«Alguien que hable español, inglés y chino puede tener un buen futuro»

García Hidalgo, en Qingdao.
García Hidalgo, en Qingdao. / Sur
  • Fco. Jesús García Hidalgo. Qingdao (China). Este licenciado en Historia natural de Antequera se fue con una beca al gigante asiático en 2012

Al no encontrar trabajo en España decidió, tras concluir sus estudios de Historia, Francisco Jesús García Hidalgo decidió aceptar una beca para trasladarse a China. Fue hace cuatro años, en el 2012: «Fue algo raro, sinceramente, no pensaba que podía ir, de hecho no me veía fuera de España». Por medio del Instituto Confucio recorrió varias ciudades hasta llegar hoy a Qingdao.

Recuerda que cuando se le presentó la oportunidad «les dije a mis padres y amigos más cercanos que quería irme». Luego volvió a España para finalizar la carrera y el máster y «una vez acabé, pude volver a China y aquí sigo, cumpliendo mi sueño».

Vive en el campus universitario en un apartamento con cuarto de baño, nevera, aire acondicionado, terraza, calefacción y televisión. «Parece un hotel de 3 estrellas», dice. «En otras universidades de China, a veces los apartamentos no son tan buenos o simplemente no tienen cuarto de baño individual sino colectivo». Como curiosidad, «¡no existen las persianas!».

Sobre su vida allí destaca que una de las gratas sorpresas que se llevó es la buena comida: «Totalmente diferente y mucho más buena que la que comemos cuando vamos a un ‘chino’ en España».

García Hidalgo valora que «la gente, al principio puede parecer muy distantes, pero una vez que te conocen se pueden convertir en tus mejores amigos. Son muy hospitalarios y muy curiosos». Siempre que puede recorre ciudades y lugares emblemáticos: «Prácticamente en todos los pueblos o ciudades puedes encontrar monumentos, museos...».

Dicen que el chino se considera uno de los idiomas más difíciles del mundo en cuanto a fonética, escritura y audición. «Sin embargo, su gramática es muy sencilla. Además, mezclan mucha cultura dentro de su lenguaje lo cual hace que se enriquezca más».

Aspiraciones de futuro

Seguir trabajando e investigando de cara a su doctorado, ya sea en China o en España es el reto de Francisco Jesús. «Además me gustaría enseñar chino mandarín en Antequera, ya que es un idioma que cada vez se está estudiando más en España, junto con el inglés que va en primer lugar. Alguien que pueda saber español, inglés y chino, puede tener un buen futuro».

Sobre quedarse allí en China o regresar a España: «Quedarme aquí, ¡al menos hasta que me harte de comer arroz y pasta!», exclama.