La sequía vuelve a pillar a Málaga sin infraestructuras

La falta de precipitaciones amenaza a Málaga con un nuevo Decreto de sequía. /Salvador Salas
La falta de precipitaciones amenaza a Málaga con un nuevo Decreto de sequía. / Salvador Salas

La provincia, que lleva 20 años hablando de las mismas obras para disponer de nuevos recursos hídricos, deberá esperar aún a 2027 para poder contar con alguno de los grandes proyectos planificados desde hace décadas

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La Costa del Sol batirá con toda probabilidad este año un nuevo récord de viajeros. Ya lo hizo en 2016, con 12 millones de turistas. Las grandes constructoras e inmobiliarias nacionales se vuelven a fijar en la Costa del Sol, debido a la evolución positiva de la demanda residencial, la compraventa de viviendas y la firma de hipotecas, tras años de inactividad. Las exportaciones del ‘agro’ malagueño no dejan de crecer y ello gracias a productos con un enorme potencial en el campo de Málaga como los tropicales y el aceite de oliva. Sin embargo, todo ello puede quedar en nada si las administraciones públicas no se toman en serio acometer las infraestructuras necesarias para que la provincia no tenga problemas de agua, la gran asignatura pendiente de la provincia. Mientras se han producido precipitaciones normales el agua no ha sido un problema.

Pero ahora, en medio de una sequía que dura ya cuatro años, la falta de agua empieza a pasar factura. La Axarquía por lo pronto ve como se le reduce el 60 por ciento del agua del embalse de La Viñuela para regar sus campos, poniendo en peligro la pujante industria del sector tropical, que factura casi 700 millones al año. Los municipios de la comarca Norte de Antequera llevan dos años esperando un trasvase de cinco hectómetros cúbicos desde Iznájar, que no llega, y el valle del Guadalhorce, incluida la propia capital, y los municipios de la Costa del Sol, si sigue sin llover, también se verán afectados por el Decreto de sequía a partir de enero de 2018.

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Los expertos prevén con el cambio climático periodos de sequía más largos y frecuentes. En Málaga en lo que va de siglo se han producido dos. Una en 2005, que afectó hasta 2009 a municipios del Guadalhorce, la Costa del Sol y la capital. En octubre de 2008, dicho decreto fue ampliado a otros 18 municipios la comarca de la Axarquía. La experiencia más reciente apunta a que se produce una sequía cada siete o diez años. Luego, ¿por qué no se ha actuado antes?, ¿por qué no se han ejecutado las obras necesarias para poder garantizar el agua tanto a la población como al regadío?, ¿ha habido dejadez? Las cuestiones sin responder por parte de las administraciones con responsabilidad en este asunto son numerosas.

479 millones de euros

La Junta aprobó en 2015 la revisión de los planes hidrológicos de las cuencas Mediterránea, Guadalete-Barbate y Tinto-Odiel-Piedras para el periodo 2015-2021. La nueva planificación prevé una inversión de 1.437 millones de euros. Recogen 594 proyectos. De la inversión total prevista, 473 millones corresponden a la aportación de la Junta y el resto a las administraciones central y local y otros agentes. Por provincias, Málaga tendrá una inversión de 479 millones de euros. Si se tiene en cuenta el horizonte 2027, la inversión es bastante superior.

Y aunque desde la Junta se asegura que este nuevo episodio de sequía pilla a la provincia «mejor preparada y con más robustez», según el director general de Planificación y Dominio Público Hidráulico, Juan Serrato, la realidad es que todavía se sigue hablando de las mismas infraestructuras que en 2005 e incluso 1995, para resolver el problema de agua en Málaga. Se sigue hablando del recrecimiento de la presa de La Concepción, la desaladora en Mijas-Fuengirola, de acabar con los vertidos de agua salina del manantial de Meliones en el embalse de Guadalhorce, de mejorar de los canales de regadío y abastecimiento del sistema del Guadalhorce que presentan fugas de más del 40%, por no mencionar el túnel del Genal y por supuesto la renovación de la tubería de abastecimiento de la Costa del Sol. Todas son actuaciones que ya figuraban en el anterior plan hidrológico y que se volvieron a incluir en el actual (2015-2021).

