Antonio Malavé: "En Alemania te pagan hasta 14 meses de baja para ocuparte de tu bebé"

  • Este malagueño de 45 años es el responsable del funcionamiento del laboratorio de Nanotecnología la universidad de ciudad alemana de Kiel ("Kieler Nanolabor")

El malagueño Antonio Malavé es el responsable del funcionamiento del laboratorio de Nanotecnología la universidad de ciudad alemana de Kiel ("Kieler Nanolabor"). Se trata de un espacio en el que se trabaja con medios muy puros y que tiene una muy baja concentración de partículas en el aire, dado que el aire que entra por el sistema de ventilación ha sido previamente filtrado, secado y humidificado en pasos sucesivos hasta conseguir una reducción drástica del número de partículas.

Conoció a su mujer en su primera estancia en Alemania y actualmente tiene a dos hijas, Johanna, que cumple catorce, Charlotte, nueve, y el pequeño Felix, que ya tiene cuatro. Desde hace cinco años tiene un contrato indefinido con la Universidad de Kiel y no se ha planteado el retorno a España, entre otras cosas, por la falta de perspectivas en nuestro país.

-Lleva muchos años en Alemania. ¿Ha tenido alguna vez la tentación de volverse?

-La verdad es que no. Lo que estaba haciendo en Alemania me gustó desde el principio y en España ya había entonces un número sobrado de licenciados en Física. Los primeros años íbamos a menudo a España. Luego, conforme los hijos fueron llegando se ha ido haciendo más difícil. Alguna vez busqué una colocación relacionada con la industria fotovoltaica, pensando que con experiencia en este campo quizá pudiera proponerme para algún empleo en España. Pero viendo cómo le va ahora a la industria fotovoltaica europea, no lamento el haber elegido otras opciones.

-¿Qué hace exactamente?

-Trabajo en la Universidad de Kiel, donde soy responsable de laboratorio en el centro de Nanotecnología ("Kieler Nanolabor") de la Facultad de Ingenierías. El Kieler Nanolabor fue inaugurado en Agosto de 2008 y cofinanciado al 50% por la Unión Europea (a través de los fondos FEDER) y por el estado federado de Schleswig-Holstein, cuya capital es Kiel. Yo soy responsable del funcionamiento de su sala blanca desde mayo de 2009. La zona de usuarios de la sala blanca abarca cerca de 300 metros cuadrados mientras que la cifra de usuarios ronda los setenta, de los que la mayoría son estudiantes trabajando en sus tesis doctorales o en sus trabajos de fin de carrera. Mi misión en el Laboratorio de Nanotecnología de la Universidad de Kiel consiste en que los equipos y el suministro de la sala blanca funcionen, para que los diferentes grupos que trabajan en ella puedan sacar adelante sus proyectos de investigación y también la docencia, mayormente prácticas, que quieran impartir.

Una sala blanca es un espacio en el que se trabaja con medios muy puros. Por ejemplo, el agua que se usa en el laboratorio de química de la sala blanca está libre de sales hasta concentraciones homeopáticas para evitar cualquier contaminación de los sustratos que acabas de procesar y que están siendo limpiados a continuación. Pero lo que en realidad define una sala blanca es la baja concentración de partículas en el ambiente, dado que el aire que entra por el sistema de ventilación ha sido previamente filtrado, secado y humidificado en pasos sucesivos hasta conseguir una reducción drástica del número de partículas presentes en él. En España disponen muchos centros de investigación y universidades de este tipo de laboratorios. Los primeros, que yo sepa, fueron los del Centro Nacional de Microelectrónica, dependiente del CSIC. La sala blanca del Kieler Nanolabor consigue una reducción de la concentración de partículas de hasta 10.000 veces con respecto al aire normal.

Los dispositivos que se realizan en mi laboratorio tienen en muchas ocasiones dimensiones críticas por debajo de la micra, que es la milésima parte de un milímetro. Compárese con el diámetro de un cabello, que es de 50 a 100 micras. Este simple dato explica el que haya que ser tan exigente en lo que se refiere a la concentración de partículas en el aire del laboratorio.

