Diario Sur

Santiago Montero, en un acto oficial del Ayuntamiento.
Santiago Montero, en un acto oficial del Ayuntamiento. / Josele-Lanza -

Condenado un mando de la Policía Local por usar la placa para coaccionar a dos árbitros

  • Un juzgado de Málaga le impuso una multa y remitió la sentencia al Ayuntamiento por si le debían aplicar también una sanción disciplinaria

El subinspector de la Policía Local Santiago Montero, jefe operativo del cuerpo, está condenado por un juzgado de Málaga en una causa por coacciones. La sentencia, dictada en marzo del año pasado y a la que ha tenido acceso este periódico, refiere a un incidente ocurrido en diciembre de 2014 en Málaga, donde Montero utilizó ilegítimamente su placa de la Policía Local de Marbella para coaccionar a los árbitros de un partido de baloncesto en el que jugaba un hijo suyo.

Según se refleja en los hechos probados de la sentencia, el incidente tuvo lugar en el colegio Andersen, de la ciudad de Málaga, donde Montero se identificó como policía local y exhibió su placa policial a los árbitros, que posteriormente lo denunciarían, con el fin de evitar que el club resultara sancionado. «Todo ello -señala la sentencia- cuando el denunciado no se encontraba ejerciendo sus funciones como agente de la autoridad y sin estar justificada su intervención como tal». El juez considera que Montero actuó de esa manera al entender que si lo hacía «sólo como padre de unos de los jugadores» no conseguiría su objetivo.

Según el juez, que le impuso una multa de 200 euros como autor de una falta de coacciones, el propio Montero reconoció los hechos en el acto del juicio.

En el momento de los hechos, Montero era presidente de la Junta de Personal del Ayuntamiento y estaba liberado de sus funciones de policía.

El fallo de la sentencia incluye un apartado por el que se comunica que una vez que la misma adquiera carácter firme, se debía librar un oficio a la Policía Local de Marbella por si procediera imponer a Montero una sanción disciplinaria por el uso indebido de la placa.

Este oficio fue recibido en las oficinas de la Policía Local de Marbella el 15 de octubre del año pasado, dos semanas después de que la sentencia fuese declarada firme.

Tres semanas más tarde, el entonces jefe de la Policía Local, José Andrés Montoya, remitió al responsable de Personal del Ayuntamiento la documentación referida al caso para que se aplicara a Montero la sanción administrativa correspondiente. Entre esta documentación figuraba el atestado de la Policía Nacional que recogía el incidente en al campo de baloncesto, la sentencia del 12 de marzo de 2015 y el auto del 1 de octubre de mismo año en el que se declaraba la firmeza de la misma.

Según han explicado a este periódico fuentes municipales, el expediente fue tramitado, aunque no precisaron si se impuso alguna sanción.

Posición de peso

Pese a que formalmente Montero figura como jefe operativo del cuerpo, nombramiento que se encuentra recurrido por algunos sindicatos, su peso en la estructura de la Policía Local es determinante.

De hecho, se trata de una persona de la máxima confianza del equipo de gobierno. Sus pésimas relaciones con el anterior jefe de la Policía Local, José Andrés Montoya -a quien el alcalde había traído de la Policía Local de Vélez Málaga en comisión de servicios para situarlo al frente del cuerpo- fueron determinantes para la decisión de que no se renovara la confianza en éste y que cesara en el cargo.

Montero participó también en la polémica sobre los aparcamientos de los conciertos de San Pedro, ya que fue una de las personas que se presentó en el lugar acompañado de tres ediles para comprobar qué estaba pasando en el lugar, en una iniciativa que levantó polémica y se saldó con un expediente administrativo contra otro subinspector de la Policía Local y un trabajador del Ayuntamiento.