Jorge Baro: «Sería interesante que la Bahía de Málaga fuera una zona de especial protección de pesca»

Jorge Baro: «Sería interesante que la Bahía de Málaga fuera una zona de especial protección de pesca»

El director del Centro Oceanográfico de Málaga considera que esta medida no tendría por qué afectar a la economía del sector, sino que podría contar con su apoyo y asesoramiento

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Con más de 100 años a sus espaldas, el Centro Oceanográfico que dirige Jorge Baro –con sede en Fuengirola y dependiente del Gobierno central– se encarga del estudio multidisciplinar del mar y especialmente de los problemas derivados de la explotación de los recursos y de la contaminación. Baro (1959), biólogo y máximo responsable desde hace más de 20 años, es cauto en sus respuestas, aunque parece tener claro el futuro de la pesca en la provincia.

Una de las principales actividades del Instituto es analizar todo lo relacionado con la pesca. Hace unas semanas se conocía el dato de que la flota pesquera en Málaga había capturado menos kilos en el primer semestre, pero sin embargo la facturación era mayor. ¿A qué se debe?

–Estos datos son muy recientes y aún no los hemos analizado. Normalmente cada año hay fluctuaciones en las capturas –a veces responden a motivos biológicos, otras a otros motivos–, pero lo importante sería verlo desde el punto de vista de las especies. Tendremos que analizar en qué especies ha caído. No le puedo decir concretamente hasta que lo estudiemos en profundidad.

Pero, ¿cuál es su percepción a nivel en los últimos años?

–En especies como el boquerón o la sardina sí que se fluctúa. Pero es cierto que en los últimos años, y en concreto el boquerón, hay que recordar que Málaga es el único sitio en el que se captura.

Aún así. ¿Por qué ha caído la cifra?

–Porque han disminuido las poblaciones. En un principio uno de los factores sería la sobrepesca, pero no el único. La flota, en sí, ha bajado, lo que supone una menor capacidad. Sin embargo, estas poblaciones como el boquerón –el que se pesca en esta zona– es joven, juvenil. Tiene de por sí una vida corta, menor de tres años. Y aquí los que se pescan son de un año, o incluso menos, como el boquerón victoriano. Así que depende mucho de lo que denominamos como ‘reclutamiento’. Ello depende de lo buena que haya sido la puesta. Y no es solo cantidad: Puede que sean de mala calidad, o que haya una mortalidad por causas naturales de huevos o larvas... Entonces cuando el reclutamiento es bueno las capturas con mayores. Pero ojo, eso no quiere decir que sean buenos. En el caso de las sardinas ha habido un problema gordo, que en Alborán ha afectado menos. Estos años atrás se ha estado pescando regularmente sardinas (aunque este año haya menos), pero sí que ha habido mayor presión porque el stock fuerte de sardinas del levante y delta del Ebro se vino abajo.

Las claves

Descensos de capturas
«Normalmente cada año hay fluctuaciones en las capturas –a veces responden a motivos biológicos, otras a otros motivos–, pero lo importante sería verlo desde el punto de vista de las especies. Tendremos que analizar en qué especies ha caído. No le puedo decir concretamente hasta que lo estudiemos en profundidad»
Flotas pequeñas y sobrepesca
«En un principio uno de los factores sería la sobrepesca, pero no el único. La flota, en sí, ha bajado, lo que supone una menor capacidad»
La sardina
En términos globales si hay cierta preocupación en el sector, pero eso en el caso de las sardinas. En otras especies no hay problema».
El boquerón
«El que se pesca en esta zona es joven, incluso menor del año»
La talla de las capturas
«Es verdad que hay menos campañas. Creo que hay más concienciación, pero también más control. Hace unos años ibas a una lonja y se veía como se vendía pescado muy por debajo de la talla. Hoy en día eso es imposible»
El temor al panga
«Quizá se esté produciendo en una zona contaminada. Además hay que añadir unas vías de comercialización ‘oscuras’ en las que no se garantiza la cadena del frío»

¿Hay un riesgo real de que tanto las sardinas como los boquerones, en el futuro, desaparezcan?

