Fomento retoma prolongar el Cercanías hasta Marbella con una línea en superficie

Carolina España, Elías Bendodo y el ministro De la Serna, en la primera piedra del nuevo acceso a Arroyo./Alberto Gómez
Carolina España, Elías Bendodo y el ministro De la Serna, en la primera piedra del nuevo acceso a Arroyo. / Alberto Gómez

El proyecto necesitará al menos cuatro años de estudios antes de comenzar las obras

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

A escasos meses de haber iniciado su andadura como tal, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, dejó ayer en Málaga varias certezas sobre la ansiada prolongación del tren hasta Marbella y Estepona, con las que parecía querer poner fin a algunas especulaciones que se han venido produciendo en los últimos meses. Sin ser grandilocuente, el titular de la cartera de inversión del Gobierno sí fue contundente. Lo primero es que lo que su departamento está estudiando para llegar hasta ambos municipios es una prolongación del Cercanías desde Fuengirola, y no una opción de línea autónoma, como están reivindicando plataformas como Civisur, los hoteleros (Aehcos) y los clubes rotarios, entre otros colectivos. Y lo segundo es que, con casi total probabilidad, este irá en superficie y por el exterior de los municipios, y no soterrado y cerca de los núcleos urbanos. Lo que, además del escollo del tiempo de trayecto (una hora y cuarto si se suprimen paradas intermedias, en el mejor de los casos) supondrá que los usuarios tendrán que desplazarse hasta las estaciones por otros medios (autobuses lanzadera, coche, etc).

Noticias relacionadas

Primeros plazos

El ministro anunció ayer, durante un desayuno informativo organizado por Europa Press, que después del verano, entre septiembre y octubre, se producirán los estudios geotécnicos sobre el terreno, dentro del estudio informativo que está elaborando Ineco (consultora de Fomento) para lo que denominó el «acceso ferroviario a Marbella y Estepona». Además, siguiendo con los plazos, se comprometió a venir de nuevo a Málaga en esas mismas fechas para presentar las conclusiones de este estudio, que está todavía en el nivel de escala 1:25.000.

Más plazos. En 2018 el proyecto comenzará dos complejas fases, dentro de la tramitación que lleva cualquier infraestructura de este tipo: la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) y el periodo de información pública. Como referencia, la del ‘by pass’ de Almodóvar, de apenas dos kilómetros, ha tardado un año y medio en aprobarse. «Vamos a avanzar en el estudio informativo y de impacto ambiental», afirmó. Asimismo, el próximo año los informes descenderán a una escala de mayor proximidad al terreno, para concretar la base del futuro proyecto constructivo.

En el mejor de los casos, si se tiene en cuenta el extenso plazo de la Declaración de Impacto Ambiental, la información pública y la redacción de los proyectos, el tren a Marbella todavía tendría por delante un mínimo de cuatro años de trámites.

De la Serna dejó meridianamente claro cuáles de las opciones son más viables, si bien recordó que Ineco sigue trabajando todavía en un estudio informativo con tres alternativas: por debajo de la A-7 y la antigua N-340, de 53 kilómetros, lo que, a su juicio, «tiene problemas técnicos y económicos», ya que tiene que ir soterrado todo el trayecto. La alternativa mixta, con una longitud de 55 kilómetros, más al exterior pero que, a su juicio, también presta servicio a los principales núcleos. Esta iría en paralelo a la autopista AP-7. Y una tercera alternativa, derivada de la anterior, con un nuevo acceso al hospital Costa del Sol. Los dos últimos podrían ir mayoritariamente en superficie y son por tanto mucho más baratos.

Al respecto, cabe recordar lo expuesto durante una rueda de prensa de defensa de los Presupuestos Generales del Estado por la diputada Carolina España. Además de que ya entonces anunció que el ministro hará una presentación del estudio del tren a Marbella a finales de verano, recordó que el trazado por la Costa tendría un coste de unos 4.000 millones de euros; y de unos 2.000 millones para la segunda, hasta Estepona.

Renovación de las vías en la línea de Bobadilla a Algeciras

La renovación de la vieja línea de mercancías y pasajeros entre Bobadilla y Algeciras es necesaria tanto para dar salida por tierra a las mercancías en el importante puerto gaditano, como para afianzar a Antequera y su entorno como el gran centro logístico del sur de Europa. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, puso de relive que esta actuación ha recibido un «impulso determinante porque estaba parada». Por tramos, en el de Almoraima-Algeciras se trabaja en la renovación de la vía; al igual que en el entorno de San Roque; mientras que el más retrasado es el de San Pablo-Almoraima, con el proyecto en redacción para la modifición de la vía, con una solución de tercer carril para trenes de ancho internacional. Al tiempo, recordó que existen fondos específicos para la accesibilidad marítimo-terrestre a los puertos.

En cuanto a la línea del AVE Antequera-Granada, aseguró que se ha conseguido «desatascar» todas las obras que han tenido problemas técnicos y administrativos. Recordó los problemas en el tramo de Loja por los requisitos ambientales, aunque el compromiso es que esté finalizado a finales de año. En cuanto al acceso a Granada, lanzó un órdago a su Ayuntamiento, que tiene que emitir un informe: «si llega por la mañana por la tarde colocamos la vía».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos