La Junta obligará a depurar las coquinas y almejas al bajar la calidad del agua de los caladeros

Una nueva revisión de las zonas de producción obligará a depurar las especies de bivalvos del litoral ./Agustín Peláez
Una nueva revisión de las zonas de producción obligará a depurar las especies de bivalvos del litoral . / Agustín Peláez

Las cofradías de pescadores de la provincia negocian ya acuerdos con las futuras depuradoras de Málaga y Fuengirola para tratar sus capturas antes de vender

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Las chirlas, conchas finas, bolos o almejones y coquinas que se capturen en el litoral malagueño pronto tendrán que ser depuradas obligatoriamente, como mínimo durante un día con agua potable, antes de poder ser destinadas al consumo humano. Al menos, esta es la orden en la que está trabajando desde hace semanas la Junta de Andalucía y que se quiere que entre en vigor antes del verano. La medida, que está dirigida a garantizar la protección de los consumidores, tiene como finalidad eliminar determinados patógenos (e. coli y salmonella), que según los pescadores son originados por los vertidos que se realizan al mar desde tierra.

Y ello, después de un muestreo que ha durado tres años llevado a cabo en los caladeros andaluces en los que se realizan las capturas de moluscos bivalvos y que concluye, según el delegado territorial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Javier Salas, que la calidad de las aguas del Mediterráneo andaluz, según el reglamento de la Comisión Europea, pasa a estar considerada Zona de Clase B.

La revisión de las zonas de producción persigue garantizar la protección de los consumidores

Esto significa que pueden recolectarse moluscos bivalvos vivos, pero únicamente pueden comercializarse para el consumo humano tras su tratamiento en un centro de depuración o su reinstalación, de modo que cumplan las normas sanitarias exigidas en las Zonas de Clase A.

La Zona de Clase A, que es como hasta ahora estaba considerado el litoral malagueño, es aquella en la que se pueden recolectar moluscos bivalvos vivos para el consumo humano directo.

La clasificación europea contempla también una Zona de Clase C, que es aquella en las que pueden recolectarse moluscos bivalvos vivos que únicamente pueden comercializarse para el consumo humano tras su reinstalación durante un periodo prolongado, de modo que cumplan las normas sanitarias exigidas en las zonas de clase A.

La obligación entraráen vigor una vez quela Junta publique laorden correspondiente

Según el delegado territorial de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Francisco Javier Salas, la Junta de Andalucía, que ordenó en 2016 la revisión de las zonas de la delimitación geográfica y de clasificación sanitaria de las zonas de producción de los moluscos bivalvos, está elaborando una orden que saldrá con toda probabilidad antes del verano.

A partir de dicha orden las capturas de moluscos bivalvos que realice la flota malagueña (el marisqueo), antes de ser comercializadas, tendrán que ser depuradas «con chorros de agua potable durante un día». La medida no sólo afecta a Málaga, según Salas, sino a todo el Mediterráneo andaluz. Hasta ahora estas especies no han necesitado ninguna depuración en la provincia.

Transformación

Según el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de la provincia (Estepona, Marbella, Fuengirola, Málaga y Caleta de Vélez), Miguel Ángel Carmona, la única especie que no tendrá que ser depurada será el corruco o langostillo, toda vez que se destina íntegramente a la transformación, donde ya son sometidos a un tratamiento para eliminar los microorganismos patógenos. Aunque todavía se desconoce cuándo entrará en vigor la orden que obliga a depurar estas especies antes de ser comercializadas para su consumo humano, el problema es que la provincia carece de momento de depuradoras en los que llevar a cabo la depuración de las capturas.

Datos

98.650
kilos de conchas finas se capturaron en 2017 en el litoral malagueño. Su valor en lonja fue de 289.869 euros.
17.090
kilos de coquinas. Alcanzaron un valor de 207.486 euros .
25.028
kilos de chirlas (almejas) se capturaron en 2017 en el litoral malagueño. Su valor en lonja de 249.507 euros.
125.667
kilos de corruco. Esta especie se destina la transformación. La facturación fue de esta especie en lonja fue 84.051 euros.

La del puerto de Málaga lleva tiempo cerrada y fuera de funcionamiento, aunque la Asociación de Productores de Moluscos de Andalucía (Apromo), integrada por una veintena de empresas del sector de las provincias de Huelva, Cádiz, Málaga y Granada, está gestionando su reapertura. Actualmente, se está construyendo otra en Fuengirola, que es privada, pero que aún no está terminada, aunque ha concluido la obra civil.

No obstante, las cofradías están negociando con los promotores de ambas instalaciones para tratar de alcanzar un acuerdo. «El proyecto de Fuengirola parece que está pendiente de las autorización de la Junta», ha indicado el presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores de la provincia.

Según la patrona mayor de la Cofradía de Pescadores de Caleta de Vélez, María del Carmen Navas Guerrero, aunque existen fondos europeos para poder ejecutar depuradoras en los puertos por parte de las cofradías, el problema es que «carecemos de medios para garantizar su mantenimiento».

Costes

Los pescadores temen que los comercializadores quieran hacer recaer el incremento de costes que supondrá el transporte de las capturas hasta las depuradoras y de la propia depuración bajando la cotización en lonja de las especies mencionadas, lo que irá en detrimento del sector. Otra de las cosas que les inquieta es cómo podrá afectar al consumo el incremento de precios que conllevará la depuración.

Carmona ha señalado que la principal finalidad de la depuración «es para acabar con las bacterias E. coli y la salmonella, aunque también servirá para eliminar parte de la arena que estas especies suelen llevar en su interior».

El sector pesquero malagueño capturó en pasado año más de 25.000 kilos de chirlas, 98.650 de conchas finas, 17.090 de coquinas, 2.235 de bolo y 750 de cañaillas, además de 125.667 kilos de corruco. Su valor en lonja alcanzó los 856.060 euros, siendo el marisqueo, que integran un total de 126 embarcaciones en la provincia -más de la mitad de la flota pesquera malagueña (249)-, la que lleva a cabo las capturas de estas especies de moluscos bivalvos a los que afectará la orden que exigirá su depuración antes de vender.

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