Juan José Sánchez Luque: «Lo primero que Salud debe tener claro es si dispondrá de recursos para el nuevo hospital de Málaga»

Sánchez Luque, en las escaleras del Colegio de Médicos.
Sánchez Luque, en las escaleras del Colegio de Médicos. / SUR

El presidente del Colegio de Médicos se marca el objetivo de dignificar la profesión y de recuperar a los médicos que se marcharon de la provincia para poder trabajar

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Juan José Sánchez Luque afronta su cuarto mandato al frente del Colegio de Médicos de Málaga tras haber sido reelegido en el cargo. Entre sus objetivos prioritarios están dignificar la profesión y lograr el regreso de los médicos que se tuvieron que marchar de Málaga para poder trabajar. En esta entrevista hace un repaso a los temas principales que afectan a los facultativos y recalca que Málaga capital necesita otro hospital. Sobre ese asunto afirma que lo primero que la Consejería de Salud debe tener claro es si dispondrá de recursos para construir ese centro hospitalario.

¿Qué supone para usted haber sido reelegido sin que se presentara otra candidatura a las elecciones?

–Eso representa una gran satisfacción y, al mismo tiempo, supone una parte de mayor responsabilidad por la confianza que se nos ha otorgado para los próximos cuatro años. Igual que esta vez no ha habido ninguna otra candidatura, tampoco las hubo en 2009 y en 2013. Creo que se ha ido sembrando bien, asumiendo los posibles errores que hayamos podido cometer. El ritmo del Colegio de Médicos ha sido un ritmo vivo y de compromiso constante para reclamar mejoras en el ámbito del ejercicio profesional de la medicina. Y aquí está el resultado de esa siembra.

«Crear una comisión para llegar a la conclusión de que hace falta otro hospital es empezar la casa al revés»

En la composición de su nueva junta de gobierno ¿ha optado por la continuidad?

–Han entrado cinco personas nuevas de 14 integrantes que hay en la junta. Si se analiza lo que es el equipo de área y los delegados comarcales, se han mantenido casi el 90 por ciento. Eso es importante. Somos un grupo compacto y homogéneo y, a la vez, nos alegramos de las incorporaciones habidas. Son profesionales que reflejan sectores importantes de la medicina y que darán un impulso al equipo.

¿Qué objetivos prioritarios se ha marcado cara este nuevo mandato al frente del Colegio de Médicos?

–Hay que conseguir una mejora en el ejercicio de la medicina, fundamentalmente en el sector público. Decimos un no rotundo a los contratos en precario y defendemos que la carrera profesional no se convierta en una carrera de obstáculos. Es necesario alcanzar la segunda reforma de la atención primaria. Asimismo, la formación y la investigación deben tener espacios dentro de la jornada laboral del médico. Todas esas cuestiones tienen que ir acompañadas de unos salarios dignos tanto en el ámbito público como en las clínicas privadas. Ahora cogemos impulso para reclamar de nuevo esas mejoras. Detrás de todo está la necesidad de recuperar la esencia de la relación entre los médicos y sus pacientes, que no se puede fundamentar en una burocratización y en ir luchando contra el reloj de modo continuo en busca del todo vale con tal de ver el mayor número de pacientes dentro de la jornada de trabajo.

«Me apena ver que tanto los médicos jóvenes como los que ya peinan canas se enfrentan a una rutina que los desgasta»

A su juicio, ¿qué hay que hacer para conseguir la deseada dignificación del trabajo de los médicos?

–Por un lado, está el apartado económico. Nosotros exigimos que los médicos que no se han ido sustituyendo por jubilaciones o por incapacidades laborales sean sustituidos desde ya. Esta situación no se puede mantener por más tiempo. Por otro lado, hay que dotar a Málaga de las infraestructuras sanitarias que necesita, entre ellas el tercer hospital, que es un elemento fundamental. Ahora mismo, desde el Colegio de Médicos reclamamos un plan urgente para recuperar a todos los médicos que abandonaron la provincia de Málaga y que se tuvieron que marchar por las condiciones penosas de trabajo que había aquí.

El regreso de esos facultativos supondría la garantía de tener el futuro asegurado en cuanto a las necesidad de profesionales, ¿verdad?

–Hay que recuperar a cada uno de los que se han ido a otras comunidades autónomas y a otros países, porque faltan médicos. Lo hemos visto este verano. No vale lamentarse. Lo que tiene que hacer la Administración es recuperar a esos profesionales. El Colegio de Médicos de Málaga va a meter el hombro. La falta de médicos de familia habida este verano se está extendiendo a otras especialidades. Como no cuidemos a la gente joven, que está finalizando el MIR, nos vamos a encontrar con una carencia. No parece lógico que formemos a médicos de gran valía para dejar que se marchen a otros lugares y después tener que traer a profesionales de fuera.

«Exigimos que se sustituya desde ya a los facultativos que se han jubilado y a los que están de baja»

¿Considera que la Consejería de Salud y el SAS se han escudado en la crisis económica para no poner en marcha medidas que potencien la sanidad pública andaluza?

