Parkings y zona azul, soluciones caras e insuficientes

En Torrox se gestiona un sistema de gestión con ‘cartones’.
En Torrox se gestiona un sistema de gestión con ‘cartones’. / Eugenio Cabezas

El único modelo de éxito es el de Torrox: una zona azul gratuita con un cartón en el que se distribuyen las franjas horarias

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

El crecimiento más que evidente en el número de vehículos que estacionan en las playas no ha venido acompañado de soluciones efectivas, aunque en algunos municipios de la provincia se han planteado opciones que, si bien no han acabado con el problema, lo han podido paliar.

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El caso más llamativo y que más éxito ha tenido es el de Torrox, en el que desde finales de 2013 funciona un sistema pionero en la provincia de zona azul gratuita, que se basa en un reloj de cartón que se coloca en el salpicadero del vehículo, y con el que se marcan las franjas horarias. De momento hay unas 200 plazas, y se prevé ampliar este verano hasta las 300. Esto ha permitido reducir los problemas de aparcamiento tanto en la franja costera como en el casco histórico. La Policía Local es la encargada de su cumplimiento, y en el último año impuso sanciones a los conductores que sumaron unos 50.000 euros para las arcas locales.

El recibo de la zona azul

Dejando a un lado el caso de Torrox, que a tenor del éxito conseguido debería ser ejemplo para el resto, los municipios con más problemas han apostado directamente por la zona azul. Fuengirola es un paradigma de esto. Excepto en la zona del Castillo Sohail –donde existe un parking gratuito–, la mayor parte del litoral es zona azul. Aunque a priori es algo costoso, al menos no hay que ir cada dos horas a cambiar el ticket, ya que existe una aplicación para ir renovándolo cada dos horas.

Un día de playa entero puede suponer hasta 20 euros en un parking de pago

El problema de la zona azul, que existe en otros municipios costeros –así como en una gran parte de la zona Este de Málaga capital–, es el coste político que supone una medida que suele gustar a los comerciantes pero que disgusta a los vecinos. Esto sucede, por ejemplo, en Rincón de la Victoria, donde los comerciantes reclaman la creación de una zona azul gratuita, como la que funciona con éxito en Torrox.

La última solución planteada es la del parking de pago, aunque un día de playa puede llegar a costar –según el establecimiento– hasta 20 euros. En Estepona ya se ha instalado la barrera del área de aparcamiento de El Padrón, que dispone de 236 plazas de las cuales 50 son gratuitas, el resto de pago, aunque el Ayuntamiento tiene previsto adecuar una parcela situada junto a la playa para poder acoger más coches. En Burriana, pese al elevado precio del aparcamiento, las plazas se llenan todos los fines de semana.

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