Diario Sur

Fuente sin agua y en estado de abandono. :: lorena villalba
Fuente sin agua y en estado de abandono. :: lorena villalba

Cuatro años de abandono

  • El parque presenta un estado descuidado y sucio cada vez más evidente debido a la falta de personal de limpieza y jardinería

Cuatro años después de la inauguración de Los Tres Jardines, el parque muestra un estado muy alejado de lo que pretendía ser cuando se abrió. Un espacio de casi 10.000 hectáreas con tres tipos de vegetación que no está recibiendo los cuidados adecuados, debido a la falta de personal. Este parque, que podría ser la joya forestal del municipio, se encuentra abandonado a su suerte.

La sensación de naturaleza que desprende el parque de Los Tres Jardines rápidamente queda eclipsada por el deterioro que presenta, con unos jardines descuidados y a veces sucios, de los cuales se encarga un sólo jardinero.

El vandalismo es el mayor problema de este parque. El descuido que presenta se ve reflejado perfectamente en la oficina central. Una amplio edificio, de bonita planta, pero que nunca ha tenido uso alguno. Muchas de las maderas que tiene este lugar están totalmente destrozadas, al igual que los cristales de las ventanas, que dejan ver el interior, un espacio vacío y lleno de suciedad.

Más de lo mismo ocurre en la parte sur, donde se construyó una pequeña cabaña de madera pensada para albergar un bar y unos baños, cuya puerta, que está rota, deja al descubierto un interior lleno de colillas y basura.

Y es que la suciedad es uno de los principales problemas de este parque, ya que no hay personal suficiente, tal y como cuenta a SUR el único operario de jardinería. « Antes éramos 4 compañeros, ahora sólo estoy yo, y no me puedo encargar de todo».

El horario del parque es de 08.00 a 22.00 horas, pero este trabajador afirma que no siempre se cierra, lo que provoca que por las noches quede a merced de los vándalos. «Las limpiadoras vienen por la mañana y ven que el parque ha estado abierto toda la noche».

Esto también ha provocado el robo de más de 4.000 euros en maquinaria de jardinería. «Nos hemos tenido que llevar las herramientas, porque forzaron el almacén y se llevaron todo» explica el operario.

Lugar familiar

Pese a todo, este parque posee una gran afluencia de familias gracias a las zonas de juegos, que incluyen una tirolina, columpios, y camas elásticas, entre otros, que mantienen al parque con parte del bullicio que debería tener.

Por ello, las quejas vienen en gran medida de los padres, que preferirían ver este parque en mejores condiciones para los juegos de sus hijos. Miguel, padre de una niña, lleva visitando el parque desde su inauguración. «Hace falta cuidarlo, cada vez se está deteriorando más y no se ven soluciones», dice.

Además de la zona infantil, también hay máquinas de ejercicios para adultos, algunas de ellas rotas, que no se han reparado ni sustituido.

También son muchos los animales que habitan en este parque, especialmente en el estanque, donde Manuel espera sigilosamente a que un martín pescador se pose en el puente que lo atraviesa para echarle una foto. «Yo creo que el parque siempre ha estado en esta situación», comenta el fotógrafo, que recuerda también el mal estado del recinto para perros situado al lado del jardín árabe.

El jardín árabe es uno de los que mayor deterioro presenta, especialmente la fuente central, que está sucia y oxidada y no tiene agua. Pese a ser un jardín de secano, presenta unas características muy alejadas de cómo debería estar.

Un parque que podría ser el Nagüeles de San Pedro, pero que no ha remontado desde su inauguración. A la espera de un acuerdo entre la Junta y el Ayuntamiento, este espacio forestal sobrevive a duras penas bajo mínimos de personal, que se ven desbordados en su tarea de cuidar este bonito pero abandonado parque.