–Los problemas que sufren los médicos son anteriores a la crisis. El modelo clientelar que marca la relación entre los facultativos y los pacientes es previo a la llegada de la crisis y ha llevado a una disminución en la calidad y en la prestación de los servicios. Hace falta un compromiso de la Administración y que esta se dé cuenta de que ese no es camino para ejercer una profesión sanitaria.

¿Han notado un cambio de talante con los relevos de dirigentes en la Consejería de Salud y en el SAS?

–He observado preocupación. Estuve con la consejera, Marina Álvarez, y con la viceconsejera, Isabel Baena, en una reunión celebrada en Sevilla con el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos. Creo que son personas que se han dado cuenta de que ese no es el camino. Estamos cansados de palabras y de planes que no conducen a nada; de reuniones en las que se plantean ideas que luego no cristalizan. Ahora mismo, la confianza se la tiene que ganar la Administración con actuaciones.

«Si voy a solicitarle a un paciente una resonancia y van a tardar un año en hacérsela, prefiero no pedírsela»

Para hacer frente a la jubilación de médicos en los próximos años, ¿habría que aumentar las plazas MIR?

–Hay que tener mucho cuidado. La profesión médica ha vivido esos vaivenes, que son peligrosos y que pueden conducir inclusive a una plétora de médicos y a una dificultad para ejercer. Esa situación ya se vivió a finales de los años 80. Por tanto, hay que ser muy cautos. Lo primero que hay que hacer es recuperar a los médicos que se han marchado.

El punto de mira se pone en la sanidad pública, pero no hay que olvidar a la privada, que también juega un papel importante.

–Málaga cuenta con una gran potencia en el sector sanitario privado. Muchos de los médicos jóvenes se han ido a trabajar a la privada. Cuando hablo con ellos, me transmiten que no quieren ser nómadas en un hospital público, donde un día están en una unidad de un servicio y otro día en otra, y donde no le ven futuro a su formación y a la investigación, por lo que han optado por la sanidad privada, que les ha ofrecido unas expectativas superiores. La fortaleza del sector privado es una peculiaridad añadida que tiene Málaga respecto a otras provincias y que no debemos olvidar.

«El colectivo médico de Málaga está preocupado por cómo hacer su trabajo bien»

Otra lacra a la que se enfrentan los profesionales de la medicina son las agresiones. ¿Esta creciendo ese tipo de violencia?

–El clima de trabajo del médico se ha deteriorado enormemente. Un ejemplo de ello son las agresiones. Este verano nos encontramos con que cada semana o cada diez días hay una agresión. El Colegio de Médicos pondrá en marcha una campaña, a finales de septiembre o primeros de octubre, contra las agresiones. Por desgracia, no se puede ofrecer todo al ciudadano a costa de que el qué dé la cara sea el que está en primera línea. Crear expectativas que luego no se ajustan a la realidad lleva a una sensación de impotencia por parte de los ciudadanos y que algunos de ellos respondan de manera inadecuada a través de una agresión.

Que hace falta otro hospital en Málaga capital es evidente. ¿Cree que Consejería Salud debe agilizar los plazos para su construcción?

–Lo primero que Salud debe tener claro es si dispondrá de recursos para hacer el hospital. Si no de qué sirve crear una comisión que ya lleva meses trabajando sin que se hayan visto aún resultados. Puede haber toda la buena voluntad del doctor García de Arboleya, que lidera esa comisión, pero hay que tener la seguridad de que habrá una dotación presupuestaria y que se fijarán unos plazos concretos. Si no es así, no sé para qué se constituye una comisión. A veces las comisiones se crean para dilatar una situación.

«Los médicos están en su mesa atendiendo a un paciente detrás de otro; no tienen tiempo para nada más»

Vamos, como dar una patada al balón hacia adelante.

–Sí, pero es una patada hacia adelante en la que no se termina de ver el balón. Lo que hace falta es que la Administración fije una dotación presupuestaria anual durante un periodo determinado para poder construir el hospital. Y eso no se ha visto todavía por ningún sitio. La realidad es que Málaga necesita otro hospital. Crear la comisión para llegar a la conclusión de que hace falta ese hospital y para decir si se construye en un lugar o en otro, mire usted, eso es empezar la casa al revés. La Administración es la que sabe con qué elementos juega.

Pruebas diagnósticas

¿Qué le parece que los médicos de familia puedan pedir a sus pacientes todas las pruebas diagnósticas que sean necesarias?

–En este asunto yo tengo mis interrogantes. Si como médico de familia voy a pedir un resonancia, por ejemplo, y esta va a tardar un año, para eso prefiero no pedirla, porque entonces el que va a tener problemas directos con el usuario voy a ser yo. ¿Habrá recursos suficientes que garanticen que las pruebas que se soliciten se hagan en un plazo adecuado? ¿Y qué protocolos se aplicarán? La idea es buena y es algo que reclaman los médicos de primaria, pero ahora hay una descoordinación entre los hospitales y la atención primaria. La comunicación interna es un tema crucial. En salud hay que detectar las carencias para aplicar las medidas correctoras.

