«Lamentamos las molestias, pero los taxistas tenemos que defender nuestro trabajo»

José Royón, en la sede de Aumat.
José Royón, en la sede de Aumat. / SUR

José Royón, presidente de Aumat y de la Confederación del Taxi de la Costa, reivindica más control sobre las VTC, pero reconoce que el taxi debe modernizarse y mejorar su imagen

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Mientras la Junta saca pecho de haber resuelto la huelga del taxi y en el PP le recriminan que, de ser así, por qué esperaron cuatro días hasta que pasara el puente para reunirse, los taxistas de Málaga volvían ayer a la normalidad con un doble objetivo: recuperar parte del dinero perdido durante estas jornadas de paro en plena feria (entre 300 y 400 euros diarios) y mejorar una imagen que queda debilitada por una protesta iniciada de madrugada y por sorpresa, y manchada por varias acciones violentas. Después de una tensa asamblea que acabó de madrugada con varios conatos de peleas, el presidente de la patronal en Málaga y la Costa del Sol, José Royón, pide disculpas a los usuarios y reivindica que las VTC tengan las mismas reglas del juego que el taxi.

¿Ha dormido?

–La verdad es que muy poco. Han sido unos días muy intensos, pero afortunadamente todo ha acabado. En cuanto terminó la votación y se veía que iba ganando el sí a desconvocar algunos ya se pusieron a trabajar.

¿Urgía activar el taxímetro?

–Los compañeros están deseando recuperar lo perdido. Puede ser el doble o el triple de una jornada normal, aunque para ello hay que echar muchas horas al volante.

Se dice que bien está lo que bien acaba, pero ¿qué balance hace?

–Ir a unas movilizaciones conlleva un riesgo y negociar con la administración no es fácil, pero tenemos que defender nuestro trabajo. Si vemos que no se cumple la normativa para que las VTC operen como deben, tenemos que protestar.

¿Pero con una huelga por sorpresa, de madrugada y en feria?

–Sabemos que generamos molestias a los malagueños y a los turistas, y en nombre de todos les pido disculpas. Lo lamentamos, pero el compañero considera que hay que luchar cuando vemos que no se hace nada por cumplir la normativa y se reaccionó así ante la noticia de que venían VTC de otras comunidades.

¿Se ha perdido más de lo que se ha ganado? La sensación en la asamblea es que ustedes volvieron de la reunión con la Junta sin nada.

–Al comienzo de la reunión recibimos un jarro de agua fría cuando nos dijeron que pretendíamos curar un cáncer con una aspirina porque ellos tienen la potestad que tienen, pero luego asumieron una serie de compromisos que deben poner en práctica. Estaremos vigilantes y confiamos en que en la reunión del 15 de septiembre nos puedan ofrecer algo, como la creación de una web para registrar todos los servicios que hacen las VTC y así saber cuántas operan aquí y para ver si las de otras comunidades superan el máximo del 20% que tienen permitido para venir.

¿Tanto descontrol hay?

–Lo único que pedimos es que se defienda nuestro sector, porque estamos muy regulados para todo, desde tarifas a publicidad, y para este tipo de vehículos hay una norma estatal que les deja una libertad absoluta y, además, vemos que no trabajan como deberían. Sólo pueden trabajar bajo precontratación, pero nosotros estamos todo el día en la calle y vemos cómo hacen funciones de taxi. No pueden captar clientes, pero los vemos ofreciendo sus servicios y esperando junto a las paradas a que les salte un servicio. Cuando realizan un servicio tienen que rellenar una documentación, y no siempre lo hacen.

«Lo único que pedimos es que se defienda al taxi y competir con las mismas reglas del juego»

Más control, sí, pero las VTC no van a desaparecer.

–Claro que no. El sector está mentalizado de que van a salir más licencias VTC por vía judicial, primero por la Ley Omnibus que lo liberalizó en 2009 y luego porque el siguiente Gobierno tardó desde 2013 hasta 2015 en hacer un reglamento. Si tenemos una regulación estricta, ellos también deben estar regulados para que esto no siga siendo la ley del salvaje oeste.

¿Y la imagen del sector?

–Habrá ciudadanos que comprendan por qué se protesta y otros que no, como ocurre con limpieza, los estibadores o los vigilantes de aeropuertos.

Una huelga por sorpresa no ayuda. Y tampoco las agresiones.

Respecto al inicio del paro, surgió porque hubo un rechazo de los compañeros a la presencia de VTC de fuera. Nos hubiera gustado trabajar a tope porque es una semana muy buena económicamente, pero... En cuanto a la violencia, hemos condenado por activa y por pasiva cualquier tipo de violencia, venga de donde venga. Se puede estar a favor o en contra de algo, pero nunca llegar a las agresiones físicas o a dañar vehículos.

Hablando de altercados, durante el recuento de votos algunos estuvieron a punto de llegar a las manos. ¿Tanta división hay?

–Si extrapolas el resultado (466 a favor y 118 en contra) no tanto, pero es cierto que el ambiente se caldeó. Lo achaco más a la presión y al cansancio físico y mental de estos días.

¿Puede convivir el taxi con las VTC?

–En Málaga llevamos muchos años conviviendo con Autosol, que tiene 114 vehículos que hacen su trabajo y nosotros el nuestro. Si van en regla no hay problema, pero esto último que nos ha venido deja mucho que desear. Si la Policía Local tuviera una plantilla importante para mayor vigilancia muchos se llevarían una sorpresa de cómo trabajan.

Reinventarse o morir.

–Sin modernizarse es imposible, y en ello estamos trabajando, como en una aplicación móvil en la que se ofrezca un precio aproximado del recorrido y la posibilidad de valorarnos. Expertos en marketing nos dicen que lo único que Cabify tiene mejor que nosotros es la imagen. Todo lo que hace el taxi no lo sabemos vender.

Bueno, le dejo descansar, o ponerse al volante.

–Antes de acabar, vuelvo a pedir disculpas a la ciudadanía por estos días tan difíciles.

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