El día que la suerte llegó a Málaga

Han resistido a inundaciones, incendios, diferentes regímenes políticos y hasta una guerra. Las administraciones de lotería más antiguas de Málaga cuentan su historia

La pionera. Mario Espejo posa delante del mostrador de la administración más antigua de Málaga/Ñito Salas
La pionera. Mario Espejo posa delante del mostrador de la administración más antigua de Málaga / Ñito Salas
Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

Hace 115 años que la suerte llegó a Málaga. Lo hizo de la mano de Manuel Reyes, el primer lotero de la provincia, que se instaló en un pequeño quiosco situado en la Acera de la Marina y se encargó de repartir suerte entre los malagueños gracias a un permiso especial concedido por el rey Alfonso XIII. Era el año 1902, el mismo que cerró sus puertas el famosísimo Café La Loba en la plaza de la Constitución o que se jugó el primer Madrid-Barça de la historia, y comenzó vendiendo boletos a tres pesetas.

La llegada de la Lotería a Málaga fue un acontecimiento sin precedentes y generó pasión entre los malagueños. La misma que hoy, más de un siglo después, sigue generando. A escasos días de que se celebre el Sorteo Especial de Navidad y de que los niños de San Ildefonso llenen de millones las casas de unos cuantos afortunados, los propietarios de las administraciones más antiguas de la provincia comparten con SUR su historia. Una historia de pasión que se ha sobrepuesto a todos y cada uno de los episodios de la historia de España: incendios, inundaciones, guerras y hasta cuatro regímenes políticos diferentes. «La suerte lo puede todo».

El primer despacho de loterías de Málaga abrió en el año 1902 en la Acera de la Marina y vendía décimos a tres pesetas

Los primeros puntos de venta en la provincia fueron autorizados por el rey Alfonso XIII

Durante la guerra se celebraron dos sorteos de Navidad: el nacional y el republicano

A esta administración de la capital le siguen la número 1 de Estepona, abierta por Cristóbal Méndez Bau en el año 1904 en la calle Real; la cinco de la capital, puesta en servicio por José Meliveo en 1920; o la cuatro de Málaga, abierta en 1968 junto a la tribuna de los Pobres. En el caso de la capital no significa que los número 2 o 3 no existan, sino que son más modernas ya que fueron concedidas a otros propietarios al fallecer sin descendencia los primeros responsables.

Málaga cuenta con 304 puntos de venta en la provincia

El crecimiento de Málaga y su provincia también se refleja en el número de administraciones que reparten suerte entre la población. De aquellos escasos puntos de venta que había en todo el territorio se ha pasado a contar con un total de 304 dispensadores entre administraciones y despachos receptores mixtos (donde sólo se puede comprar números por el terminal). Según datos de Selae, actualmente operan 111 puntos de venta en la capital y 193 en la provincia. Por detrás de Málaga, los municipios con más locales de venta son Marbella (con 23), Vélez-Málaga (15), Torremolinos (11) y Antequera, Benalmádena, Estepona y Fuengirola (con 10). Las mismas fuentes apuntan que los malagueños se gastarán en el próximo Sorteo de Navidad una media de 49,69 euros por habitante, lo que supone casi 7 euros más que el año pasado.

Mario Espejo, el nieto del primer lotero de Málaga, recuerda que en aquella época no había tantos juegos como ahora, que apenas se jugaba a «la lotería moderna» (una evolución de la anterior lotería por números que fue el germen de la actual Lotería Nacional) y que los sorteos se celebraban cada quince días. Para aquellos sorteos los jugadores apenas apostaban tres pesetas aunque los premios casi daban para retirarse de por vida. «Con el premio de un sorteo ordinario podías comprar un edificio completo y vivir de las rentas», explica.

«Nuestra administración ha resistido a una guerra y a cuatro regímenes políticos» mario espejo, admon. nº 1 de málaga

«Antes, con el premio de un sorteo te podías comprar un edificio y vivir de las rentas» mario espejo, admon. nº 1 de málaga

Ubicada actualmente en la calle Martínez (en el mismo lugar en donde estaban los antiguos Almacenes Masó que quedaron destruidos durante la Guerra Civil), la administración estuvo durante un tiempo en la calle Sancha de Lara. Tras pertenecer a su abuelo pasó a manos de su abuela en época de la República; después a su madre (se la concedió Franco) y finalmente a él (en la época de la monarquía). «Tengo el privilegio de decir que nuestra administración ha resistido a una guerra y a cuatro regímenes distintos», presume.

«Hemos dado 75 premios mayores y mucha gente se ha comprado casas gracias a mi padre» Alfonso Martín Morito, admon. nº1 Estepona

«La lotería de Navidad es la más importante del año; es una gran tradición en España» Alfonso Martín Morito, admon. nº1 Estepona

Ni siquiera fueron complicados los años de la Guerra Civil, ya que los dos bandos siguieron encomendándose a la suerte en todos los sentidos. Miguel Ángel Jiménez, actual propietario de la administración n.º 5 de Málaga ‘El Gato Negro’, explica que durante aquellos años incluso se instauraron dos sorteos diferentes: el de Madrid y el de Burgos, en función del bando. «Estaba la Lotería Nacional y la Lotería Republicana y se daban dos gordos distintos», rememora. Aunque eso, en realidad, no significó que los loteros ganaran dinero. Antes de estallar el conflicto había mucho dinero en la calle, ya que era habitual que los vendedores se llevaran la lotería fiada y luego la devolvieran si no lograban venderla. «Lógicamente no apareció nadie ni con la lotería ni con el dinero, por lo que mi bisabuelo casi se arruina», relata.