Obras pendientes en la Costa del Sol

Presa y conducciones de Gibralmedina.
Está prevista en Jimena de la Frontera (Cádiz) en el río Guadiaro. Tendrá capacidad para 120 Hm3. Si finalidad es servir de apoyo al abastecimiento de la Costa del Sol en caso de sequía. Su presupuesto es de 115 millones. Corresponde al Gobierno central. Prevista para 2027
Túnel de trasvase del Genal a río Verde
Presupuestada en 48 millones de euros. Viene del anterior plan hidrológico. Corresponde a la Administración del Estado. Horizonte 2027.
Recrecimiento del embalse de La Concepción.
210 millones de euros, de los que 105 deben invertirse en 2021 y el resto en 2027. La obra corresponde a la Administración central.
Presa de Alaminos, afluente del Fuengirola
Horizonte de ejecución por determinar. Corresponde al Gobierno central. No cuenca con valoración económica
Presa del río Ojén.
Horizonte de ejecución por determinar. Corresponden al Gobierno central. No cuenca con valoración económica.
Explotación conjunta de la Costa del Sol y aumento de la capacidad de transporte de la actual tubería.
Aparecen cuatro proyectos diferentes. Todos con 2027 como horizonte. Se trata de obras que competen a la Junta de Andalucía y las administraciones locales. Suman más de 107 millones de euros, de los que sólo 17,6 se deben invertir en 2021.
Desaladora de Mijas/Fuengirola.
Horizonte de ejecución 2027. Corresponde al Administración central. Presupuestada en 88,4 millones. La obra de adjudicó en 2009 a una UTE por 61,7 millones. No se ha ejecutado. Ni Junta ni Gobierno explican lo qué ha pasado.

Los avances han sido pocos o ninguno. Tras lo sucedido en 2005, la Junta no optó por adelantar ninguna actuación en la planificación hidrológica para que la provincia dispusiera de tales infraestructuras ante una más que previsible nueva sequía como la actual y para poder tener garantizado el suministro de agua en las próximas décadas. Y ello a pesar de que en 2015 se aprobó el nuevo plan hidrológico de las Cuencas Mediterráneas Andaluzas.

El grueso de las infraestructuras que requiere la provincia para contar con garantías suficientes de agua tienen como horizonte más cercano 2027 e incluso más allá con una inversión cercana a los 1.000 millones de euros –unos 800 con cargo al Gobierno de la nación y el resto a la Junta–, sin incluir las actuaciones en materia de saneamiento, depuración, EDAR o reutilización de aguas regeneradas. Al menos, eso es lo que se desprende del Plan Hidrológico vigente, elaborado por la Junta de Andalucía y aprobado también por el Gobierno central. Pero además, desde la Junta se descarta en la actual situación adelantar algunas de ellas por entender que el objetivo ahora es el corto plazo, hacer aquellas actuaciones que garanticen el abastecimiento humano de manera inmediata. Al menos, así lo han asegurado los directores generales de Planificación y Gestión del Dominio Público Hidráulico y de Infraestructuras y Explotación del Agua, Juan Serrato e Inmaculada Cuenca, respectivamente.

Previsiones para Guadalhorce-Málaga

Corrección de los vertidos salinos al embalse del Guadalhorce.
Administración central. 66,8 millones de euros, de los que 33,4 se deben invertir en 2021 y el resto en 2027.
Conexión reversible del abastecimiento de Málaga con la Costa del Sol.
Administración central. Horizonte 2027. Valorado en 47,6 millones de euros.
Desaladora del bajo Guadalhorce.
Horizonte por determinar. Sin valoración económica. Corresponde a la Junta de Andalucía.
Mejora de la red de riegos del Guadalhorce
Administración central. 61,5 millones. Para el horizonte 2021 sólo prevé una inversión de 6,1 millones. El resto para 2027.

Según la planificación hidrológica en vigor, las obras estructurales dirigidas a garantizar el abastecimiento deberán esperar como mínimo una década más y ello siempre que no se produzca ningún retraso. «La mayoría, por no decir casi todas las infraestructuras, son las mismas que ya figuraban en el Plan Hidrológico de 2009-2015», señala el técnico de Asaja Málaga Benjamín Faulí.

Axarquía

Desaladora de la Axarquía.
75 millones. Horizonte 2027. Administración central.
Ampliación del sistema de abastecimiento.
Aparecen cinco actuaciones (Nerja/Frigiliana, Valle de Benamargosa, Vélez noroeste y noreste y La Viñuela) 38 millones. Horizonte 2027. Junta.