Mi primer contrato con la Universidad de Kiel estuvo financiado por el Ministerio Federal de Investigación y Desarrollo a través de un proyecto de investigación. Pero al asumir la responsabilidad del laboratorio me hicieron fijo y ya no dependo de proyectos financiados por terceros. Mi función es más bien de apoyo a la investigación, aunque en mi grupo también estoy a cargo de algún equipamiento y de vez en cuando tengo alguna carga docente.

-Supongo que cuando comenzó a estudiar Físicas no pensó que iba a acabar relacionado con la ‘Nanotecnología’…

-Cuando empecé a estudiar Físicas en Granada no tenía en absoluto idea alguna de lo que iba a hacer en el futuro. Durante la carrera ya tenía bastante con superar los exámenes, o por lo menos con intentarlo. Mi primer encuentro con la Nanotecnología (yo la conocí más bien como tecnología de microsistemas) fue en el grupo de Física Técnica de la Universidad de Kassel, donde acabé haciendo mi tesis doctoral.

-¿Qué es lo que más le sorprende o le ha sorprendido de este tipo de tecnología?

-Una de las cosas más fascinantes de los métodos que se emplean en el campo de la nanotecnolgía es la enorme diversidad de aplicaciones posibles. En mi laboratorio se investiga por ejemplo en materiales que son una combinación de fases magnética (magnetostrictiva) y piezoeléctrica. De lo que se trata en este proyecto concreto (o más bien conjunto de proyectos) es de encontrar una combinación óptima que permita la realización de sensores que puedan ser aplicados en la detección de campos magnéticos en el cerebro. Estos campos biomagnéticos son originados por la actividad eléctrica que tiene lugar entre neuronas. La respuesta de un sensor de este tipo a una variación de la corriente eléctrica en el cerebro será un voltaje determinado, muy pequeño, pero susceptible de ser medido. Otro grupo se ocupa de diodos luminiscentes cuya región activa consiste en materiales orgánicos. También hay otros desarrollando válvulas cardíacas y otros dispositivos para aplicaciones en la medicina a base de una clase de materiales llamados aleaciones con efecto térmico de memoria ("shape memory alloys").

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-¿Qué es lo que más le gusta de Alemania? ¿Y lo que menos?

Al principio me sentía un poco encorsetado con los horarios (las tiendas y supermercados cerraban a las seis de la tarde), pero esto ha cambiado en los últimos años bastante. En general, es un país bastante organizado al que viniendo de otra parte te tienes que adaptar asumiendo muchas cosas que para los nacidos aquí son sobreentendidas. Alemania no está desde luego libre de delincuencia, pero la seguridad en los espacios públicos es mayor que en España. O por lo menos esa es mi percepción (y también mi propia experiencia hasta el día de hoy).

-¿Le costó mucho dominar el idioma?

-De España traje ya algunas nociones de alemán, pero el idioma lo aprendí más bien con ayuda de mi mujer y de los cursos de idiomas que en los dos o tres primeros años en Kassel sí que visité regularmente.

-Ahora aquí en España mucha gente quiere aprender alemán…. ¿Algún consejo para lo que quieren llegar a dominarlo?

-El alemán tiene reglas de pronunciación bastante definidas y con pocas excepciones. El aprenderlas ayuda bastante. Luego hay que intentar hablar más despacio que en español y sobretodo tratando de hacer pausas entre las palabras.

-¿Cómo está viviendo el Mundial allí en Alemania?

-Con el Mundial andaban los alemanes al principio un tanto escépticos, porque el grupo se presumía fuerte y algunos jugadores importantes (Neuer, Khedira, Schweinsteiger entre otros) venían algo tocados de la temporada. Lo que pasa es que Alemania empezó muy bien (4-0 a Portugal) y a otras selecciones se les atragantó el principio del campeonato. Pero luego se vio que la cosa no rodaba tan bien y tras los octavos de final ante Argelia casi nadie creía que se fuera a llegar tan lejos. Pero la trabajada victoria contra Francia ha servido para que le equipo se asentara y cogiera confianza, con Khedira y Schweinsteiger jugando al mismo tiempo y Philipp Lahm en el lateral derecho, sin olvidar la vuelta de Hummels al equipo tras la gripe que tuvo. De todas formas en Alemania no se terminan de creer los siete goles a Brasil. Las explicaciones que se oyen por aquí es que a los brasileños se les hizo muy pesada la carga que llevan arrastrando durante todo el Mundial de ganar a toda costa en el propio país: para la afición, para borrar el 'maracanazo',.. . Además de corazón y entusiasmo hay que tener buenos sistemas y respuestas a situaciones que se puedan presentar en el transcurso de un partido. Y esto es responsabilidad del seleccionador. En esto gana Löw a Escolari.

