Los pescados y crustáceos más baratos del litoral malagueño

La flota de la provincia captura cerca de 150 especies diferentes, aunque unos 25 no superan el euro el kilo en lonja

Los pescados y crustáceos más baratos del litoral malagueño
Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Quien quiera pescado o marisco en Málaga lo tiene fácil. De los siete días de la semana, nuestra flota (249 barcos practican la pesca extractiva en el litoral de la provincia), faenan de lunes a viernes, tanto de noche como de día -depende del arte-. Esto significa que siempre se puede encontrar pescado fresco del día. Se trata en su mayoría de pescado de pequeño tamaño, pero de una excelente calidad. El pescado de la bahía malagueña ha trascendido fuera de nuestras fronteras y ha marcado en parte nuestra gastronomía, tanto es así que Málaga presume de oferta de “pescaíto frito”. En 2017, el sector capturó 7.024 toneladas de pescados y crustáceos. El sector pesquero de Málaga tiene su base en cinco puertos: Estepona, Marbella, Fuengirola, Málaga y Caleta de Vélez. Las especies más capturadas son la sardina (2.984.862 kilos en 2017), seguida del boquerón (769.898), el jurel (629.898), el pulpo (563.653) y el salmonete (106.454). Aunque el precio medio en lonja de las especies que se capturan en el litoral ha subido, todavía es posible encontrar buen género a precios muy razonables y económicos.

Sepa que al menos unas 25 especies, todos peces menos un molusco, el corruco o langostillo, no superaron de media en las lonjas malagueñas el euro por kilo. Hay seis de ellas incluso que no llegaron al alcanzar de media los 50 céntimos por kilo.

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Alacha. Es la quinta especie más captura por la flota de Málaga. En 2017 se capturaron en nuestras costas 238.394 kilos al alcanzaron un valor en las subastas de 73.231 euros. Su precio medio no superó los 0,31 euros el kilo. Es capturada por el arte de Cerco. En los puertos de la costa almeriense y gaditanos los ejemplares grandes son conocidos como juanes, lachas o lechas, mientras que los ejemplares pequeños reciben el nombre de machillo. Es una especie costera y pelágica, no sobrepasa los 350 metros de profundidad. Prefiere aguas cálidas, cercanas a los 24ºC. Efectúa migraciones estacionales (en verano se encuentra cerca de la costa y en invierno migra hacia zonas más profundas) y es gregaria (frecuentemente se encuentra en bancos asociados a sardinas). Se alimenta de zooplancton (pequeños crustáceos, sobre todo copépodos), fitoplancton (sobre todo los juveniles), larvas y alevines de peces. Habita en el Atlántico y en el Mediterráneo, donde es más común. En el litoral almeriense y malagueño se produce el mayor volumen de capturas, siendo nulas en el litoral gaditano y excepcionales en el litoral onubense. Su carne es parecida a la de la sardina aunque menos grasa y con numerosas espinas largas y finas. Su comercialización es básicamente local. También se utiliza como cebo en distintas artes de pesca (nasas, palangres).

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Pez volador. Su precio medio apenas alcanzó lo 0,39 euros el kilo y las capturas no superaron los 503 kilos en 2017 en el litoral. Sin embargo, esta es una especie que cuentan con numerosos adeptos sobre todo en al zona comprendida entre Estepona y Manilva, donde se consume seco -secados al sol- como un auténtico manjar. Esta especie recibe generalmente en el litoral andaluz el nombre de pez volador, en la zona de Estepona lo normal es denominarlo ‘volaor’. Tiene unas aletas pectorales muy desarrolladas que le sirven para realizar pequeños vuelos fuera del agua cuando se encuentra amenazado. Puede llegar a medir hasta 34 centímetros de longitud. Es una especie pelágica litoral que vive cerca de la superficie del mar. Su dieta se compone principalmente de zooplancton. Constituye el alimento de otros peces e incluso de aves marinas. Se localiza en las costas del Mediterráneo occidental y suratlántico, pero es más abundante en las lonjas cercanas al Estrecho de Gibraltar. Se pesca con cerco y almadraba desde finales de verano a final de año, aunque hay un máximo en el mes de abril y mayo. Su carne es apreciada, aunque su consumo es local.

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Caballa del sur o tonino. En algunos puntos de Huelva (Isla Cristina y Punta Umbría) suelen llamarla tonino o estornino, dando el nombre de caballa a S.japonicus. En Adra, a los ejemplares con gran contraste entre el lomo y el vientre se les llama viso. En Málaga se capturaron en 2017 más de 59.000 kilos cuyo precio medio en las lonjas no superó los 0,35 euros. Es una especie pelágica que se acerca habitualmente a la costa, sobre todo en la época de reproducción, aunque puede encontrarse también en aguas abiertas de la plataforma continental hasta profundidades de 200-250 metros. Puede llegar a formar grandes bancos de individuos de tallas similares. Se alimenta de crustáceos planctónicos (copépodos, eufausiáceos) y alevines de peces (sardina, boquerón, etc.). Tiene una amplia distribución en el Atlántico y Mediterráneo. Se pesca con artes de cerco y arrastre. En todo el litoral andaluz la extracción total de caballa y supone alrededor de 3.900 toneladas anuales. Se comercializa fresca entera, eviscerada, troceada o en filetes.