¿Pero qué actuaciones son necesarias sí o sí para que Málaga pueda afrontar los periodos de sequía sin poner en riesgo el abastecimiento y los principales sectores económicos y productivos de la provincia? Para Juan Antonio Rodríguez Arribas, ingeniero de caminos, miembro de la Academia Malagueña de Ciencias, exdirector técnico de la antigua Confederación Hidrográfica del Sur durante cinco años, y exdirector de los sistemas de Guadalhorce y Axarquía, aunque jubilado desde 2011, hay proyectos sobre los que no se puede seguir hablando cada vez que hay una sequía.

En concreto, menciona la necesidad de acometer una nueva conducción de agua para la Costa del Sol, entre Marbella y el Atabal, con el objetivo de incrementar la capacidad de transferencia de agua potable desde La Concepción a la capital y la Axarquía. «En segundo lugar, es indispensable acometer el recrecimiento de La Concepción, que no es otra cosa que un segundo embalse en río Verde. Se llegaron a hacer los estudios ecológicos necesarios hace años. Sin embargo, aún no hay proyecto», lamenta, como lamenta también que no se hayan producido avances.

Guadalhorce. Es el tercer embalse más grande de la provincia con 125,7 hectómetros cúbicos de capacidad. Debido a la sequía se encuentra sólo al 44% (55 hm3). El descenso del nivel de almacenamiento ha dejado a la vista los efectos de la sequía.
Guadalhorce. Es el tercer embalse más grande de la provincia con 125,7 hectómetros cúbicos de capacidad. Debido a la sequía se encuentra sólo al 44% (55 hm3). El descenso del nivel de almacenamiento ha dejado a la vista los efectos de la sequía. / Salvador Salas

Según Rodríguez Arribas, para quien la antigua Confederación Hidrográfica del Sur nunca se tendría que haber trasladado de Málaga a Sevilla al considerar que ello ha sido «nefasto para los intereses de Málaga», también es clave acometer el túnel de trasvase entre el Genal a río Verde, incluido en el plan hidrológico. «Se trata de llevar agua de la zona donde más llueve y más agua hay a la que menos recursos tiene», explica. De la misma manera, considera necesario resolver el problema de la salinidad del embalse del Guadalhorce y mejorar los canales de riego y abastecimiento de este mismo sistema para acabar con las fugas que se registran. «Son infraestructuras de más de 50 años que no han tenido apenas mantenimiento», declara.

Para José Luis Rodríguez, que ha sido gerente de la Empresa Municipal de Aguas de Málaga (Emasa) durante casi 20 años –se jubiló en 2015–, cualquier ciudad necesita como mínimo tener reservas para garantizar el abastecimiento durante tres años. En el caso de la capital, el consumo anual ronda los 60 hectómetros cúbicos, de los que unos 50 hm3 proceden del sistema del Guadalhorce. Rodríguez considera clave para la capital la realización de una presa de regularización en Cerro Blanco, río Grande, lo que aportaría a la capital entre 30 y 35 hm3 anuales, además de que «evitaría las inundaciones y controlaría la riadas». El azud de Cerro Blanco se suspendió en 2007 tras una presión política y vecinal. En su lugar se ejecutó una conducción hasta el Atabal, que para Rodríguez fue una obra innecesaria.

Málaga necesita reservas para garantizar el abastecimiento durante tres años

Expertos consideran que hay proyectos sobre los que no se puede hablar cada vez que hay sequía

El exgerente de Emasa, considera asimismo clave para la capital que Pilones se convierta en el corazón del Guadalhorce, ampliando la reserva de El Atabal, para posibilitará dar agua a los municipios del Valle del Guadalhorce. Actualmente, Pilones funciona como depósito de reserva para la capital. Está dotado de un bombeo al Atabal, por lo que puede transferir recursos.

En tercer lugar, Rodríguez defiende la transferencia de recursos desde el Guadiaro y el Genal a La Concepción, cuyo proyecto de recrecimiento es «indispensable». Para el exgerente de Emasa, llevar agua brutal –no potable– al Atabal es factible y desde aquí hasta la Axarquía utilizando la tubería de riego de la margen derecha del plan Guaro. Se trata de una demanda de los agricultores y regantes de la comarca oriental.

Para la directora general de Infraestructuras y Explotación del Agua, Inmaculada Cuenca, en cambio, una tubería para transferir agua bruta hasta la Axarquía desde la zona occidental como han planteado los agricultores es «una infraestructura de muy dudosa y que técnicamente no tiene sentido». Además, según mantiene, en el supuesto de que técnicamente sea posible el tubo que se plantea es una especie de desagüe de la presa de La Concepción, pero que aunque se haga esta conducción si no se recrece el embalse no serviría de nada.

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