Málaga aporta el 3,4% a la campaña del Domund en España

Presentación de la campaña del Domund en Málaga. /
Presentación de la campaña del Domund en Málaga.

Este domingo se celebra la jornada en la que las colectas de las iglesias se destinan a ayudar a las misiones repartidas por todo el mundo

JESÚS HINOJOSAMálaga

La Iglesia Católica celebra este próximo domingo la jornada del Domund, en la que las colectas de las misas se destinan a ayudar a las misiones que están repartidas por todo el mundo. Según los datos dados a conocer por el misionero de la Consolata y delegado de Misiones en la diócesis de Málaga, Luis Jiménez, actualmente son cien los malagueños que se encuentran en diferentes países ejerciendo como misioneros para ayudar a los territorios más desfavorecidos del planeta, lo que supone el 0,7% de los 13.000 misioneros españoles.

“Los misioneros expresan la misma valentía de Jesús dejando su familia, su tierra, sus costumbres y saliendo a otras tierras lejanas a otras gentes a proclamarles, con el testimonio de sus vidas. La valentía es una característica del misionero y, sin ella, no sería posible toda la actividad misionera que realiza”, ha destacado Jiménez. La campaña del Domund revierte en más de cuatro mil proyectos misioneros en todo el mundo, 658 sostenidos por España. El año pasado, la diócesis de Málaga aportó 424.329,81 euros a las Obras Misionales Pontificias (OMP), procedentes de la colecta del Domund, lo que representó el 3,4% de los 12,2 millones de euros recabados en todo el país.

Juan de Jesús Báez, sacerdote diocesano que ha atendido la misión diocesana en Venezuela durante diez años, ha descrito las penalidades por las que está atravesando este país. «Hablar de Venezuela en estos momentos podría parecer una película de terror. Más de una vez me han puesto una pistola en la frente. Se están violando los derechos humanos y la población está pasando una terrible hambre. Falta lo más básico y fundamental», ha asegurado. Precisamente esa falta de recursos es la que ha provocado que Rafael Guerrero haya tenido que volver a España.

Este seglar llegó a Venezuela de misión hace 24 años y regresa ahora con su familia, tras dedicar todo este tiempo a atender a presos, niños y jóvenes en exclusión. «La situación en Venezuela estaba muy tensa, ya no se podía salir a la calle por la inseguridad. Mi esposa y yo estábamos muy contentos con nuestros trabajos allí, pero el dinero ya no alcanzaba ni para la alimentación. Una vez cayó enfermo uno de nuestros hijos y tuve que recorrer todo Ciudad Bolívar para encontrar un antiobiótico. La vida ya se reducía a guardar cola para llevar a casa lo imprescindible. Tuvimos que tomar una decisión familiar y decidimos dar el salto y regresar a España, con mucha pena, pero la situación económica y política del país nos ha hecho tomar esa decisión”, ha relatado.

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