Diario Sur

Marbella intenta blindar la duna de El Pinillo con su inclusión en la Reserva Ecológica

La zona de El Pinillo llegó a acoger conciertos en directo hace unos años. :: josele-lanza
La zona de El Pinillo llegó a acoger conciertos en directo hace unos años. :: josele-lanza
  • La protección afectará a cuatro hectáreas de terreno municipal que serán preservadas de las actividades de uso público del entorno

Marbella quiere blindar la Duna de El Pinillo ante la presión urbanística de la zona y por ello ha iniciado los trámites para conseguir su inclusión en la Reserva Ecológica Dunas de Marbella. La propuesta se discutirá mañana en el pleno y una vez supere este trámite, se dará traslado de la petición a la Junta de Andalucía. La medida afectará a los 40.000 metros cuadrados que son de titularidad municipal, espacio comprendido entre el Camino de Pescadores y el Funny Beach. El cordón dunar comprende en su totalidad 1,6 kilómetros lineales (desde la desembocadura del Arroyo Segundo hasta la de Río Real) y ocupa 115.000 metros cuadrados. Sin embargo, solo las cuatro hectáreas objeto de protección son de titularidad pública, el resto del suelo pertenece a dos conocidos empresarios de la zona.

La Duna de El Pinillo es a día de hoy la única de titularidad municipal que permanece fuera de protección y durante las últimas décadas ha sido una de las que más ha padecido los efectos de la presión urbanística. «Sufre una fuerte presión y corre el riesgo de desaparecer debido a la existencia de chiringuitos, quioscos, zonas de aparcamientos y conjuntos residenciales en su entorno, atrayendo todo ello una mayor afluencia de personas», indican desde el área municipal de Sostenibilidad.

El propio Ayuntamiento ha «impulsado numerosas agresiones muy violentas» para la preservación de esta duna. Durante la 'era GIL' (1991-2006) y a pesar de que el suelo estaba declarado como zona verde pública, se concedieron numerosas licencias para nuevos usos residenciales y se firmaron convenios urbanísticos para consolidar «parques de atracciones que suponían la desaparición física de este duna». Ya durante la etapa de gobierno del PP, explica el concejal Miguel Díaz, «se consolidaron usos de zona de conciertos e incluso se proyectó en la zona un helipuerto, además de otros usos, como un restaurante, en medio incluso de las dunas embrionarias».

El edil incide en que si bien la Duna de El Pinillo fue la primera para la que se solicitó desde la Asociación Pro Dunas la protección como Reserva Dunar en 2014, «ésta fue eliminada de la lista por el PP».

La preservación de este enclave persigue la consolidación en el planeamiento urbanístico de todo el conjunto de las dunas de El Pinillo «como sistema general de espacios libres con la figura de parque litoral público», así como la «adopción de medidas necesarias para eliminar o reducir los impactos derivados de actividades que se desarrollen en su entorno, tales como concesiones, instalación de chiringuitos, etc, y la regulación de las actividades de uso público», sostienen desde el área municipal de Sostenibilidad.

Igualmente se persigue «la prevención y corrección de las posibles alteraciones de la dinámica litoral no natural, la restauración del ecosistema litoral y la protección de los procesos naturales asociados a su desarrollo, así como el mantenimiento de los diferentes elementos naturales de mayor interés; la eliminación de la flora alóctona invasora y, en definitiva, la restitución del dominio público ocupado.