Diario Sur

La mayor afluencia de turistas no tiene su reflejo en las ventas del comercio

  • Según una encuesta realizada por la Asociación del Casco Antiguo, sólo la mitad de los empresarios dice haber tenido un verano mejor o igual al del pasado año

Más turistas en junio y muchos más en agosto. Sin embargo, ello no ha tenido su correspondencia en un incremento de las ventas de los comercios, al menos en los del centro de la ciudad. La Asociación del Casco Antiguo (Acoprocamar) ha realizado un año más una encuesta entre sus asociados para conocer el volumen de ventas durante el verano. Los resultados están divididos en el sector del comercio. El 50% de los encuestados asegura haber tenido un verano en ventas bueno o muy bueno; el 40% asegura que ha sido regular; y un 10%, que malo. Con respecto al año pasado, la mitad sostiene que les ha ido mejor o igual. La otra mitad, que peor.

Las ventas en rebajas tampoco han despegado según esta encuesta en la que el 70% de los comerciantes aseguran que han sido regular o malas.

Mejor parece haberle ido al sector de la restauración en el Casco Antiguo de la ciudad. El 80% de los encuestados asegura haber tenido un verano muy bueno o bueno. Destaca el mes de agosto, con una clientela mayoritariamente internacional. En comparación con el verano de 2015, el 20% de los bares y restaurantes aseguran que este año ha sido igual o mejor; el 40% sostiene que le ha ido igual. Para el otro 40%, las ventas han sido más bajas.

Cara y cruz

Los encuestados han señalado como lo «más favorable» el verano en Marbella la afluencia de público internacional de alto poder adquisitivo, la celebración de la Feria del Sol en el Parque de la Alameda y las tempranas fechas del Ramadán, «que ha permitido una buena afluencia del público de cultural musulmana».

En el otro lado de la balanza, como aspectos desfavorables, han destacado la celebración de los mercadillos ocasionales en los alrededores del centro por «el daño que han supuesto». Según han indicado, «estos mercadillos venden en condiciones con las que el comercio local no puede competir». Igualmente critican la «saturación» de la vía pública «que dificulta el flujo de viandantes y, a su vez, el paso a los comercios. Y una mención especial hacen a las obras de la avenida Nabeul que se han prolongado durante todo el verano, «en plena temporada alta y afectando a la llegada de visitantes, al acceso a los aparcamientos y sobre todo al comercio de la propia avenida».