La odisea de los pasajeros de un vuelo Málaga-Bilbao: 15 horas de trayecto

El vuelo VY2608 de Vueling intentando aterrizar en Loiu.

Aunque salió a tiempo, los 170 ocupantes no llegaron a Vizcaya hasta casi la medianoche

J.G.Málaga

El vuelo VY2608 de Vueling salía de la Terminal 3 de Málaga en hora. De hecho, el reloj marcaba un minuto menos de lo previsto. Eran las 9:09 de la mañana y la mayoría de ocupantes, jubilados del Imserso, se disponían a regresar a sus hogares. Pero lo que no sabían es que iban a vivir una odisea que les llevaría a llegar al aeropuerto de Bilbao 15 horas más tarde.

Los fuertes vendavales, que ya en el aeropuerto de Málaga habían dejado imágenes de aviones con dificultades para aterrizar, hicieron lo propio en Bilbao el domingo 11 de marzo. En concreto, el vendaval ‘Félix’ que azotaba la zona con vientos de hasta 150 kilómetros por hora, obligó al piloto del avión de Vueling a tener que abortar su aterrizaje y cambiar de destino.

Los pasajeros del vuelo, tras llegar en autobús al aeropuerto de Bilbao
Los pasajeros del vuelo, tras llegar en autobús al aeropuerto de Bilbao / El Correo

Según publica Josu García en El Correo, “todo se vino abajo sobre las 10.27 horas, cuando las turbulencias disuadieron al piloto de tomar tierra”. Los 170 ocupantes vivieron unos minutos en los que algunos “llegaron a pensar que no lo contarían”. Tras el suceso, el vuelo cambió su rumbo hacia Barcelona. “En principio, todo el mundo esperaba ser recolocado en otros vuelos para poder volver a casa lo antes posible”, pero eso no sucedió. En lugar de ello, salieron dos autocares que llegaron al aeropuerto de ‘La Paloma’, en Vizcaya, casi a la medianoche.

Pero la odisea no se quedó solo en eso, sino que el viaje de regreso desde Cataluña tampoco fue idílico. “Nos llevaron a un pequeño restaurante y nos dejaron coger un sándwich y una botella de agua pequeña. Eso fue lo único que nos dieron para todo el día”, comentaban los pasajeros, según el diario. El periódico también recoge que pese a ir un gran número de jubilados, los autocares carecían de aseo y solo hicieron una parada en todo el trayecto, en Zaragoza.

Mientras los dos autobuses llegaban 15 horas después de la salida de Málaga al aeropuerto de Bilbao, un gran número de damnificados prefirieron buscar sus propias opciones para viajar. 

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos