«Encontrar una solución al problema del agua es una prioridad para la Junta»

Rodrigo Sánchez Haro, en una reciente visita a Málaga. /Agustín Peláez
Rodrigo Sánchez Haro, en una reciente visita a Málaga. / Agustín Peláez

Rodrigo Sánchez Haro, consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, apuesta por la modernización de los regadíos y por el uso de otros recursos, como el agua regenerada

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

Licenciado en Derecho, Rodrigo Sánchez Haro, ha sido hasta su nombramiento como consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía portavoz de la Comisión de Empleo, Empresa y Comercio en el Parlamento regional. El almeriense asegura que una de las prioridades de la Consejería es buscar soluciones a la sequía. En este sentido afirma que el progreso de la agricultura de regadío en Andalucía y el uso sostenible del agua van a ser prioritarios para el Gobierno andaluz.

¿Cómo asume el reto de dirigir la política del sector económico más importante de Andalucía?

–El Gobierno andaluz va a ser un aliado estratégico del sector agroalimentario andaluz. Desde la Junta vamos a trabajar codo con codo con los agricultores, ganaderos, pescadores y empresarios agroalimentarios para seguir siendo líderes en un ámbito que, como apunta, tiene un importante en el Producto Interior Bruto de la región, el 8%. Tenemos el sector más potente de España, que aporta el 25% del valor de la producción agraria nacional y el 33% de la renta agraria y que, en cuestión de empleo, reúne el 10% de los puestos de trabajo de Andalucía. Y, personalmente, llego con muchas ganas de trabajar sin escatimar esfuerzos para mantener esta buena posición de la región.

Usted llega sin experiencia en agricultura, pesca y desarrollo rural, lo que sin duda es un hándicap.

–Procedo de un entorno rural donde la actividad agraria es parte del día a día, así que no me resulta ajeno el ámbito que, por cierto, es una de las claves del progreso de Almería, mi provincia. En mi tierra la agricultura es como el aire que se respira, todos bebemos de ella en cierta medida. Además, la Consejería cuenta con un gran equipo formado por buenos profesionales. Un personal que sabe mucho de los distintos ámbitos que competen a este departamento y que a buen seguro me ayudará a gestionar el día a día de mi trabajo como consejero. Estoy convencido de que trabajando en equipo gestionaremos con éxito las tareas de la Consejería, logrando así también el avance del sector andaluz.

Es el quinto consejero al frente de Agricultura en ocho años, ¿no le parecen muchos cambios?

–Al margen de la persona que dirige la Consejería, como ya comentaba, este departamento cuenta con una plantilla de profesionales que conoce perfectamente las necesidades e intereses del sector y que lleva a cabo un gran trabajo. Por esta razón, a pesar de que se hayan producido cambios en el titular de Agricultura, la labor de la Junta en este ámbito no se ha visto interrumpida si no que, por el contrario, ha gozado de una continuidad que posibilita el éxito de las políticas puestas en marcha por la Administración.

Superar los retos

Nada más tomar posesión del cargo dijo que viene para dar «un impulso más» al sector agrario. ¿Qué reto se ha marcado?

–El principal reto es trabajar conjuntamente con el sector para mejorar la competitividad y la sostenibilidad. Creo que debemos ir de la mano para lograr así la mayor efectividad posible en la superación de los retos a los que deben hacer frente los profesionales del campo, el mar y el tejido agroindustrial de Andalucía.

Una queja de los productores andaluces en los últimos años es que a pesar de ser el ‘agro’ una de las principales fuentes de riqueza para Andalucía, la Junta no termina de apostar por el sector . ¿Cómo piensa dar respuesta a esta queja casi endémica?

–Personalmente lo veo de otra forma. Creo que la Junta de Andalucía sí ha apostado de forma clara por este sector y esto se plasma, entre otras actuaciones, en las numerosas líneas de ayudas que desde la Consejería se ponen a disposición de los andaluces. Por poner un ejemplo, las dos últimas convocatorias de ayudas para la incorporación de jóvenes, abiertas en 2015 y 2016, suman hasta la fecha una dotación de 120 millones de euros y aún está pendiente de una próxima ampliación, y el presupuesto de las subvenciones para la modernización de explotaciones y para la mejora de las industrias agroalimentarias superan en ambos casos los 100 millones de euros. En total han sido cerca de 1.000 millones los incentivos que ya se han puesto a disposición del sector a través del Programa de Desarrollo Rural. Por otro lado, en el Consejo de Gobierno de Andalucía se han tratado numerosos temas relativos al sector agrario y pesquero, como informes, planes y desarrollos normativos, entre los que destaca la Ley de Agricultura y Ganadería. Se trata de una actividad que acapara una importante atención por parte de la Junta.

