La historia malagueña tras el dicho 'Más perdido que el barco del arroz'

El Delfín en el puerto de Cádiz. / ABC

La frase, que se utiliza en otras partes de Andalucía, como Sevilla o Cádiz, apunta su origen a Málaga

Jon Sedano
JON SEDANOMálaga

“Estás más perdido que el barco del arroz”. Aunque el dicho lleva décadas sonando entre los malagueños, los sevillanos y los gaditanos también lo reclaman como suyo. Todos lo utilizan con el mismo significado: referirse a una persona de la que no se sabe nada desde hace tiempo. Pero, ¿cuál es su origen real?

Por barco del arroz se conoce a aquellos navíos que se dedicaban a transportar víveres, normalmente cereales, durante la Guerra Civil y la posguerra. Cádiz tuvo los suyos y Sevilla, aunque más tarde, también.

En los años cuarenta, Argentina envió un buque cargado de víveres, de nombre Alcatraz, hacia Cádiz. Pero nunca llegó. Nadie supo qué pasó con él. Unos años después, un vapor se soltó de sus amarras en el muelle de la capital gaditana y desprendió su cargamento de arroz en el mar al abrirse una entrada de agua. En Cádiz ya tenían su dicho.

Sevilla en cambio no tuvo su “barco del arroz” hasta muchos años después. En 1985, un envío con ayuda humanitaria que iba desde la capital hacia Etiopía sufrió el mismo sino que el Alcatraz argentino: no se supo más de él. El Zoru, que así se llamaba, nunca llegó a los puertos de Massawa y Assad. A mediados de los noventa, los sevillanos volvieron a vivir otro capítulo similar. El Weisshorn, que iba hacia la capital cargado con 6.000 toneladas de arroz provenientes de Bangkok, se partió en dos frente a Sanlúcar de Barrameda debido a una fuerte tormenta. Hoy por hoy, aún se pueden observar sus dos partes sobresaliendo del agua. Los sevillanos ya podían hacer uso de la frase popular.

Pero el de Málaga es anterior a todos ellos. Y por ello, seguramente el que acuñó el dicho. El historiador Francisco Cabrera explica que hay varias versiones, pero la más consistente, aunque no aparece como tal en los archivos ni en los libros de historia, es la del Delfín.

El barco que dio nombre a una playa

El Delfín era un vapor de 80 metros de eslora que salió de los Astilleros de Belfast en 1886 bajo el nombre Optic. Tuvo tres propietarios: Belfast Steamship Corporation Ltd., la Sociedad Anónima de Navegación e Industria (1907-1918), que cambió su nombre a Delfín, y la Compañía Trasmediterránea (1918-1937).

El navío cubría diferentes líneas regulares en el Mediterráneo llevando pasaje y carga. Con el golpe de estado del 36, que le pilló amarrado en el puerto de Málaga, se llegó a convertir en prisión. Durante el comienzo de la guerra, su principal uso fue el de transporte de víveres, pasando a ser conocido como ‘Barco del Arroz’ por ser su principal contenido.

Pero el Delfín no sobrevivió a la guerra. El 31 de enero de 1937, mientras llevaba un cargamento de harina, aceite, bacalao y se cree que lentejas a la resistencia republicana de Málaga, fue hostigado por aviones alemanes y submarinos italianos cerca de la costa de Torrox. El capitán tenía orden de naufragar lo más cerca posible de la orilla para que los habitantes pudieran rescatar la carga de víveres. Pero uno de los torpedos que lanzó el submarino italiano Ciro Menotti acertó en él y le llevó a encallar, aunque lo hizo frente a la costa.

La playa se fue llenando durante un tiempo de la grasa y del aceite que desprendía el barco. Muchos no sabían de dónde venía, otros, preferían no recordarlo. Pero poco a poco, las manchas dieron nombre a la playa: Calaceite. Aun así, aunque muchos se lo atribuyen al navío, hay registros desde 1916 de una torre con ese nombre en la zona.

El nacimiento de la leyenda

Cabrera explica que o bien el gobernador o bien las autoridades, según apuntan algunos, comunicaron a los malagueños durante esas fechas que llegaría un barco cargado de provisiones desde Valencia. “Como no había mucho que hacer, la gente se iba al Muelle de Levante a ver si venía, pero nunca llegaba”. ¿Era el Delfín ese supuesto barco? El historiador explica que el dicho pudo surgir a raíz del hundimiento de este en Torrox, ya que al igual que otros bulos populares, suele existir una base real.

El prometido “barco del arroz” que salvaría de la hambruna a la población malagueña nunca llegó. Se perdió en el mar. Puede que fuera el Delfín, o puede que fuera otro barco que se intentó fletar tras el hundimiento de este. Pero el tiempo jugó en contra, ya que días después se dio la conocida “Desbandá” por la misma costa que vio desaparecer al navío.

Fotografías del pecio en la actualidad. / NEREA

El Delfín en la actualidad

La escasa profundidad a la que está hundido el Delfín lo han convertido en lugar de interés para los submarinistas. Pero también en objeto de expolio, como explica Javier Noriega, director de la empresa Nerea Arqueología Subacuática. Su compañía lleva desde el año 2011 realizando campañas de sensibilización y documentación sobre este pecio para lograr evitar su deterioro y concienciar a la sociedad de su particularidad.

El Delfín se convierte así no solo en un museo submarino de la historia de Málaga, sino también en el origen de una leyenda que ha logrado mantenerlo a flote desde su hundimiento en 1937.

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