Piden ocho años para un acusado de retener a su novia y obligarla a que se casara con él

Piden ocho años para un acusado de retener a su novia y obligarla a que se casara con él

La Fiscalía asegura que el procesado, que fue detenido dos días antes de que se celebrara la boda, tenía incomunicada a la mujer

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Un verdadero infierno en el que era continuamente maltratada por su pareja y que iba encaminado a acabar en matrimonio. No por su propia voluntad, sino por que él así se lo quería imponer. Así considera la Fiscalía que transcurrió la relación sentimental entre una mujer y el procesado en este caso, un hombre para el que el representante del Ministerio Público pide que sea condenado a ocho años de prisión.

No se trata de un hecho puntual, sino que la Fiscalía explica que el procesado maltrató física y psicológicamente a su pareja desde el inicio de la relación, que apenas duró tres meses. Durante este tiempo, asegura que aisló por completo a la víctima, no dejándola salir sola a la calle ni relacionarse con sus amigos. Al parecer, solo le permitía un teléfono sin conexión que únicamente podía utilizar si él estaba delante. Además, según apunta el representante del Ministerio Público, la tenía amenazada con hacerle daño a ella, así como a su familia más cercana.

En el escrito de acusación se recoge que el hombre, al que le constan hasta seis condenas previas por delitos de lesiones, la mayoría de ellas graves; pegó en varias ocasiones a su pareja, como en el ojo. En una de las ocasiones, supuestamente, la golpeó en el costado y sufrió una fractura leve en las costillas. El fiscal explica que, como el acusado la acompañó al médico, ésta tuvo que decir que se había golpeado accidentalmente con una silla. En otra ocasión, según añade, él la llegó a coger de los pelos cuando intentaba marcharse de la casa.

El escrito de acusación recoge que el hombre pegó en varias ocasiones a su pareja

Y es que la víctima había intentado romper la relación varias veces. Según el escrito, el procesado siempre se lo impedía, de hecho, expone un capítulo en el que, al pretender la mujer irse de la vivienda, la encerró en la casa y le dijo que si contaba algo le partía la cara y se encargaría de matar a su hermano y sobrinos.

La pareja tenía fecha para casarse a mediados de marzo. Sin embargo, el fiscal indica que ella le había llegado a decir que no quería casarse con él. «El acusado se lo impuso yendo a realizar todas las gestiones él con ella, incluso a comprar el vestido de novia», precisa el documento judicial.

Pánico

Toda ello, continúa el fiscal, provocó en la víctima tuviera pánico al procesado, produciéndoles trastornos de ansiedad, que le han provocado alteraciones psicológicas que precisan de tratamiento psicoterapéutico. Ante esta situación y aprovechando un descuido de su pareja, la mujer llamó a una amiga y le pidió auxilio. Le contó que estaba retenida en la vivienda y que no tenía llaves.

Faltaban dos días para que se celebrara la boda y la Policía Local, alertada tras esta llamada de auxilio, se presentó en la vivienda, situada en la zona del Puerto de la Torre. Supuestamente, al ver a los agentes, el procesado miró a la mujer de forma amenazante y le dijo: «Como digas algo te pego».

El representante del Ministerio Público asegura que, mientras los policías locales trataban de entrevistarse con ella, el acusado les decía: «Ella no se va a ningún sitio, se queda aquí, nos vamos a casar pasado mañana, ella está muy contenta conmigo».

Mientras insistía una y otra vez en que la mujer no se marcharía de la vivienda, siempre según el relato de los hechos que hace el fiscal, el acusado exigió a los agentes una orden judicial, a la vez que les aseguró que era muy bueno con ella, que no le había pasado nada y que era incapaz de denunciarle.

La Fiscalía malagueña considera que el procesado es culpable de los delitos de maltrato habitual, con la circunstancia agravante de reincidencia; coacciones y amenazas, en los que entiende que concurre la agravante de parentesco. Por ello, solicita a los magistrados de la Audiencia Provincial que tienen previsto juzgarle que le condenen a un total de ocho años de prisión, además de que le prohiban portar armas durante cinco. También exige que el procesado no se pueda acercar a menos de mil metros de la mujer ni comunicarse con ella durante 15 años. Desde el Ministerio Público también se solicita una indemnización para la víctima. En concreto, de 17.000 euros por las lesiones y el daño moral sufrido por la mujer.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos