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Se busca coche fúnebre que suba cuestas y no contamine

Una de las pruebas de los vehículos.
Una de las pruebas de los vehículos. / Ayuntamiento de Casares
  • El Ayuntamiento de Casares lleva siete meses buscando un vehículo para el traslado de féretros hasta el cementerio que se adapte al diseño urbano de cuestas, calles estrechas y curvas pronunciadas del pueblo

Durante décadas, los féretros de los fallecidos en el pueblo fueron trasladados a hombros de familiares y amigos. El envejecimiento de la población, los cambios demográficos y de formas de vida han dejado a más de uno sin un apoyo que le diera el último impulso hasta el lugar de reposo eterno, el Cementerio ubicado en el Cerro del Castillo. «Son diez minutos andando, pero qué diez minutos, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de personas mayores que ya no son capaces de hacer ese trayecto cargando con una caja», explica el concejal de Obras de Casares, Gumáz Ahumada, quien anda enfrascado desde hace casi un año en la búsqueda de un coche fúnebre que se encargue del traslado de los féretros hasta el cementerio en los casos en los que el finado con cuente con hombros dispuestos a ayudarle a hacer el último paseo. El problema no es baladí, y en más de una ocasión, reconoce el edil, se ha tenido que tirar de trabajadores del propio Ayuntamiento.

En todo este tiempo, el Ayuntamiento de Casares ha recurrido a un sinfín de concesionarios, nacionales y hasta internacionales (el último, en Italia) en busca del modelo de vehículo que se adapte al especial diseño urbano del pueblo. Cuestas, curvas pronunciadas y calles estrechas. Hasta el momento se llevan testatos más de una decena de vehículos. La idea inicial de contar con un coche eléctrico ha sido finalmente descartada al no ser posible su homologación. «Contactamos con una empresa de Italia, donde nos constataron que aún no se pueden homologar los vehículos 4x4 eléctricos y que el proceso va lento», explica el edil.

Finalmente dirigieron su interés hacia uno de gasoil. «Un 4x4 (debe tener un motor con potencia para subir las cuestas sin patinar, especialmente en días de lluvia), en potencia no ha habido problemas, tampoco en longitud, pero al tener la suspensión por eje rígida cuando gira para entrar en el arco una de las ruedas donde lleva la tracción se queda en el aire y patina, costando mucho subir», indica.

Al igual que ya se hizo con el buggy sociosanitario, también ahora se están probando diferentes modelos capaces de realizar funciones necesarias. «Estas pruebas son fundamentales para hallar la fórmula más adecuada a nuestras calles, y que además son intentos que sirven como avances para encontrar lo que se necesita exactamente y que cumpla todos los requisitos necesarios».

Catálogo variado

La búsqueda ha sido incansable y el catálogo, variado: un vehículo similar en potencia pero con suspensión individual; nuevas fórmulas como los camiones eléctricos para uso urbano «que son 4x4 y se pueden matricular»; e incluso una «carretilla motorizada», donde la persona encargada de su traslado dirigiría el mismo a pie. La pasada semana se presentaba la que parecía la solución definitiva. Un buggy 4x4 de gasoil. La prueba realizada no pudo concluirse debido a la altura del vehículo, «que no pudo pasar por el Arco de la Villa. Se ha acordado con la empresa suministradora retirarle el techo para realizar una nueva prueba, ya que el vehículo cumple con todas las condiciones, al ser 4x4 y con tracción en las cuatro ruedas no tendría problemas de potencia, es posible adaptarle la caja para el féretro y está homologado, por lo que puede ser matriculado».

Otro aspecto a tener en cuesta es que el vehículo no contamine. «Tampoco podemos optar por un camión que desprenda muchos gases porque en el recorrido va gente detrás del coche», apunta Guzmán Ahumada.

Aunque hasta el Consistorio siguen llegando propuestas desde distintos concesionarios, parece que gana enteros uno de los vehículos probados en las últimas semanas: un vehículo ‘dumper’con ruedas de oruga, «por lo que tiene más agarre y fuerza para poder subir hasta el recinto del Castillo a través de la Calle Villa. Además, su poca anchura le permite hacer el giro del Arco de La Villa». Eso sí, se necesitaría realizar algunas mejoras destinadas al «adecentamiento del vehículo y a mantener las formas», como reconoce el concejal, y dirigidas a transformar un vehículo propio de obra en uno fúnebre. «Habría que hacer una serie de mejoras, como la adaptación de la caja y el pintado en un color más adecuado, porque es amarillo».

Una vez resuelto de problema, el servicio se ofrecerá a las aseguradoras para que se hagan cargo del mismo.

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