Diario Sur

Paco Hueso: «Cuando me jubile, viviré seis meses en Melbourne y seis en Fuengirola»

Paco y su mujer, la australiana Janet, bajo un puente de Melbourne.
Paco y su mujer, la australiana Janet, bajo un puente de Melbourne. / SUR
  • Aún no era mayor de edad cuando fue a Australia junto a su familia para quedarse dos años, pero lleva allí 34. Ahora es gerente en una empresa de franquicias de limpieza

Paco Hueso nunca olvidará el primer avión que cogió en su vida. También era la primera vez para sus padres, su hermano y su hermana. Fueron de Madrid a París, donde hacía escala antes de volar hacia Melbourne (Australia). Él tenía tan solo 16 años. Era noviembre de 1982. Dos meses antes (el 13 de septiembre) hubo un accidente de avión en el aeropuerto malagueño, en un vuelo Madrid-Nueva York con escala en Málaga, en el que fallecieron 50 personas, por lo que reconoce que todos los miembros de su familia «íbamos cagaditos de miedo». La familia Hueso-Blanco quería probar fortuna solo dos años al otro lado del mundo y que tanto él como sus hermanos aprendieran inglés. Sin embargo, 34 años después Paco aún sigue en Melbourne. Y es que a los seis meses de estar allí conoció a una australiana de la que se enamoró, Janet Maree Gane.

«Nos conocimos por medio de un amigo mío madrileño, Mariano, que era vecino de Janet. Yo jugaba al fútbol en el club español de Melbourne y Janet venía a verme jugar. Casi todos los domingos mi madre hacía paella y comíamos en familia. Cuando había fiestas en el club español, ella iba con la hermana de mi amigo, y así nos conocimos. Ni ella hablaba español ni yo inglés, pero desde que nos presentaron hemos sido inseparables. Nos comprometimos en junio de 1987 y nos casamos el 10 de febrero de 1990», relata este fuengiroleño, que echa de menos sus raíces, pese a que tiene su vida asentada en esta popular ciudad australiana.

Paco es gerente de operaciones en una empresa americana que se dedica a la venta de franquicias de limpieza, donde ya lleva diez años. «La oficina se encuentra a 45 kilómetros de mi casa. Vivimos en una planta baja con jardín. Los vecinos son malteses, nos llevamos muy bien con ellos y cuando viajamos, ellos nos cuidan la casa. Aquí las distancias son muy largas. Pero lo bueno es que la diferencia de salario es más alta que en España. Australia es un país relativamente nuevo, no está súper explotado como Europa. Se vive de otra manera, pero hay mucho trabajo. Además, se trabaja en jornada continua, de 8.30 a 17.00 horas, por lo que tengo las tardes libres para practicar mis aficiones». Además del fútbol (actualmente juega en un equipo argentino), también compite en squash y le apasionan las motos. «Las motos me fascinan. Tengo una de motocross (Yamaha WR 450) y una BMW 800 para ir de aventuras».

Paco Hueso tiene dos hijos, el primero de los cuales nació en 1992, precisamente el año que el matrimonio viajó a Fuengirola, donde residió hasta 1994, cuando decidió regresar a Melbourne. Los padres de Paco y la hermana María Dolores regresaron a Fuengirola (el padre falleció hace año y medio). «Mis dos hijos tienen la doble nacionalidad. Marcos, de 24 años, estudió Psicología y trabaja de lo suyo. Los estudios se los pagó el Gobierno y ahora que tiene trabajo él tiene que pagar al Gobierno, poco a poco, lo que le dio. Alicia, de 18 años, baila en una escuela de ballet».

Si hay algo que echa de menos, al margen de a su madre y a su hermana (que viven en Las Lagunas y en Entrerríos, en Mijas), es «el calor humano que hay en nuestra tierra, algo que aquí no existe. Los australianos son ‘saboríos’. Nuestros amigos son, sobre todo, españoles y argentinos». Ese calor humano lo vivieron en Fuengirola sus hijos en la Navidad de 2012. «Volveremos en septiembre de 2017 y estaremos en la Feria del Rosario. Cuando me jubile, viviremos seis meses en Melbourne y seis en Fuengirola».