La pérdida de población activa, principal causa de la fuerte bajada del paro en Málaga

La pérdida de población activa, principal causa de la fuerte bajada del paro en MálagaGráfico

La provincia está cerca de bajar de la barrera del 20% de desempleo, pero no tanto porque haya más trabajo como por el efecto ‘desánimo’, que afecta sobre todo a las mujeres, y por el envejecimiento

Nuria Triguero
NURIA TRIGUERO

El paro baja con fuerza en Málaga, pero no lo hace por el motivo ideal. La buena noticia que supone la reducción de casi 40.000 parados en un año –el que transcurrió entre los veranos de 2016 y 2017– queda en parte empañada por las causas que están detrás de esta bajada. Y es que la creación de empleo durante este periodo ‘sólo’ ha sido de 14.000 puestos de trabajo, una cifra respetable pero que está lejos de poder explicar una reducción tan fuerte del paro. Tiene que haber otro fenómeno, pues, que ha alimentado dicho descenso. Y no es otro que la caída de población activa.

Más de 25.000 malagueños han abandonado el mercado laboral en los últimos doce meses, principalmente por dos razones: la jubilación (hay 14.000 pensionistas más que hace un año) y el ‘efecto desánimo’, que ha empujado a otras 13.500 personas –en su inmensa mayoría, mujeres– a dejar de trabajar o de buscar trabajo y volver a dedicarse las «labores del hogar», para usar la misma denominación que sigue la Encuesta de Población Activa (EPA).

Antonio Clavero, profesor titular de Economía Aplicada en la Universidad de Málaga, cree que lo más destacado de la última oleada de la EPA, conocida ayer, es la «bajada de la población activa, mucho más fuerte que el aumento de la ocupación». «Que crezca el colectivo de jubilados es natural por el envejecimiento de la población. Lo que no es natural es un aumento del 9% en un año de las personas que se declaran amas de casa». Para Clavero, esta tendencia implica que mujeres que en algún momento han estado incorporadas al mercado de trabajo, a la vista de los resultados obtenidos se desaniman y vuelven a dedicarse exclusivamente al hogar.

¿Es esto normal en un contexto de recuperación económica y creación de empleo? Clavero responde así: «Se está creando empleo, pero ¿qué tipo de empleo? Creo que hay muchas mujeres que, al dejar de estar en una situación desesperada, quizá porque sus parejas han mejorado su situación laboral, prefieren quedarse en casa que optar a trabajos precarios y mal pagados». El profesor recuerda que los peores salarios y las tasas más altas de temporalidad y trabajo a tiempo parcial siguen ‘tocándoles’ a las mujeres. Hay otro dato de la EPA que refrenda su teoría: en el último año han dejado de estar activas 20.600 féminas frente a 9.500 hombres. El proceso de incorporación de la mujer al mercado laboral está sufriendo, pues, un retroceso.

Provincia aventajada

Como resultado de estas tendencias, Málaga se ha situado en el entorno del 20% de paro por primera vez en nueve años. El verano, con sus contrataciones temporales del sector turístico, ha dado un buen empujón a la reducción del desempleo, restando 8.600 parados a la cifra del trimestre anterior. Málaga acentúa así la ventaja que sacaba al resto de provincias andaluzas en la tasa de paro: su 20,9% contrasta con la media regional del 25,4%, y la siguiente provincia mejor posicionada es Sevilla con un 23,5%.

El número de trabajadores en activo en la provincia se ha incrementado en el último año en 13.900 (6.100 de ellos en el tercer trimestre), situándose al borde de recuperar los 600.000, otra barrera psicológica que no se cruza desde el inicio de la crisis.

Todos los sectores económicos excepto la agricultura han contribuido al crecimiento del empleo en el último año en la provincia de Málaga. Los servicios tiran del carro, con un aumento de la ocupación interanual de 8.400 personas que sitúa a este ramo con 511.700 efectivos, un nuevo máximo histórico.

La industria realiza una aportación que parece modesta en términos absolutos (3.200 ocupados más en un año), pero que teniendo en cuenta el pequeño tamaño de este sector en Málaga (con 34.000 efectivos), es muy importante en términos relativos (la tasa de crecimiento del empleo interanual es del 10%). Mientras, la construcción sigue recuperándose lentamente, sumando otros 2.800 trabajadores en los últimos doce meses que hacen un total de 43.000. La agricultura, por su parte, se queda prácticamente igual, con 11.000 ocupados (pierde 600, lo cual tratándose de una encuesta casi entra dentro del margen de error).

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