–No. A ver, nosotros valoramos la posibilidad de que haya cambios en el medio que pueden favorecer a ciertas especies y perjudicar a otras. Puede ser cíclico o estar inducido por cambios en el medio, como el climático o de exceso de presión humana en las costas. Pero no hay riesgo de desaparición, aunque sí puede ser que los rendimientos sean tan pequeños que comercialmente no interese.

¿Y ese riesgo sí es real?

–Este sí, y ya ha pasado en otros sitios. Pero que exista no quiere decir que vaya a ocurrir. Pongo el caso del Cantábrico con las anchoas. En 2008 hubo que cerrar la pesquería porque descendió la población a niveles tan bajos que no estaban por encima de los que denominamos ‘límites biológicos de seguridad’. Se paralizó la pesquería y se mejoraron los niveles de población.

¿Estamos en ese momento?

–Para nada. De todas maneras nosotros analizamos el contexto del mediterráneo español y también Marruecos. No podemos obviarnos, pero si las medidas de protección son diferentes es un problema. En términos globales si hay cierta preocupación en el sector, pero eso en el caso de las sardinas. En otras especies no hay problema.

En cuanto al tema de las tallas. Hace años había más campañas y ahora prácticamente han desaparecido. ¿Es porque hay más concienciación, o porque se invierte menos?

–Es verdad que hay menos campañas. Creo que hay más concienciación, pero también más control. Hace unos años ibas a una lonja y se veía como se vendía pescado muy por debajo de la talla. Hoy en día eso es imposible. No te digo que no se venda por otras vías ilegales, pero no es como antes. Yo incluso he visto vender tortugas marinas, que está súper protegida. Eso ha bajado muchísimo.

En estos últimos tiempos los pescadores de la Axarquía se han estado quejando de los delfines, porque al parecer destrozan las redes. ¿Tiene solución?

–Se han intentado cosas. Se han empleado instrumentos para ahuyentarlos, pero vuelven. Esto es un problema complejo, ya que el delfín es una especie protegida y no se puede actuar sobre ella porque estaría en contra de todas las normativas habidas y por haber. Además que afecta a la cuestión comercial. Imagínese, nosotros que vendemos pescados a otros países, hay muchos de ellos que hay que mandar un documento que acredite que esa especie ha sido capturada con un arte de pesca que no dañe a otras protegidas. Por ejemplo en Estados Unidos, si quiere exportar es impepinable. Pero sí, es un problema porque rompen las redes, y parece que hay una población estable que ya se ha acostumbrado a estar allí.

«Con los delfines las soluciones deben pasar por ayudar a los pescadores»

¿Soluciones?

–Sí, pero administrativas. Es como cualquier otro tipo de problema, por ejemplo el de los lobos con las vacas. No se pueden matar a los lobos, pero sí ayudar a los ganaderos.

Se refiere, entiendo, a ayudas economicas.

–Sí, algún tipo de compensación, por ejemplo, para arreglar las redes. Es que no se puede actuar contra los delfines, solo con medidas disuasorias, pero solo actúan al principio porque se acostumbran. Tenga en cuenta que son animales muy inteligentes.

Me consta que de alguna administración se le ha pedido al Instituto que elaborara un informe sobre la posibilidad de que la bahía de Málaga se convierta en una zona de especial protección para la pesca. ¿Qué dice el informe?

–Bueno, el informe es sobre el estado de la bahía. Es técnico-científico, y dice lo que hay. Qué especies hay, cuáles son las tallas, qué otras especies protegidas hay... Y todo ello para que la Junta de Andalucía evalúe la conveniencia o no de que se establezcan medidas adicionales para la protección de recursos o ecosistemas.

¿Qué implicaría que se considerara como zona de especial protección?

–No lo sé de manera concreta, ya que depende de la administración. Pero ya le digo que eso no quiere decir que se vaya a prohibir la pesca. Simplemente que a lo mejor se regula de otra manera, o diferentes a las generales.

¿Más restrictivas?

