La Junta plantea rebajar al 60% el uso del agua embalsada para regadío en Guadalhorce y Axarquía y reforzar el uso de subterráneas

La Junta plantea rebajar al 60% el uso del agua embalsada para regadío en Guadalhorce y Axarquía y reforzar el uso de subterráneas

Medio Ambiente inicia los pasos para poner al día las comunidades de regantes y conocer la situación real de las zonas regables de ambas comarcas

AGUSTÍN PELÁEZ

La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio se ha marcado como objetivo conocer la situación real de las zonas regables de Guadalhorce y Axarquía, a la vez que poner al día todas las concesiones de las comunidades de regantes en el menor tiempo posible. De las 133 que suman ambas comarcas (83 Axarquía y 50 Guadalhorce), sólo 12 tienen concesiones de agua otorgadas, 76 están en tramitación y otras están en fase de constitución. Para avanzar en esta línea y seguir adelante con la tramitación de los planes coordinados de las dos zonas regables, hoy ha tenido lugar en Málaga una reunión entre la Junta, las asociaciones agrarias COAG, UPA y ASAJA, y diferentes comunidades de regantes en la que los responsables de la Consejería han insistido en la necesidad de regularizar a corto plazo ambas zonas, recuperar la masa de agua subterránea y poner en marcha las Juntas Centrales de Usuarios -la Axarquía ha iniciado el procedimiento- para conseguir una gestión conjunta de todos los recursos hídricos (aguas superficiales, subterráneas y depuradas).

En esta línea, la Junta planteó rebajar al 60% el uso del agua embalsada o superficial para regadío, y que el 40% sea de aguas subterráneas (pozos) o regeneradas cuando ellos sea posible, algo con lo que de momento no están de acuerdo todas las partes.

Para el presidente de Asaja Málaga, Baldomero Bellido, el problema radica en que no se garantiza ese 40% de agua subterránea o regenerada a las comunidades de regantes, por lo que desde esta organización la propuesta se interpreta como una rebaja de la concesión de agua en toda regla.

Sin embargo, según el Planificación y Gestión del Dominio Público Hidráulico, Juan Serrato, que asistió al encuentro, junto con la directora general de Infraestructuras y Explotación del Agua, Inmaculada Cuenca, y el delegado territorial, Adolfo Moreno, aclaró que ese porcentaje se aplicará al cómputo global de la zona regable y no a nivel individual a las diferentes comunidades de regantes, de modo que si una determinada comunidad no tiene agua subterránea será toda agua superficial. “Todo dependerá de cada caso”, insistió Serrato, En el caso concreto de Guadalhorce, el director general manifestó que si, como la Junta piensa, no hay 9.500 hectáreas de regadío, el porcentaje de agua embalsada será mayor.

Sobre el sistema del Guadalhorce, la Junta informó a los regantes y las asociaciones agrarias que de la contratación de un estudio para la mejora, modernización y consolidación de los canales de regadío del bajo Guadalhorce, mediante el cual se identificarán las obras necesarias para la mejora de las infraestructuras de la zona regable y a partir del cual se redactarán los proyectos constructivos necesarios, que se remitirán al Ministerio, dado que las obras de cubrimiento del canal de riego y abastecimiento del Guadalhorce fueron declarados de interés general del Estado por la Ley del Plan Hidrológico Nacional del 2001. “No es algo que competa a la Junta, pero lo estamos haciendo igual que también hicimos en su día el anteproyecto del recrecimiento de la presa de La Concepción, que también remitimos ya al Ministerio”, declaró el delegado territorial de Medio Ambiente.

Serrato manifestó que es necesaria que las dos zonas regables, Guadalhorce y Guaro (Axarquía), se organicen alrededor de Juntas de Centrales de Usuarios para realizar una gestión conjunta de los recursos por ser la única manera de garantizar una única tarifa del agua, ya que de lo contrario las que utilizan aguas subterráneos o regeneradas pagarían más que la que sólo usan agua de los pantanos, que la reciben por gravedad.

Sobre Axarquía, según la Junta todos los recursos planificados (superficiales, subterráneos, fluyentes y regeneradas) suman un volumen de 55,75 hectómetros cúbicos, suficientes para garantizar los riegos existentes. Sin embargo, para ello es necesario ordenar la superficie de regadío y asignar los recursos existentes, algo en lo que ya se está trabajando con la Junta Central de Usuarios en fase de creación. El portavoz de la Plataforma de Agua de la Axarquía, Alejandro Clavero, ha manifestado que será la próxima semana cuando cuando se hable del reparto de los recursos hídricos en el caso de la zona regable del Guaro.

Durante el encuentro no se ha abordado en ningún momento qué medidas se van a llevar a cabo en la provincia ante la situación de sequía que se arrastra desde hace cuatro años. Según la Junta, será la semana que viene, previsiblemente el jueves, cuando se celebren los tres comités de gestión de la Demarcación de las Cuencas Mediterráneas para poner en común qué acciones deben llevarse a cabo para adelantarse a un año que pueda continuar con esta tendencia.

Los pozos del Chilar aportarán 8 hectómetros cúbicos a la Axarquía

La Junta de Andalucía tiene previsto conectar los pozos del río Chillar, en Nerja, al sistema de abastecimiento de la comarca de la Axarquía en diciembre de este año. Así lo ha avanzado Medio Ambiente tras la reunión mantenida con los regantes de Guadalhorce y Axarquía para abordar la ordenación de las dos zonas regables. La Consejería invierte en este actuación más de medio millón de euros. La previsión es conectar el primer pozo en diciembre y a primeros de 2018 el segundo. Además se va a llevar a cabo otra actuación para poner en marcha un tercer pozo que se podría en funcionamiento en verano. Según las estimaciones del Medio Ambiente, estos tres pozos aportarán como mínimo ocho hectómetros cúbicos para el abastecimiento en la comarca.

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