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Chopa. Es una especie que captura el arrastre. En la provincia se capturaron el pasado año 10.819 kilos y su precio medio en las lonjas fue de 0,67 euros el kilo. También es conocida como garopa en la bahía de Cádiz. Es una especie nectobentónica litoral que prefiere vivir en fondos rocosos entre los 10 y los 50 metros de profundidad. Se alimenta de algas y pequeños invertebrados (fundamentalmente crustáceos). Es común en el litoral andaluz, aunque sólo se captura de manera importante en el litoral suratlántico, y en menor cantidad en el litoral surmediterráneo. Se extraen cerca de 13 toneladas anuales, sobre todo en Barbate, con cerca del 95% de la producción total andaluza. Su carne es parecida a la del sargo y puede confudirse con ella, aunque es algo menos sustanciosa. Esta especie es común en las dietas locales de las poblaciones pesqueras andaluzas y, además, se exporta a Portugal donde su consumo está muy extendido.

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Espetón. Su cotización media en las lonjas pesqueras de la provincia no superó los 0,59 euros el kilo en 2017. La flota malagueña capturó apenas 2.777 kilos. En Garrucha recibe también el nombre de saltón; en Fuengirola y algunos puertos del litoral almeriense se le llama lucio o barracuda; y en el litoral gaditano se le conoce como peto o picudo. Puede llegar a medir hasta 160 centímetros, aunque su talla habitual oscila entre 30-60 centímetros de longitud. Vive en aguas oceánicas no muy profundas. Forma bancos numerosos y en algunas ocasiones puede acercarse a la costa. Su dieta se compone de peces y moluscos cefalópodos. Aunque está presente en el Atlántico y en el Mediterráneo, su presencia es rara y sólo se ha encontrado en cantidad considerable en las lonjas del litoral almeriense, granadino, onubense y en algunos puertos pesqueros gaditanos. Se pesca de manera ocasional con arrastre, cerco y palangre. No tiene un alto valor comercial, pero sí gastronómico y pesquero-deportivo. Se consume localmente en los puertos donde se pesca, siendo su carne muy apreciada.

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Morena. No es una especie que tenga una gran importancia para el sector pesquero malagueño. De hecho, se capturaron sólo 14 kilos en 2017 y su precio apenas alcanzó los 0,56 euros el kilo de media en las lonjas pesqueras. Es una especie de fondos rocosos. Se esconde en grietas y oquedades, de las cuales apenas sale durante el día, anclada a estos refugios por su cola. Se alimenta de moluscos cefalópodos y peces que captura al acecho durante la noche. Se localiza en casi todas las lonjas andaluzas, aunque en los puertos del litoral malagueño y almeriense su presencia es escasa o nula. Se pesca con palangre de fondo, enmalle y nasas. Su carne es bastante grasa y estimada, comercializándose en fresco. Su consumo es básicamente local.

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Lisa. También es conocida como capitán, cabezudo, mujol, serranillo, lebrancho y macuquino (los individuos jóvenes) en la Bahía de Cádiz. En Chipiona reciben el nombre de capitán los ejemplares grandes y cacharrona los pequeños. En el litoral mediterráneo también se le denomina mujo. Se distribuye a lo largo de todo el litoral, aunque es más abundante en las pesquerías del litoral suratlántico. Se pesca con arrastre y cerco. Se comercializa en fresco. También son muy apreciadas las huevas secas, alcanzando precios muy elevados en el mercado. Su consumo es generalmente local, excepto en los puertos almerienses donde las lisas se distribuyen a otros puntos del Mediterráneo como Valencia y Barcelona, y se exportan a Italia. Otra especie semajante es el Gapule. Se capturaron en nuestras costas 2.297 kilos y su precio en lonja fue de apenas 0,78 euros el kilo. Es la lisa más típica de aguas marinas.

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Corruco o langostillo. La flota malagueña capturó en 2017 la cantidad de 125.667 kilos de este bivalvo que fueron a parar la transformación. Su precio medio fue de 0,67 euros el kilo. Su talla habitual de captura es de 6 centímetros de diámetro, pero puede alcanzar hasta 9 centímetros. Vive enterrada en la arena o fango. Se alimenta filtrando la materia orgánica que se encuentra en suspensión. Es una especie común en todo el litoral andaluz. La flota de Fuengirola es la que más capturas realiza. El mes de noviembre es el que arroja una mayor recolección de este bivalvo. Del corruco sólo se aprovecha el pie. Su carne se consume en conserva bajo la denominación de «langostillo».

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Jurel. Es la tercera pesquería más importante de la flota de Málaga en volumen. En 2017 se extrajeron 662.012 kilos. Sin embargo, su precio medio no llegó al euro (0,95). Esta especie es captura por el cerco y el arrastre. En la Bahía de Málaga se le llama también chicharro a lo que en la mayoría de las otras costas se conoce como jurel negro, es decir, a las especies Trachurus trachurus y Trachurus picturatus. Puede encontrarse tanto cerca de la superficie del mar (durante la noche) como a profundidades de hasta 500 metros (a lo largo del día). Son gregarios, mezclándose con frecuencia con otras especies, sobre todo los individuos jóvenes. A éstos se les puede ver a menudo debajo de los tentáculos urticantes de las medusas, no sólo para protegerse sino también para aprovecharse de los restos alimenticios de estos cnidarios. Durante el verano suelen acercarse estos bancos a la costa. Tiene una amplia distribución en el Atlántico y Mediterráneo, apareciendo en todas las lonjas del litoral andaluz. El jurel no posee una importancia económica muy elevada. Las capturas de este especie para la flota supusieron 629.109 euros en las lonjas. Se comercializa fresco. En algunos puntos de la costa malagueña se consumen fritos, sin piel y sin tripas, acompañados de cebolla, e incluso espetados; guisados con un majado de pan, ajos y almendras fritas, y por supuesto cocidos o en 'emblanco', resultando todo un manjar.

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