«En Andalucía es necesario que todos los partidos lleguen a acuerdo en beneficio de la sanidad»

Esas carencias y la falta de medios son otra lacra que minan la moral de los médicos en su trabajo...

–Hemos caído en una situación en la que la gente está muy desgastada. Me apena enormemente ver que tanto los médicos jóvenes como los que ya peinan canas se enfrentan a una rutina que los desgasta. Es algo muy peligroso, que conduce a que en las conversaciones de cafetería los médicos se pregunten cuánto tiempo les resta para jubilarse. Eso no puede ser ni debe marcar el día a día de un profesional de la medicina. La estructura de un médico, ya sea de hospital o de atención primaria, no puede centrarse exclusivamente en estar con un fonendo o con un bisturí actuando. También es muy importante la formación.

O sea, que hay que dotar de medios a los profesionales para que mejoren su aspecto formativo.

–El Colegio de Médicos de Málaga, a ese respecto, va a llevar a cabo una reforma del ala donde están la biblioteca y el archivo para crear ahí un macroespacio formativo y científico. De ese modo, ayudaremos a que los médicos incrementen la formación y la investigación. Eso, hoy por hoy, cuesta mucho trabajo realizarlo dentro de la jornada laboral.

Las críticas de los profesionales y de los colectivos sanitarios no siempre son bien recibidas por el SAS. ¿Qué le parece esa postura?

–El sistema sanitario público es uno de nuestros mayores logros. Si a veces alzamos la voz, la Administración lo tiene que entender como un gesto de compromiso y no de crítica. Eso es fundamental. Si reclamamos y protestamos es porque estamos preocupados. El colectivo médico de Málaga está preocupado por cómo hacer su trabajo bien. Muchas de las cosas que pedimos no hay que inventarlas, sino recuperar lo que se hacía en los años 90.

«La falta de médicos de familia se está extendiendo a otras especialidades»

¿Y qué pasó, antes de que llegara a crisis, para que se produjese un empeoramiento de la situación?

–Pues que se entró en la perversión de la demora cero en todos los ámbitos sanitarios. Los médicos están en su mesa atendiendo a un paciente detrás de otro; no tienen tiempo para nada más. ¿Tan difícil es que la Administración asuma que ese modelo no sirve?

Antes decía usted que hay que mirar más por los médicos jóvenes. ¿Tienen prevista alguna medida específica para apoyarlos?

–En ese sentido, vamos aplicar una medida económica que reducirá la cuota de los médicos residentes (MIR) en un 50 por ciento.  A la gente joven hay que cuidarla mucho.

Este verano parece que es más tranquilo en los centros sanitarios, ¿no?

–Hemos asumido que vemos a nuestros pacientes, a los de los compañeros que se han jubilado y a los de los que están de vacaciones. Los enfermos lo que nos dicen es: ¡caramba!, de una semana a otra, no me coincide nunca el médico que me ve.

¿Cuál es su opinión sobre movimientos como el colectivo ‘Basta ya’, que defiende mejoras en los centros de atención primaria?

–Es lógico que surjan movimientos de este tipo. Cuando se leen los puntos del decálogo redactado por ‘Basta ya’, se comprueba que son los mismos, básicamente, de un decálogo que nosotros elaboramos sobre las necesidades en atención primaria.

Los diferentes partidos políticos dicen defender la sanidad pública, pero a la hora de la verdad no son capaces de alcanzar un pacto para blindarla. ¿Qué le parece?

–Todos los partidos hablan de ese pacto, pero cuando están en el poder no lo hacen. Es fácil decirlo desde la oposición, pero cuando se llega al poder no se lleva a cabo. Evidentemente que hace falta un pacto estatal y también en Andalucía. En Andalucía es necesario que se sienten todos los partidos. ¿Por qué no se puede alcanzar un acuerdo? ¿Tan difícil es eso en Andalucía?

«La Administración no debe vernos como una amenaza»

El presidente del Colegio de Médicos de Málaga, Juan José Sánchez Luque, destaca que la Administración no debe ver a los colegios profesionales sanitarios como una amenaza, sino como agentes que colaboran para resolver los problemas. «Siempre que el Colegio de Médicos de Málaga alza la voz lo hace con un lenguaje riguroso, desde el respeto y, a la vez, desde la claridad. La Administración nos tiene que ver desde la lealtad y entender que planteamos cosas para mejorar la sanidad. No somos una amenaza; somos un interlocutor válido para la toma de decisiones».

Por otro lado, en referencia a la nueva junta de gobierno del Colegio de Médicos, Sánchez Luque expresó su agradecimiento a la colegiación malagueña y dio las gracias a cada una de las 70 personas que forman el equipo que conducirá la institución colegial. «Estamos abiertos a cualquier colegiado malagueño que desee aportar ideas y posibles soluciones. Somos un colegio abierto. Lo que digo no son palabras carentes de contenido. Lo que queremos es que la gente participe y que entre todos logremos mejorar y estar tranquilos en el ejercicio de la medicina», apostilló Sánchez Luque.

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