Diario Sur

«Ey, yo voté aDonald Trump»

Chuck Norris.
Chuck Norris. / SUR
  • La lista de músicos y artistas que pidieron el voto para Hillary Clinton es interminable, pero, ¿hay alguien de la farándula que haya apoyado a Donald Trump?

Son pocos pero todos han demostrado cierta valentía al hacerlo, cuando no una completa temeridad, una burrada intelectual que a más de uno le ha hecho perder admiradores. Desde que existiera la posibilidad de que el magnate Donald Trump terminara de candidato a presidente, la inmensa mayoría de los miembros del gigantesco ‘showbussiness’ norteamericano ha apoyado a Hillary o, mejor dicho, ha hecho grandes esfuerzos por hacer campaña en contra de la candidatura del republicano. Apoyarle se convirtió durante la campaña en un tabú, quizás incluso en el placer culpable de los famosos. Apoyar a Hillary públicamente ha supuesto una obligación ética. Todos hicieron campaña por ella. Madonna prometió sexo oral a todo el que la votara. Tal fue el énfasis que muchos cantantes, presentadores, cómicos y actores aseguraron que huirían de Estados Unidos, concretamente a Canadá, si Trump llegaba a presidente. Es el caso de Barbra Streisand, Cher, Bryan Cranston, Samuel L. Jackson o el escritor Stephen King. Alguna, como la protagonista de Girls, Lena Dunham, ya han pedido la residencia. Canadá promete aligerar los trámites. Dos comediantes, Amy Schumer y Chelsea Handler, dijeron que se vendrían a vivir a España. Algunos ya están siendo criticados por no cumplir su promesa. La respuesta de Donald Trump a este tumulto ha sido poner su yate a disposición de todo aquél que quisiera abandonar el país.

Sin embargo, hay una pequeña constelación de estrellas que tuvieron el descaro de apoyar a Trump. Los hay serios y relevantes, como la poco sorprendente adhesión de Clint Eastwood. A él se le añadiría, bajando de nivel de seriedad a cada paso, Jon Voight, Adam Sandler, Charlie Sheen o Sylvester Stallone. También hay un subgrupo de artistas acabados y otros que entrarían dentro de una categoría de frikis y demás parafernalia. Entre ellos, porque tampoco son tantos, uno de los que destaca es Chuck Norris, pero también están el luchador Hulk Hogan o el boxeador Mike Tyson, que se pasó al Islam en la cárcel. Hay algunos actores, como el conocido republicano Kirk Cameron o Jerry Lewis, de quien lo que sorprende no es que apoye a Trump, sino que siga vivo. Como verán hay pocas mujeres. Paris Hilton ha afirmado haberle votado, y a ella se le añaden Sandra Bullock, que le apoyó con reservas, o Sarah Palin, por supuesto. También estuvo para nuestra sorpresa Caitlyn Jenner, la exdeportista antes conocida como Bruce Jenner y miembro de pleno derecho de los Kardashian que hizo de su cambio de sexo un reality, tuvo el valor de afirmar que la victoria de Donald Trump sería «muy buena» para las mujeres.

En el mundo de la música hay poca, muy poca gente que haya apoyado a Trump. Tal fue la tirria que le tenían que cada vez que el recién elegido presidente colgaba una lista de reproducción o usaba alguna canción en alguno de sus mítines, los intérpretes acudían raudos a exigir que su música dejara de ser utilizada para esos fines. Lo hicieron Aerosmith, Bruce Springsteen y muchos otros. Sin embargo el rapero Kanye West, que en un nuevo ataque de ego ha asegurado que se presentará a presidente en 2020, dio un discurso de apoyo a Trump de diez minutos de duración en mitad de un concierto, recibiendo los abucheos de la audiencia. La cantante Azealia Banks, mujer, negra, artista, y famosa no sólo por sus canciones, sino también por su afición a montar pollos en las redes sociales y en la vida real, tuvo una manera muy especial de pedir el voto para el republicano: «Este país está lleno de mierda. Y la mierda necesita más mierda para funcionar, así que lo mejor es colocar un pedazo de mierda en la Casa Blanca. No tengo ningún tipo de esperanza en América. Es lo que es, una tierra de fantasía capitalista, consumista y racista». Es cierto que después de las grabaciones de Trump diciendo lo que dijo sobre las mujeres en un autobús de campaña la hicieron rectificar arrepentida, pero el día que ganó, Miss Banks lo celebró con un nítido mensaje: «Donald Trump es mi héroe».