«Durante la Guerra Civil se cantaron dos gordos en Navidad: el del bando nacional y el del republicano» miguel ángel jiménez, admon. nº 5 málaga

«El juego ha cambiado mucho; antes se compraba mucho en la calle a vendedores ambulantes» miguel ángel jiménez, admon. nº 5 málaga

También sufrieron los estragos de la guerra en la familia de Alfonso Martín Morito, actual propietario de la administración número 1 de Estepona. Este lotero, quinta generación de una misma familia, explica que el despacho lo abrió su bisabuelo y que posteriormente se hizo cargo su abuela porque a su marido lo mataron en la guerra. «Lo mataron en Marbella, por lo que a mi abuela no le quedó otra que trasladarse a Estepona para trabajar junto a su hermana vendiendo lotería», explica. Al menos ellos tuvieron la suerte de no contar casi con competencia. Explica que trabajaron casi en exclusiva hasta el año 1975, ya que la número 2 cerró muy pronto por jubilación. Inicialmente las administraciones abrían gracias a una concesión administrativa del Estado, por lo que sólo podía heredarse de padres a hijos o, como mucho, entre hermanos.

Viuda de guerra

Algo más moderna, aunque en estos momentos se encuentra de celebración es la administración número 4 de Málaga, que se encuentra a punto de cumplir medio siglo. Su responsable, Patricia Carrillo, explica que se la concedieron a su abuela, que era viuda de guerra, después de que se jubilara la primera dueña. Inicialmente estuvo en la calle Granada, aunque ellos se quedaron en el pequeño quiosco junto a la tribuna, en donde hoy siguen. «Es nuestro signo de distinción; estar a pie de calle nos aporta una ventaja sobre el resto», considera.

«Siempre hemos estado en un quiosco en la calle y no queremos cambiar; es nuestra distinción» patricia carrillo, admón. nº 4 málaga

«Antes la lotería movía mucho; mi padre se tuvo que ir a Madrid a buscar más décimos» patricia carrillo, admón. nº 4 málaga

Esta mujer, tercera generación familiar, explica que desde entonces los tiempos han cambiado mucho, que la competencia actual es muy feroz y que antes se vendía casi todo porque sólo había un sorteo. «Antes sólo se jugaba a la lotería; se gastaba tanto dinero que mi padre incluso tuvo que coger un Seat en alguna ocasión para ir a Madrid a por más décimos».

Hablando de premios, Mario Espejo es de los que más puede presumir, ya que su padre dio el Gordo de Navidad en el año 1967 y repartió 600 millones de pesetas por toda la ciudad. «Fue un fortunón en aquella época; el colegio de Gamarra hizo participaciones de una peseta y le tocó a muchísima gente», dice orgulloso. También es el caso de la administración de Estepona, que en el año 1975 fue la que más premios dio de toda España. «Fue nuestra época dorada; los martes ya no nos quedaba lotería porque todo el mundo venía a buscarnos», relata su responsable. De momento asegura llevar más de 75 premios mayores. «Y los que queden».

La pionera. Mario Espejo posa delante del mostrador de la administración más antigua de Málaga
La pionera. Mario Espejo posa delante del mostrador de la administración más antigua de Málaga / Ñito Salas

Nuestra Señora de Fátima, administración número 1 de Málaga

Apertura. La abrió el abuelo del actual propietario en el año 1902. Es la más antigua.

Ubicación. En la calle Martínez. Antes estuvo en Sancha de Lara y en un quiosco en la Acera de la Marina.

Premios. Dieron el Gordo de Navidad completo en el año 1967; 600 millones de pesetas.

Curiosidad. Comenzaron con sorteos cada quince días y a tres pesetas.

Patricia Carrillo, junto a su madre y a su marido enfrente del quiosco de venta
Patricia Carrillo, junto a su madre y a su marido enfrente del quiosco de venta / Ñito Salas

La Tribuna, administración número 4 de Málaga

Apertura. La abuela de Patricia Carrillo se hizo con la concesión en el año 1968 tras la jubilación de la anterior propietaria.

Ubicación. En la calle Puerta Nueva, en un quiosco junto a la Tribuna de los Pobres.

Premios. Incontables. Tenían que ir a Madrid cuando se quedaban sin décimos.

Curiosidad. Siempre han trabajado en un quiosco. El primero era de madera.

Miguel Ángel Jiménez y su mujer muestran algunos décimos antiguos
Miguel Ángel Jiménez y su mujer muestran algunos décimos antiguos / Ñito Salas

El Gato Negro, administración número 5 de Málaga

Apertura. José Meliveo, el abuelo del actual responsable, abrió la administración en 1920.

Ubicaciones. Está en la calle Granada, aunque anteriormente estuvo en la plaza del Teatro y en la calle Méndez Núñez.

Premios. El último Gordo de Navidad lo dieron en 1982 y se montó una fiesta en la calle.

El nombre. En Egipto tener un gato negro dentro del hogar era sinónimo de buena fortuna.

Alfonso Martín Morito posa en el interior de la administración.
Alfonso Martín Morito posa en el interior de la administración. / Josele-Lanza -

La Número 1, administración número uno de Estepona

Apertura. Cristóbal Méndez Bau, bisabuelo del actual propietario, abrió la administración el 29 de febrero de 1904.

Ubicación. Siempre ha estado en la calle Real, 124. Antes era una casa privada.

Premios. Ha entregado más de 75 premios. En 1975 fue la que más premios dio de España.

Curiosidad. Durante muchos años fue la única administración de Estepona.

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