–No tiene por qué. Pero vamos, no le voy a engañar, suelen serlo. Sin embargo, no tienen por qué ser escandalosamente restrictivas, sino que puede ser que durante una época del año las capturas se limiten a ciertos fondos o a algún tipo de pesca. Le pongo el ejemplo de la isla de Alborán, que es una reserva natural y de pesca. Y se puede pescar prácticamente de todo. ¿Qué medidas reguladoras hay? Pues como es una zona bastante pequeña, pues hay listas cerradas de barcos que pueden ir a pescar. O determinadas modalidades de pesca que están prohibidas, o incluso determinados fondos en los que no puede pescar.

Y usted personalmente, ¿qué opina?

–Aquí hay dos aspectos. La bahía es una zona de crías y de reclutamiento, así que merece la pena tener medidas coercitivas para aquellas pesquerías que son ilegales que están incidiendo sobre el medio. Como la del famoso chanquete, que no es tal cosa. Si bien está prohibido, se sigue pescando y sirviendo en los chiringuitos. Para este tipo de pesquerías sí es necesario, porque una reserva de pesca permitiría poner medidas más fuertes para este tipo de cosas que con la normativa general. Y por otro lado, interesa que sea una zona de especial protección porque España debe tener una serie de zonas protegidas por normativa europea. Y ésta merecer ser una de ellas.

¿Podría afectar en términos económicos a los pescadores?

–Yo creo que no. Hoy en día se tiende a que todo este tipo de acciones cuenten con la opinión del sector pesquero, que además es muy útil. Mire, se han hecho regulaciones de este tipo en otras zonas con los pescadores considerando que se trataba de algo favorable. Así se hizo en la desembocadura del Guadalquivir, y pese a ser más complejo hemos visto que ha mejorado. Ese es el objetivo de este tipo de medidas. Creo que sería una medida interesante hacerlo en Málaga.

¿Le han preguntado su opinión directamente?

–Nosotros hemos hecho los informes.

Pero entiendo que el texto irá con una valoración...

–Por supuesto. Dice que es interesante, aunque no les decimos que tengan que hacerlo.

Le quiero preguntar por la última de las polémicas. ¿Estamos criminalizando el panga?

–Yo creo que con eso existen varios problemas. Se está produciendo una proteína de pescado, que es buena, pero quizá se esté haciendo en una zona contaminada. Además hay que añadir unas vías de comercialización ‘oscuras’ en las que no se garantiza la cadena del frío.

O sea, que no es por el panga en sí, sino por su comercialización...

–Así es, pero de momento no lo considero un problema sanitario.

«Igual sí que ha habido medusas, pero no han llegado a la costa»

Jorge Baro lleva años contestando sobre la presencia de medusas en las costas, y pese a no ser su especialidad, pone sobre la mesa varios motivos.

–Parece que este año ha sido tranquilo en cuanto a las medusas. ¿Cuál ha sido el motivo?

–Las medusas con organismos del pláncton, y responden a ciclos de producción muy rápidos. Entonces cuando las condiciones son buenas en el medio, como la temperatura o los alimentos, hay más. Si bien es cierto que hay ciertos factores que están favoreciendo que se den estas condiciones óptimas.

–¿Cuáles son?

–Por ejemplo, hay menos competidores por el alimento. En Namibia hubo un caso muy particular con las sardinas, que eran mayoría. También había una población de medusas, pero la pesca empezó a incidir en las sardinas, por lo que al compartir alimento empezó a bajar al número de las primeras en favor de las segundas. Pese a que la pesca dejó de actuar, las medusas las habían desplazado. En este caso hemos notado que hay más predadores de medusas, como las tortugas o los peces luna. Y además, las condiciones del medio son importantes, como el aumento de temperatura, que les favorece. En definitiva, son un cúmulo de circunstancias, no es una relación de causa-efecto. Y después hay otra cosa; medusas puede haber muchas, pero no se ven.

–Porque no van a la orilla...

–Exactamente. Y por eso no las detectamos. Cuando hay más levante nos llegan aguas más cálidas, y suele venir cargadas de medusas. Pero generalmente sus ciclos no son costeros, sino oceánicos. Pero ya le digo, que igual hay muchas manchas de medusas pero no afectan al bañista, por así decirlo. Pero se estudian mucho porque afectan a la pesquería.

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