Marcela Mansergas: «Ahora las novias están más seguras y no renuncian a ser modernas»

Marcela Mansergas: «Ahora las novias están más seguras y no renuncian a ser modernas»

La diseñadora participará en el coloquio de la IV Wedding Night SUR, que desgranará las claves de las bodas 'millennials'

Lorena Codes
LORENA CODES

Si los vestidos que hace Marcela Mansergas tuvieran música seguramente sonaría una melodía de Patti Smith o de David Bowie. Quién sabe, quizá el 'Because the night' de la primera o el 'Heroes' del segundo. Rock & roll y mucho amor. Son dos de las claves que definen el estilo de una diseñadora de trajes de novia que se ha abierto camino en el complejo sector de la moda a base de defender una manera y ritmo diferentes de hacer las cosas. Unir modernidad con la sabiduría de los 'couturiers' de otras épocas, respetar la tradición y actualizarla así como soñar una novia romántica y bohemia a la par la han situado en el podio de las diseñadoras nupciales del país. No en vano Mansergas fue merecedora del premio 'Who's on Next' de Vogue en su primera edición, un galardón que reconoce a las jóvenes agujas y las impulsa en sus comienzos.

Ahora la valenciana está plenamente dedicada a las novias, aunque tiene reservada alguna sorpresa para los próximos meses. El día 21 de septiembre tiene una cita con las parejas de enamorados malagueños en la IV Wedding Night SUR, que abordará la temática de las bodas 'millennials'.

- ¿Recuerda la primera vez que cogió una aguja? ¿cuándo decidió dedicarse a la costura?

Creo que no tendría ni doce años. Mi madre, mi abuela y mi tía cosían, tenían un taller en casa, y yo no tardé en querer hacer vestidos para las muñecas. Aprendí el oficio en casa. Después crecí y empecé la carrera de Arquitectura, al tiempo que trabajaba como costurera. Hubo un momento en que lo tuve claro, no podía compatibilizar ambas cosas y decidí dedicarme profesionalmente a lo que me apasionaba.

- ¿Cómo fueron sus comienzos en un sector tan complicado como el de la moda?

Después de dejar definitivamente Arquitectura me llegaron trabajos relacionados con la Publicidad, el cine, la danza. Entonces tenía 19 o 20 años y no paraba. Los inicios siempre son complicados.

Una muestra de sus diseños.

- ¿Qué supuso para Marcela Mansergas ser la primera ganadora de un premio tan prestigioso como el 'Who's on Next' de Vogue?

El impulso definitivo, por fin podría invertir en mi firma, lanzar mis propias colecciones. Por un lado fue una emoción y un honor inmensos, pero por otro sentía una gran responsabilidad, tenía que hacer las cosas muy bien. El premio (dotado con 100.000 euros) se dedicó íntegramente a hacer crecer la firma, crear un taller propio y de calidad.

- ¿Ahora está exclusivamente centrada en el diseño nupcial o hay otros proyectos?

No exclusivamente, pero sí principalmente. En los comienzos, con las colecciones y las novias me sentí desbordada, así que dejé de hacer colecciones para centrarme en tener un buen taller y sistema de trabajo para ellas. Pero yo también me lo paso muy bien expresando quién soy en mis colecciones, así que dentro de poco podré comunicar algún proyecto nuevo.

- ¿Qué hay detrás de los pespuntes y las costuras de sus diseños, qué le inspira?

Casi todo. Bebo de muchísimas referencias antiguas, como supongo que hacen todos los diseñadores. En realidad soy muy visceral a la hora de ponerme a crear y cada uno de mis vestidos llevan un poco de mí y de mi estilo de vida. De la bohemia pero también de mi parte sentimental ¡soy muy sensible pero al mismo tiempo cañera! Para mí la moda es un arte, una forma de expresión, así que supongo que lo que hago es lo que soy.

Para saber más

- El próximo 21 de septiembre nos reuniremos en la Hacienda El Álamo de Málaga para charlar sobre las bodas de la generación 'millennial' en la IV Wedding Night SUR ¿realmente hay una 'novia millennial? ¿en qué se diferencia de las de otras generaciones?

Claro que sí, es completamente distinta. El sector se ha transformado de forma radical y pienso que para bien. Ahora las novias reivindican algo suyo, están más seguras de sí mismas y no quieren renunciar a ser modernas. Asumen más riesgos, se atreven y sobre todo quieren algo diferente, especial, que las defina.

- ¿Siente a menudo el peso de la responsabilidad de vestir a una chica para el que dicen será uno de los días más importantes de su vida?

¡A menudo no, siempre! Con cada vestido, para mí es como traer un bebé al mundo. Ellas esperan algo muy especial, muy suyo, único, y yo no puedo fallarles. Y en esa entrega lo doy todo. Es que hacer trajes de novia engancha, porque cada nueva entrega es maravillosa. No sabes la complicidad que se crea entre diseñador y novia, vivo con ellas crisis, inseguridades, nervios, me pongo mucho en su lugar, y al final del proceso, cuando se ven con su vestido, el suyo y no otro, es algo mágico, indescriptible.

- ¿Podría decirme una novia que la inspire? Algún icono.

Sí, sin duda, la que fue mujer de Mick Jagger, Bianca Jagger. Es sencillamente perfecta, tiene un estilazo.

- En el mundo de la moda en general frecuentemente se libra la batalla entre lo comercial y el arte ¿también lo vive usted como diseñadora de trajes de novia?

Siempre lo he vivido y cada uno tiene que tomar su camino, elegir. Ahora bien, el diseño nupcial es diferente porque cuando la cliente llega a ti ya te ha elegido y lo ha hecho porque se identifica con tu estilo, no tienes que modificarlo.

- Del mismo modo, en el negocio textil a veces uno tiene la sensación de que importa más la forma que el fondo, que hay poco más detrás de unos trapillos (permítame la expresión) ¿esto ha sido siempre así o ahora se ve potenciado por los nuevos canales de comunicación?

No sé, creo que es tan fuerte y veloz el sistema de comercio y la industria que a menudo parece más banal de lo que es. De todos modos, a mí esa batalla no me preocupa, cada uno tiene que decidir cómo quiere que sea su carrera y para mí la moda es arte.

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