El día sin IVA de Ana Torroja

Ana Torroja.
Ana Torroja. / SUR

Ana Torroja odia pagar impuestos, quizá como todo el mundo, pero es que a ella ninguno le viene bien. La ex de Mecano ha sorprendido a todo el mundo participando en 'Un día sin música', una iniciativa de la industria para pedir la bajada del IVA de la música en España. El 20 de mayo no debía celebrarse ningún concierto en nuestro país, y en la campaña promocional han participado artistas de todo tipo, desde Serrat hasta La Habitación Roja pasando por Chenoa o Camela, y algunos festivales de música como Primavera Sound o Sónar. Hasta aquí todo parece correcto. El problema ha venido cuando entre la nómina de artistas adheridos ha aparecido ella, Ana Torroja, que hace poco fue condenada a un año y tres meses de cárcel por delitos fiscales. Por lo visto, se le olvidó pagar el IRPF durante años, utilizaba empresas pantalla como forma de vida y, lo que me parece la cualidad más fascinante entre los profesionales del fraude, no vivía en ningún país, como una forma de nomadismo inducido por la ambición, donde los defraudadores son auténticos 'homeless' del engaño. «Hawaii, Bombay son dos paraísos fiscales que a veces yo me monto en mi piso o en mi lugar de residencia aleatorio», reconoció en un juzgado de Mallorca. Pudo esquivar la cárcel con el compromiso de pagar 1,2 millones de euros, gracias al acuerdo que no consiguió Isabel Pantoja.

En un acto de locura ultra fan, alguien podría sugerir que Mecano ha hecho tanto por la música de este país que ninguno de sus integrantes debería pagar impuestos jamás. Pero precisamente para eso están los derechos de autor, para que artistas que dieron un palo al agua hace treinta años puedan seguir viviendo de aquel golpe. El problema es que la Torroja nunca fue compositora de las canciones de Mecano. Igual que con la renta, cantaba preciosas declaraciones de amor pero no las firmaba. Es una intérprete con una voz inconfundible, pero sin mayores cualidades que las que le ha donado la naturaleza y la cirugía estética. Cuando se vio sola y sin royalties, la Torroja decidió emprender una irregular carrera en solitario, apuntarse a bochornosas giras 'revival' como si no hubiera un mañana y editar los suficientes recopilatorios como para convertir su vida en un karaoke permanente. Sin ir más lejos, este mes ha lanzado 'Conexión', un disco en directo con las mismas canciones que lleva la mitad de su vida explotando. Cuando la dejan, atenta contra ellas con nuevas producciones que mancillan el indiscutible talento que tenían los hermanos Cano. También ha dicho que cree que Mecano no van a volver. No me extraña. Primero porque Nacho Cano ha montado un centro de yoga en Miami (esto es en serio) y dice que gana más dinero ahora de lo que jamás ha ganado con la música, y José María sigue dedicado a 'sus labores'. Pero también porque todo apunta a que todos sus integrantes, en el fondo, se llevan a matar.

Respecto al tema fiscal, ella intentó timar a Hacienda, la pillaron, colaboró con la justicia cuando no tuvo más remedio y pagó su multa. Es una mujer libre, nada que objetar. Lo que ocurre es que hay personajes de la farándula que no saben retirarse y parecen empeñados en transformarse en los bufones de una sociedad atónita. ¿A santo de qué viene manifestarte contra un impuesto cuando has sido condenada por defraudarlos? Alguien podría decirte que tienes el rostro muy pálido, Ana. Y creo que tienen razón.

Ni un día sin música

Algunos han propuesto no escuchar música durante todo el día y la iniciativa en general me ha parecido inútil por varios motivos. El primero, porque la música es una evasión diaria a la que muchos no estamos dispuestos a renunciar, ni siquiera como forma de protesta. Al final, los perjudicados con estas iniciativas somos nosotros mismos. Si creemos que al gobierno le va a dar ahora un ataque de sensibilidad, estamos equivocados. Tampoco parece que tenga sentido hacer una lucha contra el IVA por sectores. El tipo al 21% es una faena para todos los profesionales, no sólo para músicos y promotores. Quizás también para Ana Torroja, pero es que a ella todos los impuestos le vienen mal.