad, y no las generaciones que sufrieron las consecuencias negativas de los gobiernos del GIL».