20.000 almas bajo electrónica ‘mainstream’

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La elección de dos escenarios en vez de tres concentró más público que el año pasado. / Hugo Cortés

  • El festival ‘Los Álamos Beach Fest’ se consolida en su segunda edición con una acertada elección de los Dj

  • Aunque volvieron a repetir con Dimitri Vegas & Like Mike como cabezas de cartel, la propuesta más comercial es un éxito entre el público local

Tal como ocurriera el año pasado, a medida que la tarde del viernes fue cayendo, Los Álamos ya había comenzado a convertirse en su propio paradigma; ese que desde hace años mezcla el verano con la marcha y la electrónica más comercial. Aunque era evidente que algo estaba ocurriendo a la vista de las miles de personas que llegaban al entorno, lo cierto es que esta zona de Torremolinos amenazaba con ser la referencia del ‘mainstream’ más bailable bajo un festival que volvió a acertar con su ‘line up’ de artistas.

La primera baza de Los Álamos Beach Fest, celebrado durante este fin de semana, ha sido, en realidad, la mezcla de dos registros no tan distintos entre sí, pero con amplios matices entre su público. La gran estrella, y la que más público registró, fue la oferta planteada en el Escenario 1, un lugar que pretendía acercar al público, un año más, la experiencia de vivir un festival del tipo de TomorrowLand o Ultra Music. Un escenario –el Mainstage– que albergó en la noche del viernes una de sus dos grandes estrellas, Nervo, un dúo australiano de música electrónica formado por las hermanas gemelas Miriam Nervo y Olivia Nervo, ya entrada la madrugada. Un rato antes, hacía lo propio Don Diablo, otro de los Dj más importantes del momento. Además de los dos grandes nombres del viernes, destacó el local Juanjo Vergara –residente del festival–, o Dj Nano.

En cuanto al segundo de los escenarios, el Underground –con un tipo de electrónica algo menos comercial y para un público un poco más exigente–, las estrellas fueron Paco Osuna y Apollonia.

Independientemente de la conclusión de la pasada noche –al cierre de esta edición aún no habían salido a escena todos los artistas– lo cierto es que la reacción y los comentarios del público en general fueron muy positivos. La reedición de la experiencia de 2015 casi en su práctica totalidad convenció a una masa de gente que ya son fieles a este encuentro. Desde la elección del cartel, algo obvio a tenor de los 20.000 abonos vendidos el viernes y 25.000 el sábado –según la organización–, pasando por los servicios y por la producción del evento.

Un montaje muy cuidado

El montaje del escenario principal era algo inñedito en España. En este enclave en el que ayer por la noche volverían a saltar los hermanos Dimitre Vegas & Like Mike (en el ‘top ten’ mundial de esta música), se jugó con la tecnología más moderna en producción, y esta ‘cabina gigante’ no careció de los visuales (LED), el vídeo ‘mapping’, fuentes de agua, fuego, megatron y confeti, algo que controlaban simultáneamente más de 20 personas, tal como ocurriera en la primera edición.

Para la noche de ayer, además de los hermanos belgas, también quedaba otro de los platos fuertes, Loco Dice (en el escenario Underground), un hecho que posibilitó que la asistencia fuera visiblemente mayor en la segunda de las noches. Si Los Álamos Beach sigue acertando de esta manera con el cartel, habrá festival –y público– muchos años más.