Los alemanes también cayeron en semifinales hace ocho años en el Mundial que se celebró aquí (aunque fuera por un gol que les marcaron al final de la prórroga). Pero ahora con Philipp Lahm en el lateral derecho, Khedira y Schweini (Schweinsteiger) dominando el centro y Kroos y Müller y los defensas en plena forma van a ser difíciles de parar. Yo creo que los argentinos van a estar mejor dispuestos en el campo que los brasileños, y tienen ahora gente muy buena delante, pero si no recuerdo mal hace cuatro años eliminaron los alemanes a los argentinos en Sudáfrica por 4-0. Alemania es la favorita, aunque cada partido es impredecible y eso hace el fútbol tan apasionante.

El día de la final mi hijo pequeño cumple cuatro años y van a estar en casa unos amigos desde la tarde, así que veremos el partido juntos. Y si gana Alemania, felicitaré al día siguiente a mis compañeros y amigos alemanes. Y si pierde, pues bueno, no me sentará tan mal como el 1-5 contra Holanda.

-Cuenta que ha viajado por distintos sitios del país a causa del trabajo. ¿Qué otras cosas ha realizado en las distintas ciudades que ha vivido?

-Siempre nos gustó conocer el entorno en el que vives y con los críos íbamos de excursión por los alrededores. La región en torno a Kassel está muy poblada de bosques. En la propia ciudad hay un parque barroco muy extenso que hace poco fue declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. El Rhein entre Bonn y Koblenz tiene parajes muy bonitos también, y cerca de Bonn queda Colonia, que es una ciudad de gente muy abierta y siempre con ganas de fiesta. Los Carnavales en Renania ("la quinta estación del año") son unas fiestas multitudinarias desde las guarderías a las administraciones pasando por bancos, comercios, escuelas,...no se libra nadie.

-¿Qué ha hecho plantearse el no retornar?

-El obstáculo más grande ha sido siempre el no ver una perspectiva profesional en España. Con la cantidad de licenciados que había y supongo que sigue habiendo, no me planteé nunca en serio un retorno a España. Por otra parte está el hecho de que mi mujer también trabaja y para ella sería mucho más difícil encontrar una ocupación en España adecuada a su formación.

-Hay mucha gente que acude con una beca de estudios y luego se queda. ¿Cree que esta posibilidad sigue siendo posible actualmente?

-Yo no me quedé después de mi beca de estudios. De hecho, trabajé un año completo en la Universidad de Málaga tras acabar mi primera estancia en Kassel. Desde luego, en Alemania sigue habiendo oportunidades para trabajar en proyectos de investigación. Ahora hay cada vez hay un porcentaje creciente de jóvenes que se matriculan en las universidades, y por tanto, más competencia a la hora de hacerse con un contrato que te permita hacer una tesis, pero si el perfil de uno o una se adecúa a las características de la plaza que se ofrece, vale la pena probar desde España. En la investigación lo que normalmente te ofrecen es un contrato laboral temporal. Dado que ambos países forman parte de la Unión Europea los españoles gozan en Alemania de los mismos derechos laborales que los alemanes. Esa ha sido por lo menos mi experiencia en este tiempo.

-¿Qué destacaría del mundo laboral alemán con respecto al español? Ventajas e inconvenientes. De hecho, recientemente se hablaba de más de 30.000 españoles emigrados a Alemania, como hace años. ¿Conoce a muchos que le piden consejo para dar el salto? ¿Algún consejo?

-El mercado laboral alemán se ha flexibilizado mucho en los últimos diez años, cuando el gobierno de coalición de verdes y socialdemócratas empezó con las reformas de la Agenda 2010. Sin embargo, los sindicatos alemanes son muy fuertes dentro y fuera de las empresas (sólo el sindicato del metal tiene casi tres millones de afiliados) y las reformas no han llevado a un aumento de las diferencias entre las rentas altas y las más bajas. La cohesión social ha sido y sigue siendo un valor muy arraigado en la sociedad y la política alemanas. Aquí es donde se acuñó el término de economía social de mercado. Yo tengo la impresión de que en España se despide apenas asoman los problemas, mientras en Alemania se hace todo lo posible por mantener los puestos de trabajo. Así, cuando la economía tira de nuevo, las empresas pueden responder enseguida y con personal adecuado a la demanda emergente.

