El laberinto de la izquierda en Málaga

Podemos, IU, Málaga Ahora y Costa del Sol Sí Puede buscan definir su rumbo político en un ambiente de tensiones internas

El laberinto de la izquierda en Málaga
Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

Revueltas y confusas. Así bajan las aguas en el ala más izquierdista de la izquierda (la situada a la izquierda del PSOE) malagueña. IU, Podemos, Málaga Ahora y Costa del Sol Sí Puede buscan redefinir su rumbo político en un ambiente de tensiones internas, unas provocadas por circunstancias locales y otras generales.

Así se han producido bajas como la del profesor universitario tras más de cuarenta años de militancia en el PCE e IU por no estar de acuerdo con la deriva impulsada por su líder nacional, Alberto Garzón, de acercamiento y alianza con Podemos; las dimisiones de los secretarios generales de la formación morada en Mijas, Fuengirola y Benalmándena, José Victoria, Pedro Pérez y Félix Gil, respectivamente por discrepancias con la línea política de la dirección regional, controlada por los Anticapitalistas; hay un clima de malestar interno que se ha ido acrecentando por la postura de la formación morada ante el desafío independentista en Cataluña, que ha hecho aflorar las tensiones entre el ala más dura y el más moderado de la organización; mientras que persisten las dudas sobre si Málaga Ahora y Costa del Sol Sí Puede se presentarán a las elecciones municipales de 2019.

Tres líderes locales de la formación morada han dimitido y la posición sobre Cataluña está afectando a las bases

Las dimisiones en Podemos han provocado la ruptura de la unidad de Costa del Sol sí se Puede –el partido instrumental en el que se integró Podemos para presentarse a las elecciones municipales de 2015 en Torremolinos, Benalmádena, Mijas, Fuengirola, Marbella y Estepona–. Una circunstancia que viene a unirse a lo que ya sucedió en Málaga Ahora donde Juan José Espinosa abandonó el grupo tras unas acusaciones de sus compañeras en la Casona de Parque por el uso indebido del dinero del grupo, denuncia detrás de la cual latía la pugna por el control de este partido instrumental con el que la formación morada concurrió a los comicios en la capital.

Todo ello ha metido a la izquierda provincial en un laberinto del que aún no se vislumbra la salida a menos de dos años de las elecciones municipales. Una cita con las urnas que estas formaciones han marcado en rojo en su calendario y donde pretenden construir confluencias entre partidos y movimientos sociales para intentar desbancar de las alcaldías, fundamentalmente, al PP. Así lo han manifestado Guzmán Ahumada, coordinador provincial de IU, como Alejandro Serrato, coordinador de Podemos en la provincia, y Alberto Montero, secretario general de la formación morada en la capital.

En este sentido, se muestran partidarios de que estas alianzas electorales sean los más amplias posibles. Ahora mismo, sobre la mesa hay algunas dificultades. Así es complicado que la marca Costa del Sol Sí Puede se presente con sus actuales siglas porque aunque hay municipios donde no se han generado divisiones (casos de Marbella, Torremolinos o Estepona), en otros las costuras del partido instrumental se han roto. En el caso de Málaga Ahora, la formación que lidera Ysabel Torralbo, maneja un documento interno con tres opciones: presentarse junto a Podemos e IU, aunque considera que eso sería «un repliegue y una cesión»; ir en solitario a los comicios; o replegarse como movimiento social y no concurrir a las elecciones; la pelota está en el tejado de sus bases y sus cuadros.

Mantener la identidad

Junto a las negociaciones para establecer alianzas electorales, los partidos de la izquierda radical malagueña deberán abordar sus situaciones internas. En el caso de IU la posición de Moreno Brenes contraria a que la coalición pierda sus siglas y se diluya en Podemos –planteamiento que se defiende desde los líderes del partido– no es única sino que «hay una mayoría silenciosa» que no ve con buenos ojos esta pérdida de identidad de Izquierda Unida, según manifestaron fuentes consultadas, que añadieron que no alzan la voz en las asambleas internas porque «tener posiciones críticas cada vez se hace más complicado».

Sostuvieron que IU siempre ha sido una coalición reivindicativa pero «con sentido institucional, coherencia y alejada de la demagogia frente al populismo que representa Podemos». «Tenemos culturas políticas diferentes», apostillaron estas fuentes, que reclamaron anonimato para hablar con SUR.

Alejandro Serrato justificó la adopción de medidas disciplinarias contra algunos concejales y militantes de Podemos integrados en Costa del Sol sí se Puede (y que han llevado a algunos de ellos a abandonar el partido de Pablo Iglesias) porque en sus actuaciones políticas «no cumplían con los estatutos ni con los principios» de la formación morada. Una línea en la que incidió Montero, quien manifestó que desde algunos de estos sectores se estaba «cuestionando la línea del partido».

En el caso de la capital, el secretario general local subrayó que siguen trabajando por un proceso de confluencia lo más amplio posible y tendió la mano a Málaga Ahora –con quien las relaciones se habían distanciado tras la salida de Juan José Espinosa, integrante de la dirección local de Podemos– para la integración.

La visión de lo ocurrido en Podemos es la Costa del Sol es diferente según otras fuentes consultadas, que sostuvieron que el grupo de los Anticapitalistas controla el partido en Andalucía (a esta corriente, que en el caso de Málaga es muy minoritaria, pertenecen, entre otros Teresa Rodríguez, líder de la formación morada en la región) con una actuación basada «en la falta de garantías internas y en posiciones aventureras como la del caso de Cataluña». Y es que, según añadieron, la postura del partido sobre el desafío independentista ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de algunos de los dirigentes y militantes de la franja costera que se están dando de baja de la formación morada.

Fotos

Vídeos