«Lo mejor de Google es trabajar con gente brillante y apasionada por lo que hace»

De la Torre, en una visita a la sede de Google en California.
De la Torre, en una visita a la sede de Google en California. / SUR
  • Rafa de la Torre trabaja en la empresa con la que sueña cualquier ingeniero y vive con su pareja, también malagueña, en un barrio tranquilo en el norte de Londres

Puede presumir de que no fue él quien llamó a la puerta de Google –como hacen más de dos millones de personas cada año–, sino al revés. Rafa de la Torre trabajaba en BeatThatQuote.com, una empresa de Londres dedicada a hacer comparativas online de productos financieros. En 2011, el gigante americano decidió adquirir esta ‘puntocom’. Fiel a su política de absorciones, integró a su equipo en plantilla. Eso sí, previo proceso de selección. «En mi caso fue algo menos extenso de lo habitual por esa circunstancia, pero aún así tuve que pasar por varias entrevistas», afirma este ingeniero torremolinense de 37 años, que comprende por qué es tan duro el filtro de entrada: «El objetivo de Google es contratar al mejor talento. Se tienen en cuenta muchos factores como el conocimiento del área que se quiere cubrir, la forma de trabajo, saber cómo trabajar con muchos equipos y bajo entornos cambiantes, la capacidad de liderazgo y lo que conocemos como ‘ser googley’, es decir, encajar con la cultura de la empresa».

El trabajo de De la Torre en Google se centra en la experiencia de usuario. «Se trata de diseñar una solución que reduzca al mínimo la fricción en la interacción entre el usuario y la computadora, e intentar que la experiencia sea lo más satisfactoria posible», explica el ingeniero, para quien trabajar en Google es «doblemente satisfactorio». «Lidera siempre los rankings de las mejores compañías en el aspecto laboral y creo que cualquier persona estaría dispuesta a trabajar aquí. Pero alguien que se dedique a la tecnología más aún, porque te ofrece la oportunidad de trabajar con gente brillante que marca la diferencia y crea tendencia en la industria, y además el impacto de tu trabajo es muy grande. Todo ello en un ambiente abierto, colaborativo y de desarrollo continuo», resume.

Para De la Torre, lo mejor de trabajar en Google es «la posibilidad de trabajar con gente brillante y apasionada por lo que hace, que te motiva para querer conseguir siempre mejores resultados». ¿Y lo peor? «No se me ocurre nada. Una cosa que sí me desagrada bastante, pero de Londres en general, es el trayecto en metro de casa a la oficina en hora punta».

Salas de siesta, restaurantes de diferentes especialidades en la oficina, futbolines, bonos de masaje... La leyenda sobre los privilegios de trabajar en Google es cierta, pero De la Torre y defiende que la empresa tiene buenas razones para mimar de esta manera a a sus empleados. «Las mejores ideas no siempre surgen sentado en tu escritorio y el tener una charla con un compañero en la sala de juegos te puede hacer ver las cosas de forma distinta», apunta. «Esta cultura es un pilar fundamental de la compañía, de la que se está muy orgulloso. Uno de los objetivos es que el empleado se sienta lo más cómodo y contento posible en su entorno laboral, lo que se traduce en un mejor rendimiento», afirma.

Volver «algún día»

Trabajando en la empresa por la que sueñan millones de ingenieros, Rafa no tendrá planes de volver a España, ¿o sí? «Tanto mi pareja, Claudia, que también es malagueña y trabaja en Inditex, como yo, estamos bien aquí, pero queremos volver a Málaga algún día», responde. «Una cosa que me atrae bastante es empezar algo por mi cuenta, aquí o en España, así que no descarto nada», añade.

Por ahora, se declara contento con su vida en Londres. Vive con su pareja en una zona tranquila cercana West Hampstead con un «parque enorme en el que puedes olvidarte de que estás en una ciudad». Los fines de semana, eso sí, suelen acercarse al Centro. «Una de las cosas que más me gusta es pasear por la City cuando no hay nadie trabajando». Es una ciudad «muy atractiva porque hay muchos Londres distintos y todos forman uno», declara, aunque confiesa que Málaga tira, y mucho. «Intento que no pasen más de dos meses sin bajar unos cuantos días y paso mis vacaciones de verano en Torremolinos. Lo que más echo de menos es sin duda la familia y los amigos de toda la vida. Y lo segundo, hacer surf».

¿Recomendaría a los jóvenes ingenieros malagueños hacer las maletas como él? «Málaga es hoy un referente tecnológico y eso la dota de excelentes oportunidades. Salir fuera es algo que tienen que valorar ellos dependiendo de las metas que se establezcan. Salir de tu ciudad o país siempre va a contar en positivo, aunque no te vaya bien. Es una manera de abrir la mente y crecer personalmente. Y obviamente, en las grandes ciudades hay más oportunidades, pero también mucha más competencia», advierte.