La exención del pago en ventas a pérdidas, el primer varapalo para las arcas municipales

La exención del pago en ventas a pérdidas, el primer varapalo para las arcas municipales

La reforma del tributo que ultima Hacienda también ajustará a los precios de mercado el coeficiente a aplicar por la revalorización del inmueble

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El filón que los ayuntamientos han encontrado en el impuesto de la plusvalía puede tener fecha de caducidad a tenor de los continuos fallos judiciales que están dando la razón a los contribuyentes. De momento, ya han perdido una parte del pastel, después de que el Tribunal Constitucional obligara al Gobierno a anular el pago de este tributo en los casos de ventas a pérdidas. La nueva regulación, recientemente pactada con la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) con la idea de que pueda entrar en vigor antes del verano, se aplicará con carácter retroactivo desde el 15 de junio de 2017, día en el que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicaba la sentencia que declaraba inconstitucional el pago de la plusvalía municipal en ventas sin beneficio al considerar que no se puede imponer un tributo cuando no hay ganancia económica. Quienes pasaron por caja antes de esa fecha tienen la opción de reclamar la devolución por la vía administrativa y, si no, por la judicial.

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Además de esta cuestión, la reforma en la que trabaja Hacienda también modificará el cálculo del tributo en aquellos supuestos en los que sí que hay beneficio patrimonial, al modificar los coeficientes que se aplican en función de los años transcurridos desde la adquisición del inmueble. A partir de ahora, estos porcentajes se irán actualizando anualmente para ajustarlos a la evolución del mercado.

Al ritmo marcado por el Constitucional se une otra sentencia del Tribunal Supremo que dio la razón a un vecino de Cuenca que alegaba que la fórmula para calcular la cuota es injusta incluso cuando la vivienda se venda con beneficios. La tesis era que el sistema que aplican los consistorios es incorrecto puesto que grava a futuro el incremento de valor que experimenta el suelo cuando cambia de propietario; es decir, que se tiene en cuenta el último valor catastral disponible en lugar del que tenía cuando fue adquirido.

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