Diario Sur

'Los puercos'.
'Los puercos'. / SUR

La Factoría Echegaray cumple con su promesa

En el sector de las artes escénicas malagueñas todavía se respiraban los humos de una vieja reivindicación del sector: poder contar con algún espacio público que estuviera dedicado no sólo a la formación o a la exhibición de piezas teatrales o de espectáculos, sino que también prestara ayudas y atenciones al proceso de producción de la obra, que quizá sea uno de los puntos más débiles de nuestro vertiginoso escaparate cultural. Hay escenarios, salas de exposiciones, algunas pantallas y muchas salas multiusos, pero poco esfuerzo en incentivar la creación ni de motivarla. Por eso el pasado miércoles fue un día tan grande para el teatro malagueño. Con un patio de butacas emocionantemente lleno, se dispuso el escenario de un nuevo concepto que pretende algo tan puro como dar vida a los proyectos, aterrizar unas ideas que, sin su ayuda, posiblemente nunca acabarían bajo los focos. Se trata de la Factoría Echegaray, la marca del nuevo centro de producción de espectáculos, con sede en el teatro homónimo, concebido para provocar la atracción de buenas intenciones, localizar el talento local para desarrollarlo y darle forma, y servir de plataforma de sus propios contenidos, no sólo en forma de ayudas o subvenciones puntuales, sino guiando con su estructura todo el proceso de gestación del espectáculo.

Todo parte de un lugar tan poco estimulante como el salón de plenos del Ayuntamiento, donde se aprobó hace un año y por unanimidad la (tomen aire) 'Moción institucional relativa a la elaboración de un modelo cultural de las artes escénicas en Málaga'. Para empezar, se creó un comité de selección formado no sólo por malagueños, quizá para evitar esa enquistada órbita de amigos que circulan en determinados ambientes culturales, que ha terminado evaluando 85 proyectos de toda España. Finalmente las cinco obras seleccionadas tienen raíces locales. Nada que objetar. De hecho, aunque las candidaturas pueden provenir de cualquier parte, se exige que el elenco y que la parte del equipo técnico que no venga ligada al proyecto original se forme con profesionales nativos o radicados en Málaga. Lo que se pretende precisamente es 'dinamizar' -palabra mágica, junto a 'sinergia'- el talento local y darle oportunidades. Por eso los bajos del teatro Cervantes están acogiendo últimamente diversos 'castings' de estas obras. La Factoría actúa en la práctica como la promotora de la pieza, con una dotación económica que tiene como tope 25.000 euros por proyecto. Las obras seleccionadas iban a ser en principio tres, pero con cierta generosidad se ha optado por cinco obras seleccionadas, que se producirán y exhibirán en la Temporada 16-17 del teatro municipal. Recibimos con agrado otra prometedora oferta de este concepto: la Factoría Echegaray colaborará también en la distribución de estos espectáculos.

Cómo disfrutar de Los Puercos

El primer artefacto de todo este proceso no podría haber más sugerente. Se trata de 'Los Puercos', una pieza escrita y dirigida por Ignacio Nacho y repleto de su particular 'humor terrible'. Un texto delicioso, ácido e ingenioso, a veces también duro, que queda defendido con solvencia gracias a tres interpretaciones deslumbrantes. Ignacio Nacho, que el pasado verano concluyó el rodaje del que será su película más comercial, El intercambio, protagonizado por Hugo Silva, Rossy de Palma y Pepón Nieto, ha sabido traducir una parte de su personalidad a esta pieza. Pueden verla de miércoles a sábado hasta el 15 de octubre en el Echegaray, y justo hoy es el último día de la promoción 2x1 que te permite ir al teatro por lo que te cuesta una entrada de cine. Ahora sería menester que el público también respondiera a Factoría Echegaray con el mismo entusiasmo con el que lo ha hecho la profesión. Si van al teatro no sólo disfrutarán de una obra excelente y llena de matices, sino que también estarán contribuyendo a la expansión de nuestro talento o simplemente a que haya gente que pueda vivir de su trabajo. La Factoría Echegaray cumple con algo que llevamos mucho tiempo reivindicando para nuestra ciudad. Ahora nos toca a nosotros. Tenemos que estar a la altura.