«Los pactos políticos en Dinamarca se hacen antes de las elecciones»

Damián JIménez y su pareja en uno de los canales daneses.
Damián JIménez y su pareja en uno de los canales daneses. / Sur
  • Damián Jiménez Ocaña. Jugador de baloncesto y bombero

  • Se fue a Randers a probar suerte en un equipo y a aprender inglés y tras ascender a Primera División fichó por el Svendborg, ciudad en la que también trabaja como bombero

Cuando Damián Jiménez intentaba ganarse la vida con el baloncesto en equipos como el Fuenlabrada, el Estudiantes o el Lucentum, poco podía imaginar que donde realmente acabaría sería en Dinamarca. Este esteponero que en agosto cumplirá 30 años aprovechó que un antiguo compañero suyo era danés para dejarse convencer por él y probar suerte en este país, en el equipo de su ciudad. Así llegó Jiménez a la ciudad de Randers para dos años después y después de ascenderlo a Primera División, fichar establecerse en Svendborg.

Allí ya lleva tres años viviendo con su pareja, también de Estepona, y ha podido cumplir su sueño de vivir del baloncesto. «Desde que comenzó la crisis en 2006, que es cuando me hice profesional, en España prácticamente nunca me pagaron al día. Siempre te debían tres o cuatro meses y al final de temporada te daban un pagaré», afirma este emigrante.

Pese a que en un principio su intención era sólo jugar al baloncesto, Jiménez se ha enamorado del país y su intención es quedarse. Para ello, ya afronta su futuro lejos del deporte. «Llegué a un acuerdo con el club para poder reducir mi salario y poder tener más tiempo libre para buscar una salida laboral», afirma el esteponero, quien en España ya había opositado para ser bombero.

«Me gustaría seguir por ese camino y ya estoy trabajando de bombero aquí, pero a tiempo parcial. Aquí las ciudades grandes tienen un parque que dependen de una comuna, pero las ciudades pequeñas hacen un contrato con una empresa privada. Hablé con el jefe de bomberos, le comenté mi situación y me dijo que si estudiaba los cursos, me contrataba», explica.

La intención de Jiménez es la de seguir ese rumbo y ya piensa en seguir formándose para poder dedicarse a tiempo completo a ser bombero. «A raíz de la empresa en la que trabajo puedo seguir estudiando y obtener el título necesario para ejercer este empleo a tiempo completo. Es perfecto porque estoy aprovechando mi tiempo de baloncesto para adaptarme a la vida de aquí. Si llego a encontrar un trabajo fijo, empezaré a dejar el baloncesto como hobby», explica el esteponero.

Pese a llevar cinco años en Dinamarca, Jiménez sigue la actualidad española y afirma que la política en su país de origen y en la que vive no tiene nada que ver. Según relata, en Dinamarca no se produciría una repetición de las elecciones como se confirmó en España en los últimos días.

Bloques

«El año pasado tuvimos aquí elecciones en abril. Antes de los comicios se hace un bloque de izquierdas y otro de derechas. Dentro de esos bloques y antes de las elecciones, eligen un candidato a primer ministro. Ese es al que tú votas para que gobierne», explica Jiménez.

«Todo los pactos se hablan antes de echar tu voto en la urna. Pero eso no quita que tu dejes de votar a otro partido que no sea el del candidato. De hecho, el partido del bloque de derechas que más votos sacó en las pasadas elecciones no es el del primer ministro», matiza el esteponero, quien explica que un partido de derechas puede votar con el bloque de izquierdas. «Aquí todas las leyes son antiguas porque se votaron con el acuerdo de todos», añade.

El esteponero es consciente de que al emigrar como jugador de baloncesto tiene una situación diferente al resto de emigrantes. «Empezar desde cero en Dinamarca es una locura porque han endurecido mucho las leyes. Lo difícil es entrar en el sistema. Una vez consigues trabajo y te aclimatas, todo va sobre ruedas», sentencia.