-¿Cómo es Kiel y esa zona en la costa báltica en la que reside y trabaja?

-Kiel es la capital del estado federado de Schleswig-Holstein, una ciudad de unos 200.000 habitantes. Está situada a ambos lados de la ría del mismo nombre. Es una ciudad con una universidad de larga tradición y un puerto muy pujante. En los tiempos del II Imperio alemán se convirtió en la base más importante de la armada alemana y en el mayor centro de la industria naval alemana. Todo ello le costó la casi completa destrución durante la guerra. Su caracter industrial lo recupera después de la guerra y a pesar de que los astilleros ya no ocupan a tanta gente, sigue siendo una ciudad de carácter más bien industrial y ahora también de servicios.

La costa báltica de Schleswig-Holstein es una zona tradicional de vacaciones en Alemania, con una infraestructura turística desarrollada, aunque respetando bastante las costas y el paisaje. La mayoría de los turistas proceden del interior de la propia Alemania.

-¿Qué es lo que más echa de menos de España?

-Lo que más echo de menos es el poder encontrarme más a menudo con la familia y con los amigos y la gente que te apreciaba. Con el paso del tiempo y la distancia acabas perdiendo el contacto hasta con los más allegados.

-¿Qué visión diría que tienen los alemanes de los españoles?

-El estereotipo más extendido es el de que somos gente muy orgullosa. También que somos muy temperamentales y fogosos. Muchos esperan de mí algo más de esto, pero me temo que en este punto defraudo a mis conciudadanos alemanes. Con la crisis del euro no subieron demasiado las críticas fáciles a España por despilfarro y mal uso de los fondos comunitarios. De hecho, he visto aquí documentaciones muy elaboradas sobre las causas y el desarrollo de la burbuja inmobiliaria así como de las consecuencias de su desplome para la economía y para la población. Ahora se ve con mucha preocupación las altas tasas de desempleo en general y sobretodo, del paro entre los jóvenes.

-¿Cómo es la conciliación laboral-familiar en Alemania? Con tres hijos… no será fácil la cosa…

- Fácil no es desde luego. Mi mujer ha sido la que siempre ha reducido sus horas de trabajo para poder compaginarlo por ejemplo con el horario del jardín de infancia. Por suerte ella es maestra y también tiene vacaciones al mismo tiempo que las dos mayores. En Alemania se está haciendo un esfuerzo ahora por aumentar el número de plazas de guardería para menores de tres años. También tienes desde hace cinco años derecho por ley a darte de baja temporalmente para ocuparte de un hijo recién nacido. El estado (el Länder) en el que estoy te paga hasta 14 meses por crío: Si por ejemplo una madre se da de baja 10 meses para ocuparse del bebé, el padre tiene derecho hasta a cuatro meses. Los pueden coger incluso al mismo tiempo. Te pagan el equivalente a un porcentaje de tu sueldo, con un máximo de actualmente 1.800 euros mensuales.

-Siempre pido recomendaciones gastronómicas. ¿Algo que le guste de la zona o del país más allá de las típicas salchichas?

A mí me gustan mucho los Flammkuchen, pero son una especialidad alsaciana. El pan lo hay de muchos tipos y está muy bueno. Frikadellen se comen en toda Alemania y reciben un nombre distinto casi en cada región. Las Bratkartoffeln y los Spätzle (una especialidad de pasta alemana) también están muy buenas. En el Norte hay algunas especialidades de pescado que sí que merecen la pena: Bratheringe oder Matjes.

-¿Algunos sitios que visitar que recomienda?

En Berlin, el Reichstag. Allí hay también muchos museos y sitios que ver. Las islas alemanas del Mar del Norte son muy bonitas, con playas y dunas para pasar unos días tranquilos. En el sur de Alemania nunca he estado de vacaciones. Freiburg, Heidelberg y München son ciudades muy visitadas. Si se tiene la oportunidad de llegar hasta allí, yo recomendaría especialmente Regensburg.