Diario Sur

El coleccionismo como estilo de vida

Un aficionado ojea un puesto lleno de juguetes antiguos y artículos de coleccionista.
Un aficionado ojea un puesto lleno de juguetes antiguos y artículos de coleccionista. / L.P.
  • La plaza de toros reunió a una treintena de expositores que mostraron y comerciaron con sus objetos de selección

Entre el murmullo de personas que se escuchaba ayer en la plaza de toros se podían distinguir curiosas conversaciones. Algunos hablaban de intercambiar objetos por dos discos de The Corrs. Otros preguntaban precios por una figura de un elefante de cerámica que no tenía entre su selección. E incluso había discusiones sobre la fecha de lanzamiento de un disco. La zona donde se ubican los museos municipales se transformó ayer en un túnel del tiempo en donde personas de todas las edades podían encontrar objetos que le recordaran a su juventud o que les mostrara una parte del pasado que admiran o les interesaba.

Estepona acogió ayer el VIII Encuentro del Coleccionismo y Arte, y los aficionados a esta práctica encontraron en estos puestos una mina de artilugios con los que completar sus selecciones. Desde vinilos difíciles de encontrar a artículos militares que algunos miraban embobados, esta pequeña feria fue ayer el rincón de las curiosidades del municipio.

Entre los asistentes se podían encontrar aficiones bastantes peculiares. «Estoy tratando de recordar si uno de los dedales que está ahí expuesto lo tengo ya comprado o es uno que se parece mucho. Ahora mismo puedo tener unos 50 en mi colección», afirmaba Marisa Fernández, quien acudió ayer desde Marbella para buscar algún nuevo objeto.

«Yo empecé en esto del coleccionismo de la manera más tonta. Tengo una colección de imanes de nevera que empecé a guardar cuando mis amigas me trajeron algunos de recuerdo de sus vacaciones. Un día me trajeron un dedal, y ahí comencé mi segunda colección», afirmó Fernández.

Otros sin embargo llevan en el coleccionismo casi toda su vida «Así de cabeza, creo que podré llevar más de 30 años coleccionando cosas», afirmó Gregorio García, dueño de un puesto que vendía discos, vinilos y tebeos. «Casi todos empezamos igual, por un regalo de tu familia o algo que te compras de pequeño», añade Juan Gil, quien dialogaba con el tendero.

Comienzos

«Uno empieza sin darse cuenta. Comienza a guardar cosas y cosas, y al final, cuando cumples cincuenta años empiezas a venderlas por todo lo que has acumulado», bromeaba García, quien afirma que el hábito del coleccionismo poco a poco está cambiando. «Los jóvenes en cuestión de tebeos, por ejemplo, hacen muchas colecciones de manga, pero lo antiguo se va perdiendo», añadió.

Durante todo el día, la treintena de puestos no dejaron de tener visitas. Había quien acudía solo o quien iba en familia. Y es que en más de una ocasión los padres eran quienes recogían un juguete antiguo o un tebeo para explicarle a sus hijos lo que era. Y algunos salían con una bolsa con material para empezar su primera colección.

La buena asistencia de público y expositores a estos encuentros anuales organizados por la asociación de Amigos del Coleccionismo de Estepona propició que el pasado verano se organizara la primera Feria Internacional de esta afición. El próximo año la ciudad volverá a acoger esta reunión donde el año pasado se superaron los 150 puestos, con el objetivo de seguir creciendo. Y es que pese al cambio de hábitos entre los nuevos coleccionistas, este 'hobby' sigue más vivo que nunca.