El AVE a Málaga alcanza un récord de viajeros en su décimo aniversario y llegará a más destinos

El AVE a Málaga alcanza un récord de viajeros en su décimo aniversario y llegará a más destinos

Cerrará el año con 2,4 millones de pasajeros, y sigue avanzando en la reducción del viaje a Sevilla y la conexión con Granada

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

El 23 de diciembre de 2007, un tren de alta velocidad llegó por primera vez a la estación María Zambrano. Sobre las 12.30 horas, un convoy de la serie 103 marcó un momento histórico para la provincia. El servicio comercial arrancó al día siguiente, Nochebuena, y la ciudadanía lo acogió como si siempre hubiera estado allí. El próximo sábado se cumplirán diez años. Una cifra que es doblemente significativa, pues aquel día se puso fin a una década de proyectos y obras. Aunque, más que el final, este hito supuso realmente el comienzo de una nueva forma de relación de la capital y la Costa del Sol con España y con el mundo.

Hasta 46 trenes rápidos cada día en María Zambrano

La estación María Zambrano recibe cada día una media de 46 trenes de alta velocidad. La relación con más frecuencias es la de Córdoba-Madrid, que supone un promedio de 24 salidas y llegadas diarias (más en días como los viernes y en fechas especiales). También es importante la conexión, mediante Avant (alta velocidad de media distancia) con Sevilla, que suma otros doce servicios. En el caso del tren directo a Zaragoza y Barcelona, son cuatro trenes, dos en cada sentido. Y hay seis conexiones con Cuenca y Valencia los fines de semana.

Pero las posibilidades son mucho más amplias. Y es que la capital de la Costa del Sol está unida mediante convoyes rápidos con una veintena de ciudades españolas, e incluso con Francia, mediante trasbordos. Desde la capital española se puede llegar a Toledo, Valladolid, Segovia, León y Guadalajara. Por el norte, el destino más desconocido para el gran público es Huesca. En la zona de levante, también disponen de AVE Alicante y Albacete. El próximo año habrá un enlace directo a Granada y, en algunos años, a Almería. Además, las obras siguen avanzando hacia Galicia, el País Vasco y Murcia.

El servicio alcanza su primera gran efeméride en plena forma, con 20,5 millones de viajeros acumulados (entre Madrid y Málaga) y llegará en 2017 a un nuevo récord, con más de 2,44 millones de usuarios, un 3,8% más con respecto al anterior, que ya fue muy bueno. Además, el ciclo de infraestructuras no está cerrado: si a lo largo de la década ha ido ganando conexiones directas, con ciudades como Barcelona, Zaragoza y Valencia, el año que viene lo hará con Granada; y en el entorno de 2020 se recortará el trayecto a Sevilla. Además, existen otros destinos con las vías actualmente en construcción, por lo que la oferta de servicios seguirá creciendo en los próximos años. Toda esta red con epicentro en la capital malagueña ha sido utilizada por 27,5 millones de personas desde 2007.

El AVE ha acercado Málaga a Madrid, hasta un tiempo de trayecto considerado óptimo, especialmente dentro del esquema de horarios de los habitantes de la capital española, donde cualquier movimiento interno supone del orden de una hora. Desde la perspectiva empresarial, se podría decir que la Costa del Sol es ya en sí un parque tecnológico y un polo de inversión a las afueras de la gran urbe. Desde el punto de vista turístico, se ha convertido en uno de sus tres grandes destinos de sol y playa, junto con Valencia y Alicante.

La pieza clave para que todo esto fuera posible es la Línea de Alta Velocidad (LAV) Córdoba-Málaga, que salió adelante gracias a una inversión de 2.539 millones de euros, cofinanciada en 890,3 millones por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). El trazado de 154,5 kilómetros discurre por 19 municipios de Córdoba, Sevilla y Málaga. Desde entonces, más de 75.000 trenes han circulado entre Madrid y la capital costasoleña, según los datos facilitados ayer por el Ministerio de Fomento y Renfe.

Mejoras continuas

Aquella infraestructura, de gran complejidad técnica, hizo posible reducir en una hora y 30 minutos el tiempo de trayecto hasta entonces con Madrid (mediante los Talgo 200), con muchas ventajas en cuanto al confort, la fiabilidad y un incremento de la oferta diaria de plazas, que se duplicó. Además, permitió desarrollar de forma progresiva una red que, a día de hoy, conecta de forma directa, además de las citadas, con urbes como Tarragona, Lérida, Ciudad Real y Cuenca, y con otras mediante trasbordo. En febrero de 2008 se prolongó el servicio Avant que hasta entonces cubría la relación Sevilla-Córdoba, que permitió llegar a la capital hispalense en poco menos de dos horas. En enero de 2009, Renfe puso en marcha los trenes directos entre Barcelona y Málaga, sin parada intermedia en Madrid, aprovechando un ‘by pass’ ferroviario que permitía continuar el trayecto hacia Aragón y Cataluña sin necesidad de entrar en la capital de España. Este nuevo trayecto supuso acortar el tiempo de viaje con Barcelona hasta las 5 horas 40 minutos. La red de servicios de alta velocidad se completó en junio de 2013 con la puesta en marcha de los trenes directos con Valencia, los fines de semana.

Las posibilidades de viaje seguirán creciendo a medio plazo. Ya han comenzado las pruebas en la línea de Granada, que previsiblemente estará operativa en 2018, y que se quedará a sólo una hora de la Costa del Sol. Además, el Ministerio de Fomento trabaja en un nuevo ‘by pass’ en Almodóvar del Río, de 1,9 kilómetros, y cuya redacción acaba de ser adjudicada a Ayesa, lo que permitirá viajar entre las dos principales capitales andaluzas en una hora y 35 minutos.

En definitiva, la llegada hace diez años del AVE no fue el final, sino el principio de una historia a la que le queda mucho camino por recorrer.

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