Mercedes Quirante: «Solo volvería si me ofrecieran condiciones de trabajo dignas»

Mercedes Quirante hizo su Erasmus en Austria.
Mercedes Quirante hizo su Erasmus en Austria. / SUR
  • Arquitecta en Basilea (Suiza), tras terminar su proyecto de fin de carrera esta joven malagueña decidió probar suerte fuera, una experiencia con éxito

Mercedes Quirante tiene 27 años, terminó sus estudios de Arquitectura en la Escuela Politécnica de Sevilla en octubre del año 2013 y dada la precariedad laboral que azotaba el sector de la construcción decidió probar suerte en Suiza, un país del que dice, «tenía muy buenas referencias y cuya arquitectura contemporánea está internacionalmente valorada».

Durante su estancia de Erasmus en Viena, un par de años antes, comenzó a aprender alemán, lo cual a la hora de buscar trabajo supuso una notable ventaja para encontrar empleo con relativa facilidad, así como el hecho de haber realizado previamente unas prácticas remuneradas en un estudio de arquitectura en la capital austriaca. Según Mercedes, en países como Suiza o Alemania es habitual que los estudiantes combinen la vida académica con la laboral en períodos de vacaciones, con lo que al terminar la carrera la mayoría dispone de cierta experiencia y un currículum bastante rico. «En España se debería fomentar más este modelo de formación, donde este acercamiento al mundo laboral supone una primera toma de contacto con aquello a lo que aspiras ser», señala.

Esta joven malagueña está trabajando en estos momentos conjuntamente junto con otro destacado estudio de arquitectura en la reforma y ampliación del St. Jakobshalle en Basilea, uno de los edificios deportivos más grandes de Suiza. El proyecto está en fase de ejecución y al tener que reformarse al mismo tiempo que se siguen celebrando actividades y eventos se prevé el fin de las obras en el año 2019. Sin embargo, este no fue el primer trabajo que obtuvo cuando llegó hace más o menos tres años. «Tras obtener la nota de mi proyecto fin de carrera comencé a preparar el portfolio y todos aquellos documentos que necesitaba para enviar mis solicitudes de trabajo. En un par de semanas obtuve la contestación por parte de varios estudios que estaban interesados en mi trabajo y rápidamente me desplace hacia Basilea para realizar las entrevistas», relata.

Mercedes afirma que la mayoría de sus amigos arquitectos han tenido que buscar oportunidades en ciudades con mayor oferta o emigrar fuera de España, pero que conoce algunos casos de compañeros que decidieron quedarse y van ‘tirando’ como pueden. «Me gustaría volver en algún momento, aunque a día de hoy siento el deber de seguir formándome como profesional». Para su regreso, lo tiene claro: tendrían que ofrecerle unas «condiciones de trabajo dignas».