Málaga tiene potencial para participar del pastel aeroespacial pero «no está en el mapa»

Leandro Olalla, Miguel Ángel Morell, Vicente Díaz, Antonio Gómez Guillamón y Felipe Romera
Leandro Olalla, Miguel Ángel Morell, Vicente Díaz, Antonio Gómez Guillamón y Felipe Romera

Un directivo de Airbus anima a empresas, PTA y Universidad a trabajar para situar a la ciudad en el foco de multinacionales tractoras del sector aeronáutico

Nuria Triguero
NURIA TRIGUERO

«Hay que poner a Málaga en el mapa de la industria aeronáutica porque ahora mismo no lo está. Para Airbus, por ejemplo, en España existen Madrid y Sevilla, y punto». Con esta sinceridad se ha expresado Miguel Ángel Morell, responsable de ingeniería aeronáutica militar del fabricante de aviones europeo Airbus. Lo ha hecho en la inauguración del seminario que el Parque Tecnológico de Andalucía organiza en el marco de los cursos de verano de la UMA. Conocedor del interés que existe en la ciudad por conformar un polo de industria auxiliar para el sector aeroespacial que complemente al de Sevilla, el directivo ha animado a empresas, PTA y Universidad a trabajar de la mano para «poner a Málaga en el mapa», ya que el potencial «existe». De hecho, ha destacado la labor puntera que están haciendo compañías locales como Aertec, Mades o DHV Technology, con cuyos representantes ha departido en el curso. “Las grandes empresas nos fijamos mucho en lo que hacen las pequeñas porque necesitamos ideas nuevas. Málaga, teniendo la Universidad y el PTA, es un vivero muy bueno de ideas; el problema es que no se conoce fuera lo que se hace aquí”, ha explicado.

Antonio Gómez Guillamón, cofundador de Aertec Solutions y uno de los principales impulsores del Clúster de Sistemas Aeronáuticos del Parque Tecnológico de Andalucía, que agrupa a 14 empresas y entidades con intereses en este sector, ha asegurado que hay “muchas empresas malagueñas” capaces de captar las múltiples oportunidades que van a surgir en torno a esta industria, “tanto en relación con la revolución que supone la fábrica 4.0. como con la propia ingeniería de producto, siempre desde el punto de vista de los sistemas aeronáuticos”.

«Málaga, teniendo la Universidad y el PTA, es un vivero muy bueno de ideas; el problema es que no se conoce fuera lo que se hace aquí» Miguel Ángel Morell

Leandro Olalla, gerente de desarrollo de negocio y gestión de programas en Mades, otra empresa del PTA que desarrolla tecnología para el sector aeroespacial, ha compartido la visión de Gómez Guillamón y ha incidido en que Málaga “está muy bien posicionada a nivel de sistemas electrónicos” y eso “hay que potenciarlo”, pues los fabricantes Boeing y Airbus van a “necesitar desarrollar su cadena de suministro” en los próximos años.

Por su parte, Vicente Díaz, cofundador de DHV Technology -empresa que aplica la energía fotovoltaica a los satélites espaciales- ha abogado por fomentar el emprendimiento entre los estudiantes de ingenierías, ya que “se aprecia miedo y desconocimiento de los pasos que hay que dar” para montar un proyecto empresarial. “Hay mucho talento en Málaga y Andalucía y tenemos que evitar la fuga de cerebros, sólo así lograremos que dentro de cinco o diez años haya crecido el tejido industrial”, ha afirmado. Asimismo, ha destacado la oportunidad que supone “tener cerca un polo aeronáutico como el de Sevilla” y de contar en Málaga “con una universidad muy buena en ingenierías”.

«Hay mucho talento en Málaga y Andalucía y tenemos que evitar la fuga de cerebros, sólo así lograremos que dentro de cinco o diez años haya crecido el tejido industrial»

El sector aeroespacial es uno de los ejes sobre los que pivotará el futuro del PTA a juicio del director de la tecnópolis, Felipe Romera, que también dirige el ya mencionado curso de verano, bajo el título '25 AÑOS del PTA ¿Y los próximos 25? ', que se celebra en el edificio El Rayo Verde, en la ampliación del campus de Teatinos. El 'big data', la seguridad informática, la inteligencia artificial, la industria 4.0 y los vehículos conectados también van a ser protagonistas del debate entre empresarios, tecnólogos y políticos durante los cuatro días que dura este programa.

Su objetivo, en palabras de Romera, “analizar la evolución de las olas de innovación y el modo en que las empresas y los ecosistemas se adaptan a ellas a un ritmo acelerado”. Con la conciencia de que es imposible adivinar el mañana -y menos al ritmo que se suceden los cambios en la actualidad- este curso se propone analizar cuáles serán las profesiones del futuro y cómo las empresas, los centros generadores de conocimiento, las instituciones y el propio Parque pueden adaptarse al futuro.

Temas

Pta

Fotos

Vídeos