Anabel Vega: «El sistema educativo inglés es mucho más creativo de lo que pensamos»

«A veces pasamos varios días sin ver el sol», asegura Vega.
«A veces pasamos varios días sin ver el sol», asegura Vega. / A.G.
  • Esta profesora asistente de Primaria emigró a Manchester «a la aventura» hace tres años, en busca de un trabajo y sin dominar el idioma, y ahora imparte clases a niños desde la gran premisa inglesa: «Tienen que elegir su propio aprendizaje»

Aterrizó en Manchester con la incertidumbre propia de quien emigra «a la aventura», en busca de trabajo y sin dominar el idioma, pero tres años le han bastado a Anabel Vega para abrirse hueco en la exigente docencia inglesa. Esta malagueña de 29 años, licenciada en Periodismo, comenzó a interesarse por la Educación tras impartir clases de Geografía e Historia como parte de sus prácticas para obtener el Certificado de Aptitud Pedagógica, más por reforzar el currículum que por convicción, sin saber que ya estaba cimentando su futuro profesional.

Su primer empleo en Reino Unido consistió en empaquetar pedidos para una fábrica de uniformes durante casi un año, tiempo que le sirvió para mejorar su inglés y realizar un curso del Instituto Cervantes para enseñar español como lengua extranjera. Después de dar clases de forma voluntaria a un grupo de niños, recibió una oferta para trabajar en un instituto de Londres. No se lo pensó y se trasladó a la capital británica, pero la experiencia no salió como esperaba: «Es una ciudad muy cara, apenas podía ahorrar y todo giraba en torno al instituto, cuando yo siempre he defendido que hay que trabajar para vivir y no vivir para trabajar».

Regresó a Manchester y encontró trabajo como profesora asistente de Primaria, una figura poco extendida en España pero arraigada en la educación inglesa: «Generalmente trabajo con los niños que van peor, aunque el sistema es muy distinto al español, porque aquí hasta la secundaria apenas tienen que estudiar y no existe la repetición de curso». A pesar de lo que podría pensarse por la célebre rigidez inglesa, las clases allí, asegura Anabel, son mucho más creativas: «El sistema español está basado en la rutina y la disciplina, pero aquí se trata de jugar y explorar continuamente, con tanques de arena, agua, pintura y otros materiales. Lo resumen en una frase: Elige tu propio aprendizaje». La Educación Primaria tiene, además, una ventaja para los profesores extranjeros: «Los niños pequeños no se aprovechan de tu acento, algo que sí hacen los mayores».

Con casi 500.000 habitantes, Manchester es una de las ciudades más importantes del Reino Unido y un reconocido centro financiero y artístico. «Me gustó desde que llegué. Es un lugar con mucha vida por su actividad industrial y universitaria, aunque a veces parezca que la mayor prioridad sea el fútbol», asegura esta profesora nacida en Alhaurín de la Torre, de donde echa de menos «las frutas y verduras del campo de mi tía». La gastronomía y el tiempo son las eternas piedras en el zapato: «Me he acostumbrado a los horarios, a la forma de vida e incluso hasta a los impuestos, pero me cuesta mucho pasar varios días sin ver el sol o sin comer algo que tenga sabor auténtico».

Ahora vive en una casa compartida y no tiene intención de volver, pero asegura que su futuro está en España, «al menos a largo plazo». Su objetivo más inminente pasa por comprar un coche. «El que tenía me lo regaló un amigo porque ya no lo necesitaba, pero es antiguo y no ha pasado la ITV». La búsqueda no está siendo fácil: «Muchos intentan timarte aprovechando que eres de otro país, pero también hay mucha gente solidaria que te ayuda».