Greenpeace alerta de la presión para urbanizar las últimas playas vírgenes de la Axarquía

Greenpeace alerta de la presión para urbanizar las últimas playas vírgenes de la Axarquía
Paula Hérvele

La ONG denuncia que la costa de Málaga es la más saturada de construcciones de España y se extiende hacia Cádiz y Granada

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

La organización internacional Greenpeace ha recalado en el puerto de Málaga con su barco Esperanza, y a bordo de éste tuvo lugar ayer la presentación de los datos del informe Protección a toda Costa, que ha elaborado junto con el Observatorio de la Sostenibilidad (OS), una entidad integrada por científicos de distintas universidades e instituciones públicas y privadas. Los resultados son –al contrario del nombre del buque– poco esperanzadores para la Costa del Sol y la capital, que este informe sitúa como la zona española con una mayor franja de litoral público construido, y que alcanza el 75%, según Pilar Marcos, la responsable por parte de la ONG.

No se queda ahí. Lo que la ecologista dio en llamar «la segunda edad de oro del ladrillo» amenaza ahora el litoral de la Axarquía, desde Torre del Mar, pasando por Torrox hasta Nerja, y recordó que ya existe un proyecto cerca de Maro para construir 680 viviendas y un campo de golf. Al respecto, Fernando Prieto y Raúl Estévez, investigadores del OS, señalaron varios factores que han hecho que los promotores turísticos e inmobiliarios vuelvan sus miras hacia esta parte, como son el aumento de la venta de viviendas en la provincia, de la que Málaga fue una de las provincias con mayor número de transacciones en 2016 (muchas ellas compradas por turistas residenciales extranjeros); así como las facilidades de acceso por la finalización reciente de autovías (caso de la conclusión de la A-7 en el extremo oriental de la provincia) y la creación de paseos marítimos.

Arraijanal y Sacaba

En el caso de la capital, las zonas más amenazadas son Sacaba Beach y Arraijanal, que están generando una presión urbana sobre el paraje de la desembocadura del Guadalhorce; y recordaron que el Málaga Club de Fútbol ya tiene permiso para urbanizar en este entorno para su academia. «Málaga está extremadamente saturada, es una línea continua hasta Cádiz, aunque la zona oriental se había salvado hasta ahora», explica la investigadora de Greenpeace. A su juicio, existe una «amenaza» de una nueva «burbuja inmobiliaria» en la costa, y el informe contempla 53 puntos de «alta presión urbanizadora», de los que uno pertenece directamente a la provincia (el citado de la Axarquía) y otros dos son colindantes (Motril, en Granada, y Torreguadiaro, en Cádiz), lo que apunta a una ampliación del ámbito geográfico que es considerado a efectos turísticos como Costa del Sol.

El informe destaca las zonas de Arraijanal y Sacaba, en la capital, entre las próximas en ser urbanizadas

Se han analizado con sistemas avanzados de información geográfica un total de 21.000 parcelas a lo largo de los 7.880 kilómetros de la costa española. Además, ha saltado la «alerta roja» al conocer los planes urbanísticos en Maro. «No nos podemos permitir más ladrillo en la costa, exigimos ladrillo cero», añadió, y recordó que apenas el 17% del litoral malagueño tiene algún tipo de protección.

Zonas en riesgo

A nivel andaluz, once zonas de riesgo se encuentran en esta Comunidad: además de las señaladas, de Isla Canela a Isla del Moral, Isla Cristina-Islantilla (Huelva), Caños de Meca-Conil, Chipiona-Sanlúcar y Barbate-Zahara de los Atunes, Torreguadiaro (Cádiz); Sur de Motril (Granada), y Roquetas-Aguadulce, tramo oeste de Almerimar y San Juan de los Terreros (Almería).

Los autores señalan la facilidad de acceso por carretera como una de las principales amenazas

Otras zonas recogidas en el informe son Güimar-Aeropuerto Sur y Punta del Hidalgo-Mesa del Mar (Tenerife); Formentera, sudoeste de Ibiza, la costa norte de Gran Canaria y la oriental de Fuerteventura, el litoral sudoriental de Mallorca, Águilas-Cabo Cope (Murcia), el fondo de la ría de Vigo, Cullera-Gandía (Valencia) y el tramo Mataró-Girona (Cataluña), entre otras.

«No podemos permitirnos el modelo que nos ha llevado a la ruina económica de nuestro país ni la impunidad sobre las leyes medioambientales», afirmó la responsable de la campaña de Costas de Greenpeace, y consideró «especialmente escandaloso» el caso del hotel El Algarrobico, en el Cabo de Gata. 

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos