Un malagueño recorre 3.000 kilómetros en bici hasta el pueblo de su novia, en Escocia

Un malagueño recorre 3.000 kilómetros en bici hasta el pueblo de su novia, en Escocia

Alejandro Gutiérrez, un matemático que actualmente ultima su doctorado en la UMA, pedalea casi 200 kilómetros diarios para llegar a Applecross a mitad de agosto

Almudena Nogués
ALMUDENA NOGUÉSMálaga

El amor no entiende de distancias. Y sino que se lo pregunten a Alejandro Gutiérrez. Este licenciado en Matemáticas, que actualmente finaliza sus estudios de doctorado en la Universidad de Málaga, conoció a su pareja mientras estudiaba en Edimburgo. Aquel otoño de 2015 todo iba sobre ruedas -nunca mejor dicho- hasta que llegó la hora de la despedida. Él debía regresar para continuar con su formación y ella a su ciudad natal: Applecross, una población al noroeste de Escocia. Fue entonces, de manera espontánea, cuando surgió una loca aventura: "Le enseñé un mapa apuntando a la zona de la UMA y a su localidad y le dije: mira, si tiro por aquí -marcando la ruta- al salir del trabajo llego hasta tu casa". Ella sonrío, sin imaginar por entonces que aquella idea descabellada de tintes románticos acabaría convirtiéndose en un reto personal. Y en una declaración de amor en toda regla.

El pasado sábado 29 de julio esta malagueño de 31 años se subió a su bicicleta de montaña, a la que es aficionado desde hace seis años, dispuesto a pedalear hasta Applecross. Por delante, nada menos que 3.000 kilómetros. Y, por si fuera poco, bajo el sol de justicia del mes de agosto, sorteando tramos a más de 40 grados. La previsión de Alejandro Gutiérrez es llegar a Escocia a mitad de este mes - sobre el 21-22 de agosto-, donde se reencontrará con Mairi, con quien mantiene una relación desde aquel flechazo en Edimburgo. Desde hace un año ambos viven juntos en Málaga. ¿Por qué ir entonces ahora en bici hasta su ciudad? "Era una idea que me rondaba la cabeza desde que se la planteé y he aprovechado mis vacaciones de verano para ponerla en práctica. ¿Por amor? Aunque Gutiérrez se muestra reservado a la hora de señalar que este sea el motivo, no oculta que, de alguna manera, es un gesto hacia su novia. Y que esta locura se fraguó por ella. "Lo hago por Mairi y lo hago porque para mi es una superación personal. Nunca he hecho un viaje así en bici y egiostamente es algo que me atraía mucho. Ella me ha apoyado mucho en toda la planificación", confiesa.

Arriba, Alejandro y su novia Mairi. Abajo, Gutiérrez con el dorsal y su bicicleta de carretera.

Para lograr su objetivo, este matemático lleva un año entrenando y acudiendo a diario a la UMA en bici. Los últimos meses, además, ha dedicado buena parte de su tiempo libre a atar cada detalle de este peculiar viaje, que ya va por su quinta etapa. Empezó el pasado sábado y ya va por Logroño. ¿Sus primeras sensaciones? Mejor de las que esperaba: "Por ahora me encuentro fenomenal. Ni siquiera me duelen las piernas. Lo peor han sido los dos primeros días, en los que tuve que soportar temperaturas de hasta 46 grados. ¡Me he llegado a beber y a echar por encima en ruta hasta 8 litros de agua! Además, al poco de salir el GPS me perdió y se me reventó una rueda, así que el comienzo ha sido intenso", bromea.

Gutiérrez ha ganado un accesits de los 'Spin off' de la UMA gracias a una aplicación, 'Bicinética', que le ha ayudado a planificar su ruta al detalle

A fin de dar cuenta de su aventura, Alejandro se ha abierto un blog -donde va informando de su progreso diario- y ha creado el hashtag en Twitter #30to15, donde se puede seguir su trayecto. ¿Por qué esas cifras? La cosa va de temperaturas: "30 es la media de las máximas registradas en Málaga en agosto. Y 15 es esa misma media en este mes pero a donde me dirijo: en Applecross. Llevo un dorsal en la bici con este hashtag y quería que fuera algo corto que la gente que me viera pudiera recordar", sostiene.

Preguntado por cómo es su rutina diaria en ruta, Gutiérrez cuenta que su despertador suena muy pronto. "Antes de las 6 de la mañana ya estoy en carretera para aprovechar la fresquita. Al mediodía -sobre las 13.00 horas- paro a comer y a descansar un poco y a las 15.00 aproximadamente vuelvo a pedalear hasta acabar el plan diario (unos 170-190 kilómetros) y llegar al hostal o a la habitación compartida, donde me estoy alojando. Tengo que hacer unas 20-21 etapas hasta llegar a Escocia: 7 en España, 5 en Francia y unas 9 aproximadas en Inglaterra hasta alcanzar mi destino", enumera este informático, que tiene atada al milímetro la planificación de su viaje.

El equipaje que lleva Alejandro en la bici.
El equipaje que lleva Alejandro en la bici.

Y todo gracias a una aplicación diseñada por él mismo y que le ha valido un accesits en los últimos premios 'Spin off' de la Universidad de Málaga. Dicha app, 'Bicinética' pone al servicio de los ciclistas información necesaria para el entrenamiento a partir de datos recogidos del movimiento. Se trata de un un modelo matemático capaz de calcular de forma dinámica la velocidad a partir de la potencia y viceversa. "Así he podido saber cuándo llegaré al fin de cada etapa y así hacer las reservas de los alojamientos", detalla este malagueño, para quien su mayor recompensa será lograr abrazar a Mairi en Applecross tras superar la temida subida de final del trayecto (una carretera zigzagueante, de las de mayor altitud de Reino Unido). "Sus padres le han dicho que soy un valiente. Entiendo que a mucha gente esto le parezca una barbaridad, pero con ganas y constancia y preparación cualquiera puede hacerlo. Querer es poder", defiende.

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