¿Le hubiera gustado llegar a la Consejería en un momento no tan complicado como este a causa de la sequía?

–Soy consciente de la preocupación de los productores andaluces y desde el primer día que llegué a la Consejería estoy al tanto de la situación, analizando cómo evoluciona y pendiente de las demandas de los agricultores y ganaderos. Aquí estoy para ayudar en todo lo que esté en mi mano y eso es lo que haré. De hecho, desde el Gobierno andaluz estamos elaborando un protocolo de actuación para activar diferentes medidas en el caso de que llegara a declararse la sequía en algún punto de la región. Un plan que incluirá, entre otras medidas, la posibilidad de eximir a los productores del cumplimiento de ciertos requisitos para poder cobrar ayudas al existir circunstancias excepcionales, y, por otro lado, reclamar al Ejecutivo central mayores rebajas fiscales. No hay momentos fáciles en el sector agrario, siempre hay situaciones coyunturales y retos a largo plazo que abordar, pero también es un sector sólido, con buenos fundamentos y una larga trayectoria de superación.

Adaptarse al cambio climático

En este tiempo que lleva al frente de Agricultura se habrá percatado de que la falta de agua es la gran preocupación del campo andaluz y malagueño. ¿Qué piensa hacer desde la Consejería en esta materia?

–Como ya comenté en mi primer acto como consejero, el agua es un recurso fundamental para nuestra tierra y estoy convencido de la importancia de que todos seamos conscientes de ello. Por esta razón, el progreso de la agricultura de regadío y el uso sostenible del agua van a ser prioritarios para el Gobierno andaluz, que además está concienciado con la necesaria adaptación de esta actividad al cambio climático.

Los agricultores se quejan de que desde la Junta lo único que se está haciendo para facilitar recursos hídricos al campo es mirar al cielo, esperar a que llueva. ¿Va a ser esa su política?

–Desde el Gobierno autonómico apostamos por la interlocución directa como la vía más efectiva para trabajar en la búsqueda de soluciones para los desafíos que tienen los agricultores, entre los que se encuentra aprovechar el agua al máximo para que el sector gane en seguridad ante la posibilidad de incidencias del clima. Por esta razón, vamos a poner en marcha un foro de interlocución en la provincia malagueña que sirva de punto de encuentro para poner encima de la mesa los retos del campo y poder abordarlos unidos pero de manera individualizada. Encontrar una solución al problema del agua es vital para la economía y la actividad agrícola malagueña y andaluza, por lo que será una prioridad para la Consejería en los próximos años.

El sector subtropical

En Málaga, sectores como el subtropical llevan años pidiendo inversiones para facilitar el trasvase de agua a la Axarquía, que a pesar de contar con el embalse de mayor capacidad de la provincia es la que menos agua tiene, mientras en la zona occidental se tiran recursos al mar. ¿Va a atender su demanda?

–Al ser una cuestión que atañe a las consejerías de Agricultura y Medio Ambiente creo que es importante contar con un canal de comunicación que facilite la interacción de todos los agentes implicados. El foro de interlocución que se está gestando contará precisamente con la participación de la Administración regional, los regantes y los agricultores para que sea un organismo realmente útil donde se avance en la superación de las complicaciones a las que debe hacer frente a veces esta actividad. Estoy convencido de que si trabajamos de la mano podremos encontrar alguna vía para avanzar de forma que se contemplen los intereses de los productores sin perjudicar el entorno natural.

Ya sabemos que esa es competencia de Medio Ambiente, pero sin agua no funciona el campo. ¿Hasta dónde piensa comprometerse con el sector para resolver los problemas de falta de agua?

–El agua es fundamental para nuestra tierra y todos tenemos que ser muy conscientes de ello. Por mi parte, buscar una solución para el problema del agua en Andalucía será una de las prioridades de la Consejería. Estoy convencido de que la modernización de los regadíos es crucial para aprovechar al máximo este bien escaso en nuestra región pero creo que también es importante seguir avanzando en el uso de recursos no convencionales, como el agua regenerada y la desalación. Estas nuevas alternativas podrían ser una vía factible para poder afrontar cuestiones que precisan un incremento de la disponibilidad de agua.

¿Ha pensado ya en alguna salida para los productores del Guadalhorce?

–Próximamente abriremos una convocatoria de ayudas para la modernización de regadíos a la que podrían acogerse los agricultores de la zona que cumplan con los requisitos. Desde aquí quiero aprovechar para animar a las comunidades de regantes a solicitar estas subvenciones que facilitan la optimización de los sistemas de riego. En el caso concreto de la zona del Guadalhorce estos cambios podrían encaminarse, por ejemplo, a la construcción de balsas en lugar de los canales abiertos, cuyas pérdidas de agua son mayores. De esta forma, mejoraría la competitividad de las explotaciones de sus asociados.

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